21

Los Profetas

الأنبياء Al-Anbiya
Aya 90

Versículo (Español)

[21:90] Respondí su súplica y le agracié con [su hijo] Juan, haciendo que su mujer fuera otra vez fértil. Los agracié porque siempre se apresuraban a realizar obras buenas, Me invocaban con temor y esperanza, y eran humildes ante Mí.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Y le respondimos, y le otorgamos a Juan, y le arreglamos a su esposa. En verdad, ellos se apresuraban en las buenas obras y Nos invocaban con anhelo y temor, y eran humildes ante Nosotros} (90) Su dicho —Exaltado sea—: «Y le respondimos», es decir, atendimos su súplica. «y le otorgamos a Juan». Ya se ha mencionado. «y le arreglamos a su esposa». Dijeron Qatāda, Saʿīd b. Ǧubayr y la mayoría de los exegetas: ella era estéril y fue hecha fecunda. E Ibn ʿAbbās y ʿAṭāʾ dijeron: era de mal carácter, de lengua larga, y Dios la reformó haciéndola de buen carácter.

Digo: y es posible que reuniera ambos sentidos, de modo que fue hecha de buen carácter y fecunda. «En verdad, ellos», esto es, los profetas musulmanes mencionados en esta sura. «En verdad, ellos se apresuraban en las buenas obras». Y se ha dicho: el pronombre remite a Zacarías, a su esposa y a Juan.

En ello hay dos cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «y Nos invocaban con anhelo y temor», es decir, recurrían a Nosotros y Nos suplicaban en el estado de holgura y en el estado de estrechez. Y se ha dicho: el sentido es que invocaban en el momento de su adoración, estando en un estado de anhelo y esperanza, y de temor y miedo; porque el anhelo y el temor van unidos. Y se ha dicho: al-raġab es alzar las palmas de las manos hacia el cielo, y al-rahab es alzar sus dorsos; así lo dijo Ḫuṣayf. E Ibn ʿAṭiyya dijo: la síntesis de esto es que la costumbre de todo suplicante entre los humanos es ayudarse de sus manos; así, el anhelo, en cuanto es petición, conviene que dirija el interior de la palma hacia Aquel a quien se pide, pues es el lugar de dar o con ella se toma posesión; y el temor, en cuanto es rechazo, conviene con él apartar eso, y señalar su alejamiento y precaverse de ello sacudiendo la mano y cosas semejantes.

La segunda: Al-Tirmiḏī transmitió de ʿUmar b. al-Ḫaṭṭāb —Dios esté complacido con él— que dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—, cuando alzaba sus manos en la súplica, no las bajaba hasta pasarlas por su rostro. Y ya se ha mencionado en «al-Aʿrāf» [11356] la discrepancia acerca de alzar las manos, y allí mencionamos este hadiz y otros. Y según la opinión de alzarlas, la gente ha discrepado sobre su forma y hasta dónde: algunos preferían extender las palmas alzándolas a la altura de su pecho, con sus interiores hacia su rostro; se transmitió de Ibn ʿUmar e Ibn ʿAbbās. Y ʿAlī invocaba con el interior de sus palmas; y de Anas, lo mismo; y ello es lo aparente del hadiz de al-Tirmiḏī. Y su dicho —la paz y las bendiciones sean con él—: (Cuando pidáis a Dios, pedidle con los interiores de vuestras palmas y no le pidáis con sus dorsos; y pasadlas por vuestros rostros). Y se transmitió de Ibn ʿUmar e Ibn al-Zubayr que las alzaba hasta su rostro, y argumentaron con el hadiz de Abū Saʿīd al-Ḫudrī, quien dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se detuvo en ʿArafa y se puso a suplicar, poniendo el dorso de sus palmas hacia su rostro, y las alzó por encima de sus pechos y por debajo de sus hombros. Y se dijo: hasta que las alineaba con su rostro, con sus dorsos hacia su rostro. Dijo Abū Ǧaʿfar al-Ṭabarī: lo correcto es decir que todos estos relatos transmitidos del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— concuerdan y no difieren en el sentido; y es posible que eso proceda del Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— por la diversidad de los estados de la súplica, como dijo Ibn ʿAbbās: Si uno de vosotros señala con un solo dedo, eso es la sinceridad; y si alza sus manos a la altura de su pecho, eso es la súplica; y si las alza hasta sobrepasar con ellas su cabeza, con sus dorsos hacia su rostro, eso es la imploración. Dijo al-Ṭabarī: y Qatāda transmitió de Anas, quien dijo: Vi al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— suplicar con el dorso de sus palmas y con su interior. Y «con anhelo y temor» están en acusativo como masdar, es decir: anhelan con anhelo y temen con temor. O como complemento por causa, es decir: por el anhelo y el temor. O como circunstancial. Y Ṭalḥa b. Muṣarrif leyó: «y Nos invocan» con una sola nūn. Y al-Aʿmaš leyó con ḍamma en la rāʾ y sukūn en la ġayn y la hāʾ, como al-suqm y al-buḫl; y al-ʿadam y al-ḍarb son dos variantes lingüísticas. E Ibn Waṯṯāb y también al-Aʿmaš: «raġaban wa rahaban» con fatḥa en la rāʾ y con aligeramiento en la ġayn y la hāʾ; y son dos variantes, como nahr y nahr, y ṣaḫr y ṣaḫr. Y esta lectura fue transmitida de Abū ʿAmr. «y eran humildes ante Nosotros», es decir, modestos, sumisos.

[11356] :Véase t. 7, p. 224 y ss. [11357] :En K: «instrumento de la súplica». Quizá sea el original.

Notas y Referencias

[11356] Véase t. 7, p. 224 y ss.

[11357] En K: «instrumento de la súplica». Quizá sea el original.