20

Ta-Ha

طه Ta-Ha
Aya 19

Versículo (Español)

[20:19] Dijo [Dios]: "Arrójalo, ¡oh, Moisés!"

Tafsir de Al-Qurtubi

{Dijo: «Arrójala, ¡oh Moisés!»} (19) Palabras del Altísimo: «Dijo: arrójala, ¡oh Moisés!» Cuando Dios —exaltado sea— quiso adiestrarlo en la recepción de la profecía y de sus cargas, le ordenó arrojar el bastón: «y lo arrojó» Moisés; y Dios transformó sus cualidades y sus accidentes. Era un bastón de dos puntas, y las dos puntas pasaron a ser sus fauces; y se convirtió en una serpiente que se desliza, es decir, que se desplaza, camina y engulle piedras. Cuando Moisés —la paz sea con él— la vio, contempló una lección, y «dio la vuelta huyendo y no volvió sobre sus pasos [11053]» [An-Naml: 10]. Entonces Dios le dijo: «Tómala y no temas; la devolveremos a su estado primero». «Y ello fue porque» «sintió en su interior un temor» [Ṭā-Hā: 67], es decir, le sobrevino lo que sobreviene a los seres humanos. Y se transmitió que Moisés la tomó con las mangas de su jubba y se le prohibió hacerlo; entonces la tomó con su mano y volvió a ser un bastón como lo era la primera vez, y ese es su estado primero. Y no le mostró este signo sino para que no se espantara de ella cuando la arrojase ante Faraón. Y se dice: que, después de eso, el bastón caminaba con él y le hablaba; colgaba de él sus cargas; y las dos puntas le alumbraban de noche como la cera; y cuando quería sacar agua, las dos puntas se volvían como un cubo; y cuando deseaba un fruto, lo hincaba en la tierra y aquel fruto daba ese fruto. Y se dijo: que era de mirto del Paraíso. Y se dijo: que Gabriel se la trajo. Y se dijo: un ángel. Y se dijo: que Šuʿayb le dijo: «Toma un bastón de aquella casa», y cayó en su mano ese bastón; y era el bastón de Adán —la paz sea con él—, con el que descendió del Paraíso. Y Dios sabe más.

[11053]: Véase t. 13, p. 283.

Notas y Referencias

[11053] Véase t. 13, p. 283.