20

Ta-Ha

طه Ta-Ha
Aya 115

Versículo (Español)

[20:115] Ya antes había tomado un compromiso de Adán [de no prestarse a los susurros del demonio], pero lo olvidó [y comió del árbol prohibido], no tuvo una resolución firme.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Y, ciertamente, habíamos contraído un pacto con Adán con anterioridad; pero olvidó, y no hallamos en él determinación} (115) Palabras del Altísimo: «Y, ciertamente, habíamos contraído un pacto con Adán con anterioridad; pero olvidó». Al-A‘mash leyó —con divergencia transmitida de él— «fa-nasiya» con la yā’ en sukūn, y tiene dos sentidos: uno de ellos: “dejó”, es decir, dejó la orden y el pacto; y ésta es la opinión de Mujāhid y de la mayoría de los exégetas. Y de ello: «Olvidaron a Dios, y Él los olvidó» [11184] [At-Tawba: 67]. Y [el segundo] [11185]: dijo Ibn ‘Abbās: «nasiya» aquí es por descuido y olvido; y al ser humano se le llamó así por ello, porque se contrajo un pacto con él y olvidó. Dijo Ibn Zayd: olvidó aquello a lo que Dios le había comprometido en ello; y si hubiera tenido determinación, no habría obedecido a su enemigo Iblīs. Según esta opinión, cabe que Adán —sobre él la paz— en aquel momento estuviera afectado por el olvido, aunque el olvido respecto de nosotros hoy esté levantado. Y el sentido de «con anterioridad» es: antes de que comiera del árbol, pues se le prohibió. Y lo pretendido es consolar al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—: esto es, la obediencia de los hijos de Adán al Demonio es asunto antiguo; es decir, si éstos quebrantan el pacto, también a Adán le habíamos contraído un pacto y olvidó. Lo transmitió Al-Qushayrī, y asimismo At-Ṭabarī. Es decir: y si, ¡oh Muḥammad!, estos incrédulos se apartan de Mis signos, contradicen a Mis enviados y obedecen a Iblīs, ya lo hizo antes su padre Adán. Dijo Ibn ‘Aṭiyya: esta interpretación es débil; pues que Adán sea ejemplo de los incrédulos que niegan a Dios no es nada; Adán sólo desobedeció por interpretación, y en ello hay menoscabo para él —Dios le bendiga y le conceda paz—. Lo aparente en la aleya es, o bien que sea el inicio de un relato sin relación con lo anterior, o bien que se establezca su relación en que, cuando se encomendó a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz— que no se apresurase con el Corán, se le puso como ejemplo un profeta anterior al que se le encomendó y olvidó, y fue castigado; para que fuese más intenso en la advertencia y más elocuente en el encargo a Muḥammad —Dios le bendiga y le conceda paz—. Y el “pacto” aquí tiene el sentido de “recomendación”; y «olvidó» significa “dejó”, pues el olvido por distracción no es posible aquí, ya que no se vincula castigo al que olvida. Y la determinación (al-‘azm) es perseverar en lo que se ha creído, sea lo que fuere; y Adán —sobre él la paz— creía que no comería del árbol, pero cuando Iblīs le susurró, no se determinó en su creencia. Y aquello a lo que se comprometió a Adán fue a no comer del árbol, y se le informó además de que Iblīs era enemigo suyo. Se discrepó acerca del sentido de Sus palabras: «y no hallamos en él determinación». Ibn ‘Abbās y Qatāda dijeron: no hallamos en él paciencia para abstenerse de comer del árbol, ni constancia en mantener el cumplimiento de la orden. Dijo An-Naḥḥās: así es también en la lengua; se dice: “fulano tiene ‘azm”, es decir, paciencia y firmeza en guardarse de las desobediencias hasta librarse de ellas. Y de ello: «Así pues, sé paciente como fueron pacientes los dotados de determinación entre los enviados» [11186] [Al-Aḥqāf: 35]. Y de Ibn ‘Abbās también, y de ‘Aṭiyya al-‘Awfī: [significa] preservación de lo que se le ordenó; es decir, no se guardó de aquello que le prohibí hasta que olvidó y se le fue el conocimiento de ello por dejar la inferencia. Y ello es que Iblīs le dijo: “si la comes, permanecerás eternamente en el Paraíso”, queriendo decir ese mismo árbol; y él no le obedeció. Entonces lo llamó hacia un semejante de ese árbol, de entre lo que entraba en la generalidad de la prohibición, y debía inferirlo, pero no lo hizo; y pensó que no entraba en la prohibición, y lo comió por interpretación. Y no puede ser olvidadizo respecto de algo quien sabe que es desobediencia. Dijo Ibn Zayd: «determinación»: observancia del mandato de Dios. Dijo Aḍ-Ḍaḥḥāk: determinación de una orden. Ibn Kaysān: ni obstinación, ni intención oculta de volver al pecado. Dijo Al-Qushayrī: la primera [opinión] es más cercana a la interpretación del discurso; por eso dijo un grupo: Adán no fue de los dotados de determinación entre los enviados, porque Dios —Altísimo— dijo: «y no hallamos en él determinación». Y dijo la mayoría: los enviados eran dotados de determinación; y en el ḥadiz: «No hay profeta sino que ha errado o ha estado a punto de cometer un pecado, salvo Yaḥyā ibn Zakarīyā». Si Adán saliera, por causa de su falta, del conjunto de los dotados de determinación, saldrían todos los profetas salvo Yaḥyā. Y Abū Umāma dijo: los sueños (aḥlām) de los hijos de Adán fueron reunidos desde que Dios creó la creación hasta el Día de la Resurrección, y se pusieron en un platillo de la balanza, y se puso el sueño (ḥilm) de Adán en el otro platillo, y los superó en peso; y, sin embargo, Dios —Bendito y Altísimo— dijo: «y no hallamos en él determinación».

[11184] :راجع جـ 18 ص 63. [11185] :زيادة يقتضيها السياق. [11186] :راجع جـ ص 291 فما بعد.

Notas y Referencias

[11184] Véase t. 18, p. 63.

[11185] Adición exigida por el contexto.

[11186] Véase t., p. 291 y siguientes.