17

El Viaje Nocturno

الإسراء Al-Isra
Aya 109

Versículo (Español)

[17:109] Se prosternan ante Dios con los ojos llenos de lágrimas, y [el Corán] les acrecienta su humildad y sumisión.

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَيَخِرُّونَ لِلۡأَذۡقَانِ يَبۡكُونَ وَيَزِيدُهُمۡ خُشُوعٗا۩} (109) En ella hay cuatro cuestiones:

La primera: Su dicho —Exaltado sea—: «y caen sobre los mentones, llorando». Esto es una hipérbole en la descripción de su estado y un elogio para ellos. Y es propio de todo aquel que se distinga por el conocimiento y haya alcanzado de él algo, que se encamine a este grado: que se humille al escuchar el Corán, se muestre modesto y se someta. En el Musnad de al-Dārimī, Abū Muḥammad, se transmite de al-Taymī, quien dijo: A quien se le haya concedido un conocimiento que no le haga llorar, es de temer que no se le haya concedido conocimiento; pues Dios —Exaltado sea— describió a los sabios; luego recitó esta aleya. También lo mencionó al-Ṭabarī. Y «al-aḏqān» es el plural de «ḏaqan», que es la confluencia de las dos mandíbulas. Al-Ḥasan dijo: «al-aḏqān» es una expresión por las barbas; es decir, las ponen en el suelo en el estado de la postración, y ello es el colmo de la humildad. Y la lām tiene el sentido de «sobre»; dices: «saqaṭa la-fīhi», es decir, «sobre su boca». Ibn ʿAbbās dijo: «y caen sobre los mentones, en postración», es decir, sobre los rostros; y se mencionaron específicamente los mentones porque el mentón es lo más cercano del rostro del ser humano. Dijo Ibn Juwayz Mandād: No es lícito postrarse sobre el mentón, porque aquí «mentón» es una expresión por el rostro; y a veces se expresa una cosa por lo que está junto a ella, y por una parte se alude al todo. Así se dice: «cayó sobre su rostro, postrado», aunque no se haya postrado sobre su mejilla ni sobre su ojo. ¿Acaso no ves su dicho:

«y cayó derribado, para las manos y para la boca»

pues lo que quiso decir es: «cayó derribado sobre su rostro y sus manos».

La segunda: Su dicho —Exaltado sea—: «llorando». En ello hay prueba de la licitud del llanto en la oración por temor de Dios —Exaltado sea—, o por haber desobedecido en la religión de Dios, y de que ello no la invalida ni la perjudica. Ibn al-Mubārak mencionó, de Ḥammād b. Salama, de Thābit al-Bunānī, de Muṭarrif b. ʿAbd Allāh b. al-Shikhkhīr, de su padre, que dijo: Vine al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— mientras oraba, y en su interior había un zumbido como el zumbido de una caldera, a causa del llanto. Y en el libro de Abū Dāwūd: Y en su pecho había un zumbido como el zumbido de una muela de molino, a causa del llanto.

La tercera: Los juristas discreparon acerca del gemido. Mālik dijo: El gemido no invalida la oración del enfermo, y lo desapruebo para el sano; y en ello coincidió al-Thawrī. Ibn al-Ḥakam روایتó de Mālik: El carraspeo, el gemido y el soplido no invalidan la oración. Ibn al-Qāsim dijo: La invalida. Al-Shāfiʿī dijo: Si tiene letras que se oyen y se entienden, invalida la oración. Abū Ḥanīfa dijo: Si es por temor de Dios, no la invalida; y si es por dolor, la invalida. Y se transmitió de Abū Yūsuf que su oración, en todo ello, es completa; porque no hay enfermo ni débil que esté libre de gemido. La cuarta: Su dicho —Exaltado sea—: «y les aumenta en humildad reverente». Ya se adelantó la exposición sobre el jushūʿ en al-Baqara [10404] y volverá a tratarse.

[10404] :Véase t. 1, p. 374, y t. 12, p. 103.

Notas y Referencias

[10404] Véase t. 1, p. 374, y t. 12, p. 103.