Las Abejas
النحل An-NahlVersículo (Español)
[16:76] Dios les expone otro ejemplo [para que reflexionen acerca de Su unicidad]: ¿Acaso pueden equipararse dos personas: un incapaz y mudo que no hace nada bien y representa una carga para su tutor, y una persona que alza su voz para defender la justicia y está en el sendero recto?
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y Allah propone el ejemplo de dos hombres: uno de ellos es mudo, no puede hacer nada y es una carga para su dueño; adondequiera que lo dirija, no trae bien alguno. ¿Acaso es igual él a quien ordena la justicia y está sobre un camino recto?} (76)
Dijo el Altísimo:
«Y Allah propone el ejemplo de dos hombres: uno de ellos es mudo».
Este es otro ejemplo que Allah —Altísimo sea— ha propuesto acerca de Sí mismo y del ídolo: pues el mudo que no puede hacer nada es el ídolo; y quien ordena la justicia es Allah —Altísimo sea—. Así lo dijo Qatāda y otros.
Ibn ʿAbbās dijo: el mudo era un siervo que pertenecía a ʿUṯmān —Allah esté complacido con él—; se le presentaba el Islam y él lo rehusaba, mientras que quien ordenaba la justicia era ʿUṯmān.
Y de él también: que es un ejemplo de Abū Bakr aṣ-Ṣiddīq y de un cliente suyo incrédulo.
Y se dijo: el mudo es Abū Ŷahl, y quien ordena la justicia es ʿAmmār ibn Yāsir al-ʿAnsī; y ʿAns —«con nūn»— es un clan de Maḏḥiŷ. Era aliado de Banū Maḫzūm, el grupo de Abū Ŷahl. Abū Ŷahl lo torturaba por el Islam y torturaba a su madre Sumayya, que era clienta de Abū Ŷahl. Y un día le dijo: “No has creído en Muḥammad sino porque lo amas por su hermosura”; luego la hirió con una lanza en su parte íntima y murió. Fue la primera mártir que murió en el Islam —Allah tenga misericordia de ella—. De la obra de an-Naqqāš y otros. Esto vendrá expuesto en la aleya de la coacción[9985]—si Allah —Altísimo sea— quiere.
ʿAṭāʾ dijo: el mudo es Ubayy ibn Ḫalaf; no pronunciaba bien alguno.
«Y es una carga para su dueño», es decir: para su gente, porque los perjudicaba y perjudicaba a ʿUṯmān ibn Maẓʿūn.
Muqātil dijo: fue revelada acerca de Hišām ibn ʿAmr ibn al-Ḥāriṯ: era incrédulo, de escaso bien, y se enemistaba con el Profeta —Allah lo bendiga y le conceda paz—.
Y se dijo: el mudo es el incrédulo, y quien ordena la justicia es el creyente, frase por frase. Se transmitió de Ibn ʿAbbās, y es una interpretación buena, porque abarca.
El mudo es aquel que no tiene habla.
Y se dijo: el que no razona.
Y se dijo: el que no oye ni ve.
En el tafsīr: el mudo aquí es el ídolo. Explicó que no tiene poder ni mandato, y que otro lo transporta y lo talla, de modo que es una carga para él. Y Allah es Quien ordena la justicia, el Dominador sobre toda cosa.
«Y es una carga para su dueño», es decir: un peso para su tutor y su parentela, y una calamidad para su compañero y su primo. Y al huérfano se le puede llamar “carga” por el peso que supone para quien lo sustenta; de ello es el dicho del poeta:
Devora la hacienda del “carga” antes de su juventud *** cuando el hueso del “carga” no es aún firme
Y “al-kall” también: quien no tiene hijo ni padre.
Y “al-kall”: los dependientes; su plural es “kulūl”.
Se dice de ello: “kalla” el cuchillo “yakillu” “kallan”, es decir: se embotó su filo y no cortó.
«Adondequiera que lo dirija, no trae bien alguno».
La mayoría recitó: «yuwajjihhu», y es la grafía del muṣḥaf; es decir: adondequiera que su dueño lo envíe, no trae bien alguno, porque no conoce ni entiende lo que se le dice, ni se le entiende.
Y Yaḥyà ibn Waṯṯāb recitó: «aynamā yuwajjahu», en voz pasiva. Y se transmitió también de Ibn Masʿūd[9986]: «tuwajjahu», en forma de apelación.
«¿Acaso es igual él a quien ordena la justicia y está sobre un camino recto?», es decir: ¿acaso es igual este mudo y quien ordena la justicia estando sobre el camino recto?