Las Abejas
النحل An-NahlVersículo (Español)
[16:72] Dios les ha creado cónyuges de su misma naturaleza, y luego les concede hijos y luego nietos. Dios les ha proveído todo lo bueno y beneficioso. ¿Acaso creen en las falsedades y reniegan de la gracia de Dios?
Tafsir de Al-Qurtubi
{Y Allah os ha hecho, de entre vosotros mismos, esposas; y os ha hecho, de vuestras esposas, hijos y حفدة, y os ha provisto de las cosas buenas. ¿Acaso creen en lo falso y niegan la gracia de Allah?} (72)
Su dicho —Exaltado sea—:
«Y Allah os ha hecho, de entre vosotros mismos, esposas»,
hacer (ja‘ala) con el sentido de: crear.
«de entre vosotros mismos, esposas»,
es decir: de Adán fue creada Eva.
Y se ha dicho: el sentido es: os ha hecho, de entre vosotros mismos, esto es: de vuestra misma especie y género, y conforme a vuestra constitución, como dijo: «Ciertamente os ha venido un Mensajero de entre vosotros mismos [9969]» [At-Tawba: 128], es decir, de entre los seres humanos. En esto hay refutación a los árabes que creían que se casaban con los genios y copulaban con ellos, hasta el punto de que se transmitió que ‘Amr ibn Hind [9970] se casó con una ghūl, y la ocultaba del relámpago para que no la viera y huyera; pero una noche relampagueó y la si‘lāh [9971] lo vio, y dijo: «‘Amr», y huyó; y no volvió a verla jamás. Esto forma parte de sus mentiras; y aunque sea posible según el juicio de Allah y Su sabiduría, constituye una refutación a los filósofos que niegan la existencia de los genios y consideran imposible su alimento.
«esposas»: la esposa del hombre es su segunda, pues él es uno; y cuando se le añade, ambos son un par (zawjān). Y la atribución se hizo a él y no a ella, porque él es su origen en la existencia, como se ha mencionado.
Su dicho —Exaltado sea—: {Y os ha hecho, de vuestras esposas, hijos y حفدة},
contiene cinco cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—: «Y os ha hecho, de vuestras esposas, hijos», es manifiesto en enumerar la gracia en los hijos. La existencia de los hijos procede de ambos, pero, como la creación del nacido ocurre en ella y su separación de ella, se atribuyó a ella; por eso la sigue en la esclavitud y la libertad, y llega a ser como ella en lo patrimonial.
Dijo Ibn al-‘Arabī: Oí al imán de los hanbalíes en Madīnat as-Salām, Abū al-Wafā’ ‘Alī ibn ‘Aqīl, decir: El hijo siguió a la madre en lo patrimonial y quedó bajo su norma en esclavitud y libertad porque se separó del padre como una gota seminal sin valor, sin patrimonio ni utilidad; y sólo adquirió lo que adquirió por ella y de ella; por eso la siguió. Como si un hombre comiera dátiles en la tierra de otro y se le cayera un hueso en la tierra de la mano del que come y se convirtiera en palmera: entonces pertenece al dueño de la tierra y no al que comió, por consenso de la comunidad, porque se separó del que comió y no tenía valor.
La segunda:
Su dicho —Exaltado sea—: «y حفدة». Ibn al-Qāsim روایتó de Mālik; dijo: Le pregunté por Su dicho —Exaltado sea—: «hijos y حفدة», y dijo: Los حفدة son los sirvientes y auxiliares, según mi parecer.
Y se transmitió de Ibn ‘Abbās acerca de Su dicho —Exaltado sea—: «y حفدة», que dijo: son los auxiliares; quien te auxilia, te ha ḥafadaka.
Se le dijo: ¿Y conocían eso los árabes? Dijo: Sí; y dicen: ¿acaso no has oído el dicho del poeta:
«Ḥafada las muchachas esclavas a su alrededor y entregaron *** con sus manos las riendas de los camellos»
es decir: se apresuraron en el servicio.
Y al-walā’id: los sirvientes; en singular, walīda.
Dijo al-A‘shā:
«Encargué a sus desconocidas camellas yemeníes *** cuando los conductores, sobre sus mantas, ḥafadū» [9972]
es decir: se apresuraron.
Y dijo Ibn ‘Arafa: los حفدة, entre los árabes, son los auxiliares; todo el que realiza una labor obedeciendo en ella y apresurándose, es ḥāfid. Dijo: de ahí su dicho: «hacia Ti corremos y naḥfad». Y al-ḥafadān: la rapidez.
Dijo Abū ‘Ubayd: al-ḥafd es el trabajo y el servicio.
Y dijo al-Jalīl ibn Aḥmad: los حفدة, entre los árabes, son los sirvientes; y lo dijo también Mujāhid.
Y dijo al-Azharī: se ha dicho: los حفدة son los hijos de los hijos; y se transmitió de Ibn ‘Abbās.
Y se ha dicho: los cuñados; lo dijo Ibn Mas‘ūd, ‘Alqama, Abū aḍ-Ḍaḥḥāk, Sa‘īd ibn Jubayr e Ibrāhīm; y de ello es el dicho del poeta [9973]:
«Si mi alma me obedeciera, amanecería *** con unos ḥafad que no se cuentan, numerosos»
«Pero es un alma, para mí, reacia *** desdeñosa de emparentar por afinidad [9974] con los viles, inmundos»
Y Zirr روایتó de ‘Abd Allāh que dijo: los حفدة son los parientes políticos; y lo dijo también Ibrāhīm; y el sentido es cercano.
Dijo al-Aṣma‘ī: al-jatan es quien procede del lado de la mujer, como su padre, su hermano y lo semejante; y al-aṣhār son de ambos lados.
Se dice: «fulano aṣhara hacia los Banū fulān» y «ṣāhara». Y el dicho de ‘Abd Allāh —que son los cuñados— admite ambos sentidos.
Cabe: que pretendiera el padre de la mujer y lo semejante de sus parientes; y cabe: que pretendiera: os ha hecho, de vuestras esposas, hijos e hijas a quienes casáis, y por causa de ellas tenéis cuñados.
Y dijo ‘Ikrima: los حفدة son quienes benefician a los hombres de entre su descendencia.
Y su origen es: ḥafada yaḥfidu —con فتح de la ‘ayn en el pasado y كسر en el presente— cuando se apresura en su marcha, como dijo Kaṯīr [9975]:
«Ḥafada las muchachas esclavas entre ellas…» el verso.
Y se dice: ḥafadtu y aḥfadtu: dos variantes cuando se sirve.
Y se dice: ḥāfid y ḥafd, como jādim y jadam; y ḥāfid y ḥafada, como kāfir y kafara.
Dijo al-Mahdawī: quien hace que los حفدة sean los sirvientes, lo considera desligado de lo anterior, con intención de anteponer, como si dijera: os ha hecho حفدة, y os ha hecho, de vuestras esposas, hijos.
Digo: lo que dijo al-Azharī —que los حفدة son los hijos de los hijos— es lo aparente del Corán, más aún, su texto explícito. ¿No ves que dijo: «Y os ha hecho, de vuestras esposas, hijos y حفدة», haciendo que los حفدة y los hijos procedan de ellas?
Y dijo Ibn al-‘Arabī: lo más evidente para mí en Su dicho: «hijos y حفدة» es que los hijos son los hijos del hombre de su propio lomo, y los حفدة son los hijos de su hijo; y la fuerza del enunciado no da para más que esto. Y, según ello, la estimación de la aleya sería: os ha hecho, de vuestras esposas, hijos; y de los hijos, حفدة. Dijo: y su sentido es bueno.
La tercera:
Si derivamos según el dicho de Mujāhid, Ibn ‘Abbās, Mālik y los sabios de la lengua —en su afirmación de que los حفدة son los sirvientes y auxiliares—, entonces el servicio del hijo y de la esposa ha salido del Corán con la más admirable elocuencia; lo dijo Ibn al-‘Arabī. Al-Bujārī y otros روایتaron, de Sahl ibn Sa‘d, que Abū Usayd as-Sā‘idī invitó al Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— a su boda, y su mujer fue su sirvienta… el hadiz; y ya se mencionó en la sura «Hūd» [9976]
Y en el Ṣaḥīḥ, de ‘Ā’iša, dijo: Yo trencé con mis manos los collares de las reses sacrificiales del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—… el hadiz.
Por ello dijeron nuestros sabios: a ella le corresponde extender el lecho, cocinar la olla y barrer la casa, según su condición y la costumbre de las de su clase. Dijo Allah —Exaltado sea—: «y de ella hizo a su esposo para que se sosegara junto a ella [9977]» [Al-A‘rāf: 189]; como si hubiera reunido para nosotros en ello el sosiego, el disfrute y una modalidad de servicio, conforme al curso de la costumbre.
La cuarta:
Y el hombre sirve a su esposa en lo ligero del servicio y la ayuda, por lo que ‘Ā’iša relató: el Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz— solía estar en las tareas de su familia, y cuando oía la llamada a la oración salía.
Y esta es la opinión de Mālik: y la ayuda.
Y de la conducta del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—: remendaba la sandalia, barría la casa y cosía la ropa.
Y ‘Ā’iša dijo, cuando se le preguntó: ¿Qué hacía el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— en su casa? Dijo: Era un ser humano entre los seres humanos: despiojaba [9978] su ropa, ordeñaba su oveja y se servía a sí mismo.
La quinta:
Y se gasta en una sola criada —y se ha dicho: en más de una— según la riqueza y el rango. Esto es un asunto que gira en torno a la costumbre, que es uno de los fundamentos de la Ley revelada. Pues las mujeres de los beduinos y los habitantes del desierto sirven a sus maridos en la obtención de agua dulce y el cuidado de las bestias; y las mujeres de las ciudades, el de escasos recursos sirve a su esposa en lo ligero y la ayuda; en cuanto a la gente de riqueza, se sirve a sus esposas [9979] y se las hace vivir con holgura, si tienen un rango para ello. Y si fuera un asunto problemático, la esposa lo estipula como condición: se hace testificar que él ha sabido que ella es de las que no se sirven a sí mismas, y él se compromete a proporcionarle servicio; entonces ello se ejecuta y cesa la reclamación al respecto.
Su dicho —Exaltado sea—: «y os ha provisto de las cosas buenas»,
es decir: de frutos, granos y animales.
«¿Acaso, en lo falso…?»,
es decir: los ídolos; lo dijo Ibn ‘Abbās.
«creen»: la lectura de la mayoría es con yā’. Y Abū ‘Abd ar-Raḥmān leyó con tā’.
«y la gracia de Allah»,
es decir: el Islam.
«ellos niegan».
Notas y Referencias
[9969] Véase t. 8, p. 301.
[9970] Así en las copias de los originales y en Aḥkām al-Qur’ān de Ibn al-‘Arabī; pero lo correcto es que se trata de ‘Amr ibn Yarbu‘ ibn Ḥanẓala ibn Mālik ibn Manāt. Dijo ‘Alyā’ ibn Arqam: «¡Qué feos —que Allah los afee— los Banū as-Sa‘lāh! *** ‘Amr ibn Yarbu‘, el peor de los hombres» Véase Šarḥ at-Tanwīr ‘alā Saqṭ az-Zand, en el comentario del verso de Abū al-‘Alā’ al-Ma‘arrī: «Cuando fulgura el relámpago, cubre su rostro *** como si yo fuera ‘Amr y las monturas, si‘ālī»
[9971] As-sa‘lāh: la más maligna de las gūl.
[9972] Al-aksā’: plural de kisī (con ḍamma), y es la parte posterior de la grupa.
[9973] Es de Ǧamīl.
[9974] En Al-Baḥr: «para los compañeros».
[9975] Ya se citó como testimonio por Ibn ‘Abbās, por lo que no es correcto que sea de Kaṯīr ‘Azza.
[9976] Véase t. 9, p. 68.
[9977] Véase t. 7, p. 337.
[9978] Despiojaba su ropa de lo que pudiera afectarle por parte de algunos contertulios; pues su naturaleza —las bendiciones de Allah sobre él— se halla en el colmo de la pureza y la limpidez absoluta.
[9979] Así en Ibn al-‘Arabī, y la expresión es suya.