Las Abejas
النحل An-NahlVersículo (Español)
[16:117] Ellos tendrán un goce transitorio, pero luego [el Día del Juicio] recibirán un castigo doloroso.
Tafsir de Al-Qurtubi
{مَتَٰعٞ قَلِيلٞ وَلَهُمۡ عَذَابٌ أَلِيمٞ} (117)
En ella hay dos cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«لِمَا تَصِفُ».
El «mā» aquí es masdarí, es decir: «por describir».
Y se ha dicho: la lām es lām de causa y finalidad, es decir: no digáis, a causa de vuestra descripción, «la mentira», con supresión de la preposición, es decir: por lo que describen vuestras lenguas de mentira. Y se leyó «الكُذُبُ», con ḍamma en la kāf, la ḏāl y la bā’, como calificativo de «las lenguas». Ya ha precedido [10088] Y al-Ḥasan leyó aquí, en particular, «الكَذِبِ», con fatḥa en la kāf y con kasra en la ḏāl y la bā’, como calificativo de «mā»; la estimación es: «Y no digáis, por la descripción de vuestras lenguas, la mentira». Y se ha dicho: a modo de aposición explicativa (badal) de «mā», es decir: «Y no digáis, acerca de la mentira que describen vuestras lenguas: esto es lícito y esto es ilícito, para forjar contra Dios la mentira». La aleya es un خطاب dirigido a los incrédulos que declararon ilícitas las baḥā’ir y las sawā’ib, y declararon lícito lo que hay en los vientres de los ganados, aunque fuese carroña.
Así, Su dicho —Exaltado sea—: «Esto es lícito», es una alusión a la carroña de los vientres de los ganados y a todo lo que declararon lícito.
Y «Y esto es ilícito» es una alusión a las baḥā’ir y las sawā’ib y a todo lo que declararon ilícito.
«Ciertamente, quienes forjan contra Dios la mentira no prosperan; [tienen] un disfrute escaso»,
es decir: lo en que están, de deleite de la vida mundanal, se desvanecerá pronto.
Al-Zajjāj dijo: es decir: su disfrute es un disfrute escaso.
Y se ha dicho: para ellos hay un disfrute escaso, luego serán devueltos a un castigo doloroso.
La segunda:
Al-Dārimī Abū Muḥammad transmitió con isnād en su Musnad: «Nos informó Hārūn, de Ḥafṣ, de al-Aʿmash, quien dijo: “No oí jamás a Ibrāhīm decir: lícito ni ilícito; sino que decía: ‘solían detestar’ y ‘solían considerar recomendable’”».
E Ibn Wahb dijo: Mālik dijo: «No era de la práctica de la gente en las fatwas decir: “esto es lícito y esto es ilícito”; sino que decían: “guardaos de tal y tal”, y “yo no haría esto”».
El sentido de esto es que declarar lícito y declarar ilícito pertenece únicamente a Dios —Poderoso y Majestuoso—, y no corresponde a nadie decirlo o expresarlo de manera categórica respecto de una cosa determinada, salvo que el Creador —Exaltado sea— informe de ello por su medio.
Y aquello a lo que conduce el iŷtihād en cuanto a que es ilícito, dice: «Detesto tal cosa». Y así hacía Mālik, siguiendo el ejemplo de quienes le precedieron entre la gente de la fatwa.
Si se dijera: pero él dijo, acerca de quien dice a su esposa «tú eres para mí ḥarām», que ella es ḥarām y que cuenta como triple.
La respuesta es que Mālik, cuando oyó a ʿAlī ibn Abī Ṭālib decir: «ella es ḥarām», lo siguió. Y puede fortalecerse la prueba de la ilicitud ante el muŷtahid; entonces no hay inconveniente en que lo diga, como cuando se dice: «la usura es ilícita» fuera de las seis cosas determinadas [10089] Y con mucha frecuencia Mālik —Dios tenga misericordia de él— enuncia: «eso es ilícito», «no es válido», respecto de los bienes usurarios y respecto de lo que contradice los intereses (maṣāliḥ) y se aparta del camino de los fines (maqāṣid), por la fuerza de las pruebas en ello.
[10088]
:Véase la p. 120 de esta parte.
[10089]
:Son el oro, la plata, el trigo, la cebada, los dátiles y la sal.