Las Abejas
النحل An-NahlVersículo (Español)
[16:116] No profieran mentiras dejando que sus lenguas determinen [a su antojo] diciendo: "Esto es lícito y aquello es ilícito", inventando mentiras acerca de Dios. Quienes inventen mentiras acerca de Dios no prosperarán jamás.
Tafsir de Al-Qurtubi
{وَلَا تَقُولُواْ لِمَا تَصِفُ أَلۡسِنَتُكُمُ ٱلۡكَذِبَ هَٰذَا حَلَٰلٞ وَهَٰذَا حَرَامٞ لِّتَفۡتَرُواْ عَلَى ٱللَّهِ ٱلۡكَذِبَۚ إِنَّ ٱلَّذِينَ يَفۡتَرُونَ عَلَى ٱللَّهِ ٱلۡكَذِبَ لَا يُفۡلِحُونَ} (116)
Consta de dos cuestiones:
La primera:
Su dicho —Exaltado sea—:
«لِمَا تَصِفُ»
Aquí «ما» es masdaríyya, es decir: “por la descripción”.
Y se ha dicho: la lām es lām de causa y finalidad, es decir: no digáis, a causa de vuestra descripción,
«ٱلۡكَذِبَ»,
con supresión de la preposición, es decir: “por lo que describen vuestras lenguas de mentira”. Y se recitó:
«ٱلۡكُذُبُ»,
con ḍamma en la kāf, la ḏāl y la bā’, como adjetivo de “las lenguas”. Ya se mencionó
[10088]
Y al-Ḥasan recitó aquí en particular:
«ٱلۡكَذَبِ»,
con fatḥa en la kāf y con kasra en la ḏāl y la bā’, como adjetivo de
«لِمَا»;
la estimación es: “y no digáis, por la descripción mentirosa de vuestras lenguas…”.
Y se ha dicho: como aposición (badal) de «ما», es decir: “y no digáis, acerca de la mentira que describen vuestras lenguas: esto es lícito y esto es ilícito, para forjar contra Dios la mentira”. La aleya es un discurso dirigido a los incrédulos que declararon ilícitas las baḥā’ir y las sawā’ib, y declararon lícito lo que hay en los vientres del ganado, aunque fuese carroña.
Así, Su dicho —Exaltado sea—:
«هَٰذَا حَلَٰلٞ»,
es una alusión a la carroña de los vientres del ganado y a todo lo que declararon lícito.
Y «وَهَٰذَا حَرَامٞ» es una alusión a las baḥā’ir y las sawā’ib y a todo lo que declararon ilícito.
«En verdad, quienes forjan contra Dios la mentira no prosperan; [tendrán] un disfrute escaso»,
es decir: lo que están disfrutando de las delicias de este mundo se desvanecerá pronto.
Al-Zajjāj dijo: es decir, su disfrute es un disfrute escaso.
Y se ha dicho: para ellos hay un disfrute escaso; luego serán devueltos a un castigo doloroso.
La segunda:
Al-Dārimī —Abū Muḥammad— transmitió con cadena en su Musnad: “Nos informó Hārūn, de Ḥafṣ, de al-Aʿmaš, quien dijo: ‘No oí jamás a Ibrāhīm decir: lícito ni ilícito; sino que decía: ellos lo reprobaban, y ellos lo consideraban recomendable’”.
E Ibn Wahb dijo: Mālik dijo: “No era de la práctica de la gente en la fatwā decir: esto es lícito y esto es ilícito; sino que decían: guardaos de tal y tal cosa; y yo no haría esto”.
El sentido de esto es que declarar lícito y declarar ilícito pertenece únicamente a Dios —Poderoso y Majestuoso—, y no corresponde a nadie decirlo o expresarlo de manera tajante respecto de una cosa determinada, salvo que el Creador —Exaltado sea— informe de ello.
Y aquello a lo que conduce el iŷtihād en cuanto a que es ilícito, [el jurista] dice: “detesto tal cosa”. Y así hacía Mālik, siguiendo a quienes le precedieron entre la gente de la fatwā.
Si se dijera: pero él dijo, acerca de quien dice a su esposa “tú me eres ḥarām”, que ella es ḥarām y que cuenta como triple.
La respuesta es que Mālik, cuando oyó a ʿAlī ibn Abī Ṭālib decir: “es ḥarām”, lo siguió. Y puede fortalecerse la prueba de la ilicitud para el muŷtahid, y entonces no hay inconveniente en que lo diga; como cuando se dice que el ribā es ilícito fuera de las seis cosas determinadas
[10089]
Y con mucha frecuencia Mālik —Dios tenga misericordia de él— expresa: “eso es ilícito”, “no es válido”, respecto de los bienes ribawíes y de lo que contradice los intereses y se aparta del camino de los fines, por la fuerza de las pruebas en ello.
[10088]
:Véase la p. 120 de este volumen.
[10089]
:Son el oro, la plata, el trigo, la cebada, los dátiles y la sal.