El Trueno
الرعد Ar-Ra'dVersículo (Español)
[13:18] Quienes crean en su Señor obtendrán lo mejor, y quienes se nieguen a creer, sepan que aunque poseyeran todo cuanto existe en la Tierra, o el doble, y lo ofrecieran como rescate [para salvarse del tormento], recibirán un castigo terrible; su morada será el Infierno. ¡Qué pésima morada!
Tafsir de Al-Qurtubi
{Para quienes respondieron a su Señor está lo más bello; y quienes no le respondieron, si tuvieran cuanto hay en la tierra en su totalidad y otro tanto con ello, se rescatarían con ello. Ésos tendrán un mal ajuste de cuentas; su morada será la Gehena. ¡Y qué pésimo lecho!} (18)
Palabra del Altísimo:
«Para quienes respondieron a su Señor»;
es decir, respondieron. Y «istajāba» tiene el sentido de «respondió». Dijo:
[9380]
Entonces, en aquel momento, no le respondió respondedor alguno.
Y ya se ha mencionado; es decir, respondieron a aquello a lo que Dios los llamó: el monoteísmo y las profecías.
«Lo más bello»;
porque está en el colmo de la belleza.
Y se dijo: de «lo más bello» es la victoria en este mundo y la dicha permanente mañana.
«Y quienes no respondieron»;
es decir, no respondieron a creer en Él.
«Si tuvieran cuanto hay en la tierra en su totalidad»;
es decir, de bienes.
«Y otro tanto con ello»;
les perteneciera como dominio.
«Se rescatarían con ello»;
del castigo del Día de la Resurrección. Su análogo está en «Āl ʿImrān»:
«En verdad, a quienes descreyeron no les servirán de nada, frente a Dios, ni sus bienes ni sus hijos
[9381]»
[Āl ʿImrān: 10],
y: «En verdad, quienes descreyeron y murieron siendo descreyentes, no se aceptará de ninguno de ellos el equivalente a la tierra llena de oro, aunque se rescatara con ello»
[Āl ʿImrān: 91],
según lo ya expuesto allí.
«Ésos tendrán un mal ajuste de cuentas»;
es decir, no se les aceptará ninguna buena obra, ni se les pasará por alto ninguna mala. Y dijo Farqad al-Sabajī
[9382]: me dijo
[9383] Ibrāhīm al-Najaʿī: «¡Oh Farqad! ¿Sabes qué es el mal ajuste de cuentas?»
Dije: «¡No!»
Dijo: «Que se ajuste cuentas al hombre por todo su pecado, sin que se pierda de ello nada».
«Y su morada será la Gehena»;
es decir, su vivienda y su estancia.
«¡Y qué pésimo lecho!»;
es decir, el lecho que se prepararon para sí mismos.