El Trueno
الرعد Ar-Ra'dVersículo (Español)
[13:14] Solo Él tiene el verdadero derecho a ser invocado, y aquellos [ídolos] que invocan en lugar de Dios no podrán responder sus súplicas. [Su ejemplo] es como quien extiende sus manos [frente a un pozo profundo de agua] creyendo que ésta vendrá a su boca, pero esto es imposible. Las súplicas [a los ídolos] de los que se niegan a creer son en vano.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Suyo es el llamamiento de la Verdad; y aquellos a quienes invocan fuera de Él no les responden en nada, sino como quien extiende sus dos manos hacia el agua para que ésta alcance su boca, pero no ha de alcanzarla. Y la invocación de los incrédulos no es sino en extravío.} (14)
Palabras del Altísimo:
«Suyo es el llamamiento de la Verdad»,
es decir: a Allah pertenece el llamamiento veraz.
Dijeron Ibn ‘Abbās, Qatāda y otros:
«No hay divinidad sino Allah».
Y dijo al-Ḥasan:
Ciertamente Allah es la Verdad; por tanto, Su invocación es el llamamiento de la Verdad.
Y se dijo:
que la sinceridad (al-iḫlāṣ) en la súplica es el llamamiento de la Verdad; así lo afirmó alguno de los tardíos.
Y se dijo:
que el llamamiento de la Verdad es invocarle en el temor, pues en él no se invoca sino a Él,
como dijo:
«Se extravió de vosotros aquello que invocabais, salvo a Él»
[al-Isrā’: 67].
Dijo al-Māwardī:
y esto es lo más acorde con el contexto de la aleya;
porque dijo:
«y aquellos a quienes invocan fuera de Él
[9373]»,
queriendo decir: los ídolos y las estatuas.
«no les responden en nada»,
es decir: no les responden a una súplica, ni escuchan de ellos un llamamiento.
«sino como quien extiende sus dos manos hacia el agua para que alcance su boca, pero no ha de alcanzarla».
Allah —Exaltado sea— puso el agua como ejemplo de su desesperanza respecto de que se responda a su invocación; pues los árabes ponen como ejemplo, para quien se afana en lo que no alcanza, al que intenta asir el agua con la mano.
Dijo:
Y quedé, en lo que había entre ella y yo *** de afecto, como quien aprieta el agua con la mano
Y en el sentido de este ejemplo hay tres aspectos:
El primero: que quien invoca a una divinidad fuera de Allah es como el sediento que llama al agua hacia su boca desde lejos, queriendo tomarla, pero no puede alcanzarla con su lengua, y le hace señas con su mano, mas ella no le llega jamás; porque el agua no responde, y el agua no ha de llegar hasta él. Esto lo dijo Muǧāhid.
El segundo:
que es como el sediento que ve su reflejo en el agua y ha extendido su mano en ella para que alcance su boca, pero no ha de alcanzarla, por la falsedad de su suposición y la corrupción de su imaginación. Esto lo dijo Ibn ‘Abbās.
El tercero:
que es como quien extiende su mano hacia el agua para asirla, pero no se solidifica en su mano nada de ella. Y al-Farrā’ sostuvo que lo que se entiende por «agua» aquí es el pozo, porque es el yacimiento del agua, y que el ejemplo es como quien extiende su mano hacia el pozo sin cuerda.
Y lo atestigua el dicho del poeta:
Pues el agua es el agua de mi padre y de mi abuelo*** y mi pozo es el que excavé y el que revestí
Dijo ‘Alī —Allah esté complacido con él—:
es como el sediento al borde del pozo: no alcanza el fondo del pozo, ni el agua se eleva hasta él.
Y el sentido de
«sino como quien extiende»
es: sino como la respuesta al que extiende sus dos manos.
«hacia el agua»:
el maṣdar está en iḍāfa con «el que extiende»; luego se suprimió el término en iḍāfa, y el agente del maṣdar en iḍāfa es lo pretendido en el sentido, y es el agua.
Y el sentido es:
sino como la respuesta al que extiende sus dos manos hacia el agua.
Y la lām en Su dicho:
«para que alcance su boca»,
se vincula con el acto de extender.
Y Su dicho:
«pero no ha de alcanzarla»,
es una alusión al agua; es decir: y el agua no ha de alcanzar su boca. Y es posible que
«él»
sea una alusión a la boca; es decir: la boca no ha de alcanzar el agua.
«Y la invocación de los incrédulos no es sino en extravío»,
es decir: la adoración de los incrédulos a los ídolos no es sino en extravío, porque es asociación.
Y se dijo:
«sino en extravío», es decir: esa invocación se extravía de ellos, y no hallan en ella camino alguno,
como dijo:
«¿Dónde está aquello que invocabais fuera de Allah? Dirán: Se extraviaron de nosotros»
[9374][al-A‘rāf: 37].
Y dijo Ibn ‘Abbās: es decir, las voces de los incrédulos están veladas respecto de Allah, de modo que Él no escucha su súplica.
[9373]
:Véase t. 10, p. 291.
[9374]
:Véase t. 7, p. 203.