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Hud

هود Hud
Aya 88

Versículo (Español)

[11:88] Dijo: "¡Oh, pueblo mío! Me baso en una prueba evidente de mi Señor, Él me ha proveído un sustento generoso. No iba a prohibir lo que considero lícito para mí mismo. Solo pretendo su bienestar en la medida que pueda, pero mi éxito depende de Dios; a Él me encomiendo y ante Él me arrepiento.

Tafsir de Al-Qurtubi

{Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¿Qué os parece si estoy sobre una prueba clara procedente de mi Señor, y Él me ha provisto de parte Suya un sustento bueno? Y no quiero contrariaros haciendo aquello mismo de lo que os prohíbo. No pretendo sino la reforma en la medida de mi capacidad. Y mi éxito no es sino por Allah. En Él me he apoyado y a Él me vuelvo»} (88) Su dicho —Exaltado sea—: «Dijo: “¡Oh, pueblo mío! ¿Qué os parece si estoy sobre una prueba clara procedente de mi Señor?”» Es decir: ¿acaso no he de prohibiros el extravío? Y todo esto indica que lo dijeron a modo de verdad, y que esa era su creencia respecto de él. Y se asemeja a este sentido lo dicho por los judíos de Banū Qurayẓa al Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— cuando les dijo: («¡Hermanos de los monos!») [8828] Y ellos respondieron: «¡Oh Muḥammad! No te hemos conocido ignorante».

Cuestión: Dijeron los exegetas: entre aquello que él les prohibía —y por lo cual fueron castigados— estaba el recortar los dinares y los dírhams: los cercenaban por los bordes de las piezas íntegras para que les quedase el recorte; comerciaban con las piezas íntegras por cómputo, y con las recortadas por peso; y defraudaban en el peso. Ibn Wahb dijo: Mālik dijo: «Solían quebrar los dinares y los dírhams»; y así lo dijo un grupo de los exegetas antiguos, como Saʿīd b. al-Musayyab, Zayd b. Aslam y otros. Y quebrarlos es un pecado grave. En el libro de Abū Dāwūd, de ʿAlqama b. ʿAbd Allāh, de su padre, dijo: El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— prohibió quebrar la moneda de los musulmanes que circula entre ellos, salvo por una necesidad; pues, cuando está íntegra, se mantiene su valor y se manifiesta su utilidad; y cuando se quiebra, pasa a ser mercancía y se anula su utilidad, perjudicando ello a la gente; por eso fue prohibido. Y se ha dicho, en la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—: «Y en la ciudad había nueve hombres que corrompían en la tierra y no reformaban [8829]» [al-Naml: 48] que ellos quebraban los dírhams; lo dijo Zayd b. Aslam. Abū ʿUmar b. ʿAbd al-Barr dijo: Afirmaron que, en la ciudad, no había nadie más conocedor de la interpretación del Corán que Zayd b. Aslam, después de Muḥammad b. Kaʿb al-Quraẓī.

Cuestión: Aṣbagh dijo: ʿAbd al-Raḥmān b. al-Qāsim b. Khālid b. Junāda, cliente (mawlā) de Zayd b. al-Ḥārith al-ʿAtqī, dijo: «A quien las quiebre no se le aceptará el testimonio; y si se excusa por ignorancia, no se le admitirá la excusa; y este no es lugar de excusa». Ibn al-ʿArabī dijo: En cuanto a su dicho: «no se le aceptará el testimonio», es porque ha cometido un pecado mayor; y los pecados mayores hacen caer la probidad, a diferencia de los menores. Y en cuanto a su dicho: «no se le acepta la excusa por ignorancia en esto», es porque se trata de un asunto evidente que no se oculta a nadie; y solo se acepta la excusa cuando se manifiesta la veracidad en ella, o cuando el aspecto de veracidad en ella queda oculto, y Dios es más sabedor de ello que el siervo, como dijo Mālik.

Cuestión: Si esto es desobediencia y corrupción por la cual se rechaza el testimonio, entonces se castiga a quien lo haga. Ibn al-Musayyab pasó junto a un hombre que había sido azotado y dijo: «¿Qué es esto?» Un hombre respondió: «Recorta los dinares y los dírhams». Ibn al-Musayyab dijo: «Esto es de la corrupción en la tierra», y no reprobó que se le azotase. Y algo semejante se transmite de Sufyān. Abū ʿAbd al-Raḥmān al-Najībī dijo: Estaba yo sentado junto a ʿUmar b. ʿAbd al-ʿAzīz, siendo entonces gobernador de Medina [8830] y le trajeron a un hombre que recortaba los dírhams [8831]; se testificó contra él, y lo azotó y le rapó la cabeza, y ordenó que se le paseara. Y le ordenó que dijera: «Este es el castigo de quien recorta los dírhams». Luego ordenó que se le devolviera, y dijo: «Nada me ha impedido cortarte la mano sino que no había advertido sobre ello antes de hoy; y ya he advertido sobre ello: quien quiera, que recorte». El cadí Abū Bakr b. al-ʿArabī dijo: En cuanto a disciplinarlo con el látigo, no hay discusión; en cuanto a raparlo, lo hizo ʿUmar. Y yo, en los días en que ejercí el gobierno [entre la gente] [8832] azotaba y rapaba; y solo hacía eso con quien veía que su cabello le servía de ayuda para la desobediencia y como vía para embellecerse con él en la corrupción. Y esto es lo obligatorio en toda vía hacia la desobediencia: que se corte, si no afecta al cuerpo. En cuanto a cortarle la mano, ʿUmar tomó eso del capítulo de la sustracción (robo). Y ello porque recortar los dírhams no es como quebrarlos: quebrar es corromper la cualidad, mientras que recortar es disminuir la cantidad; es, pues, tomar riqueza de manera encubierta. Si se dijera: «¿No es el resguardo (ḥirz) un fundamento para el corte?» Diríamos: Cabe que ʿUmar considerase que el hecho de estar acuñadas para distinguir entre la gente como dinar o dírham es un resguardo para ellas; y el resguardo de cada cosa es conforme a su estado. Y eso lo ejecutó Ibn al-Zubayr, y cortó la mano a un hombre por recortar dinares y dírhams. Y nuestros sabios mālikíes han dicho: Los dinares y los dírhams son los sellos de Dios, sobre los cuales está Su nombre; y si se aplicase el corte —según el dicho de los intérpretes— a quien quebrase un sello de Dios, sería merecedor de ello. O bien: quien quebrase el sello de un soberano, sobre el cual está su nombre, sería disciplinado; pero el sello de Dios, con el cual se satisfacen las necesidades, no es igual al otro en la pena. Ibn al-ʿArabī dijo: Y yo opino que se corte por recortarlos, no por quebrarlos; y yo hacía eso en los días en que ejercí la judicatura, salvo que estaba rodeado de ignorantes, y no fui cobarde [8833] por causa de las habladurías de los envidiosos extraviados. Quien de la gente de la verdad pueda hacerlo algún día, que lo haga buscando con ello la recompensa de Dios —Exaltado sea—.

Su dicho —Exaltado sea—: «Y me ha provisto de parte Suya un sustento bueno» Es decir: amplio y lícito. Y Shuʿayb —la paz sea con él— era de mucho dinero; así lo dijo Ibn ʿAbbās y otros. Y se dijo: con ello quiso decir la guía y el éxito, y el conocimiento y el saber. En el discurso hay una elipsis, que es lo que hemos mencionado: es decir: «¿acaso no he de prohibiros el extravío?». Y se dijo: el sentido es: «¿Qué os parece si estoy sobre una prueba clara procedente de mi Señor?» ¿seguiría el extravío? Y se dijo: el sentido es: «¿Qué os parece si estoy sobre una prueba clara procedente de mi Señor?» ¿me ordenáis [8834] la desobediencia en la merma y el escamoteo, cuando Dios me ha bastado de ello [8835]? «Y no quiero contrariaros» está en posición de acusativo por «quiero». «haciendo aquello mismo de lo que os prohíbo» Es decir: no os prohíbo algo y luego lo cometo, del mismo modo que no abandono lo que os he ordenado. «No pretendo sino la reforma en la medida de mi capacidad» Es decir: no pretendo sino obrar rectamente; esto es, que se enderece vuestra vida mundana mediante la justicia, y vuestra otra vida mediante la adoración. Y dijo: «en la medida de mi capacidad» porque la capacidad es una de las condiciones del acto, no de la voluntad. Y «mā» es de valor masdarí: es decir, no pretendo sino la reforma, conforme a mi esfuerzo y capacidad. «Y mi éxito» Es decir: mi rectitud; y el éxito (tawfīq) es la rectitud. «no es sino por Allah. En Él me he apoyado» Es decir: me he encomendado. «y a Él me vuelvo» Es decir: retorno a Él respecto de todas las calamidades que me sobrevienen. Y se dijo: a Él retorno en la otra vida. Y se dijo: la ināba es la súplica; su sentido es: a Él suplico.

[8828] :En ʿ: «los monos y los cerdos». Y ya pasó en t. 6, p. 236, que también es de lo que los musulmanes les decían. [8829] :Véase t. 13, p. 215. [8830] :En ʿ: «en Medina»; y en w: «Príncipe de los creyentes». [8831] :De ʿ, w, z, k, w y y. [8832] :De ʿ, w y y. [8833] :De ʿ; y en z, w, w y y: «me acobardé». [8834] :En ʿ: «¿acaso me ordenáis?». [8835] :De ʿ, w y y.

Notas y Referencias

[8828] En ʿ: «los monos y los cerdos». Y ya pasó en t. 6, p. 236, que también es de lo que los musulmanes les decían.

[8829] Véase t. 13, p. 215.

[8830] En ʿ: «en Medina»; y en w: «Príncipe de los creyentes».

[8831] De ʿ, w, z, k, w y y.

[8832] De ʿ, w y y.

[8833] De ʿ; y en z, w, w y y: «me acobardé».

[8834] En ʿ: «¿acaso me ordenáis?».

[8835] De ʿ, w y y.