Sahih Muslim - Hadith 298b

Libro: El Libro de la Menstruación
Capítulo: Es permisible que una mujer menstruante lave la cabeza de su esposo y le peine el cabello; sus restos son puros (tahir); y respecto a reclinarse en su regazo y recitar el Qur'an

كتاب الحيض

حَدَّثَنَا أَبُو كُرَيْبٍ، حَدَّثَنَا ابْنُ أَبِي زَائِدَةَ، عَنْ حَجَّاجٍ، وَابْنِ أَبِي غَنِيَّةَ، عَنْ ثَابِتِ بْنِ عُبَيْدٍ، عَنِ الْقَاسِمِ بْنِ مُحَمَّدٍ، عَنْ عَائِشَةَ، قَالَتْ أَمَرَنِي رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم أَنْ أُنَاوِلَهُ الْخُمْرَةَ مِنَ الْمَسْجِدِ ‏.‏ فَقُلْتُ إِنِّي حَائِضٌ ‏.‏ فَقَالَ ‏ "‏ تَنَاوَلِيهَا فَإِنَّ الْحَيْضَةَ لَيْسَتْ فِي يَدِكِ ‏"
Nos narró Abu Kurayb, nos narró Ibn Abi Za’ida, de Hajjaj y de Ibn Abi Ganiyya, de Thabit ibn ‘Ubayd, de al-Qasim ibn Muhammad, de ‘A’isha, quien dijo: “El Mensajero de Dios ﷺ me ordenó que le alcanzara la jُمra desde la mezquita. Entonces dije: «Estoy menstruando». Y él dijo:” “Tómala, pues la menstruación no está en tu mano.”
Referencia: Sahih Muslim 298b
Referencia en el libro: Libro 3, Hadith 12
Referencia USC-MSA: Libro 3, Hadith 588
Nos narró Abu Kurayb, nos narró Ibn Abi Za’ida, de Hajjaj y de Ibn Abi Ganiyya, de Thabit ibn ‘Ubayd, de al-Qasim ibn Muhammad, de ‘A’isha, quien dijo: “El Mensajero de Dios ﷺ me ordenó que le alcanzara la jُمra desde la mezquita. Entonces dije: «Estoy menstruando». Y él dijo:” “Tómala, pues la menstruación no está en tu mano.”
Sahih Muslim
Hadith 298b — El Libro de la Menstruación
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