Sahih Muslim - Hadith 2763d

Libro: El Libro del Arrepentimiento
Capítulo: Las Palabras de Allah, el Más Alto: "En verdad, las buenas acciones eliminan las malas acciones"

كتاب التوبة

حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ يَحْيَى، وَقُتَيْبَةُ بْنُ سَعِيدٍ، وَأَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ - وَاللَّفْظُ لِيَحْيَى - قَالَ يَحْيَى أَخْبَرَنَا وَقَالَ الآخَرَانِ، حَدَّثَنَا أَبُو الأَحْوَصِ، عَنْ سِمَاكٍ، عَنْ إِبْرَاهِيمَ، عَنْ عَلْقَمَةَ، وَالأَسْوَدِ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ، قَالَ جَاءَ رَجُلٌ إِلَى النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم فَقَالَ يَا رَسُولَ اللَّهِ إِنِّي عَالَجْتُ امْرَأَةً فِي أَقْصَى الْمَدِينَةِ وَإِنِّي أَصَبْتُ مِنْهَا مَا دُونَ أَنْ أَمَسَّهَا فَأَنَا هَذَا فَاقْضِ فِيَّ مَا شِئْتَ ‏.‏ فَقَالَ لَهُ عُمَرُ لَقَدْ سَتَرَكَ اللَّهُ لَوْ سَتَرْتَ نَفْسَكَ - قَالَ - فَلَمْ يَرُدَّ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم شَيْئًا فَقَامَ الرَّجُلُ فَانْطَلَقَ فَأَتْبَعَهُ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم رَجُلاً دَعَاهُ وَتَلاَ عَلَيْهِ هَذِهِ الآيَةَ ‏{‏ أَقِمِ الصَّلاَةَ طَرَفَىِ النَّهَارِ وَزُلَفًا مِنَ اللَّيْلِ إِنَّ الْحَسَنَاتِ يُذْهِبْنَ السَّيِّئَاتِ ذَلِكَ ذِكْرَى لِلذَّاكِرِينَ‏}‏ فَقَالَ رَجُلٌ مِنَ الْقَوْمِ يَا نَبِيَّ اللَّهِ هَذَا لَهُ خَاصَّةً قَالَ ‏"‏ بَلْ لِلنَّاسِ كَافَّةً ‏"‏ ‏.‏
Nos narraron Yahya ibn Yahya, Qutayba ibn Sa‘id y Abu Bakr ibn Abi Shayba —y la formulación es la de Yahya—. Dijo Yahya: nos informó; y dijeron los otros dos: nos narró Abu al-Ahwas, de Simak, de Ibrahim, de ‘Alqama y al-Aswad, de ‘Abd Allah. Dijo: Un hombre vino al Profeta Muhammad ﷺ y dijo: “¡Mensajero de Allah! He tenido trato con una mujer en el extremo de la ciudad, y he obtenido de ella algo sin llegar a tocarla; aquí me tienes, pues: decide sobre mí lo que quieras”. Entonces ‘Umar le dijo: “Allah te ha cubierto; si te hubieras cubierto a ti mismo…”. Dijo: Y el Profeta Muhammad ﷺ no le respondió nada. El hombre se levantó y se marchó. Entonces el Profeta Muhammad ﷺ envió tras él a un hombre que lo llamó, y le recitó esta aleya: “Cumple la oración en los dos extremos del día y en las horas cercanas de la noche. En verdad, las buenas obras hacen desaparecer las malas. Eso es un recuerdo para quienes recuerdan”. Entonces un hombre de la gente dijo: “¡Profeta de Allah! ¿Esto es para él en particular?”. Dijo: “No; más bien, para toda la gente”.
Referencia: Sahih Muslim 2763d
Referencia en el libro: Libro 50, Hadith 50
Referencia USC-MSA: Libro 37, Hadith 6658
Nos narraron Yahya ibn Yahya, Qutayba ibn Sa‘id y Abu Bakr ibn Abi Shayba —y la formulación es la de Yahya—. Dijo Yahya: nos informó; y dijeron los otros dos: nos narró Abu al-Ahwas, de Simak, de Ibrahim, de ‘Alqama y al-Aswad, de ‘Abd Allah. Dijo: Un hombre vino al Profeta Muhammad ﷺ y dijo: “¡Mensajero de Allah! He tenido trato con una mujer en el extremo de la ciudad, y he obtenido de ella algo sin llegar a tocarla; aquí me tienes, pues: decide sobre mí lo que quieras”. Entonces ‘Umar le dijo: “Allah te ha cubierto; si te hubieras cubierto a ti mismo…”. Dijo: Y el Profeta Muhammad ﷺ no le respondió nada. El hombre se levantó y se marchó. Entonces el Profeta Muhammad ﷺ envió tras él a un hombre que lo llamó, y le recitó esta aleya: “Cumple la oración en los dos extremos del día y en las horas cercanas de la noche. En verdad, las buenas obras hacen desaparecer las malas. Eso es un recuerdo para quienes recuerdan”. Entonces un hombre de la gente dijo: “¡Profeta de Allah! ¿Esto es para él en particular?”. Dijo: “No; más bien, para toda la gente”.
Sahih Muslim
Hadith 2763d — El Libro del Arrepentimiento
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