Sahih Muslim - Hadith 2647c

Libro: El Libro del Destino
Capítulo: Cómo se Crea el Ser Humano, en el Vientre de Su Madre, y Se Escriben Su Sustento, Duración de Vida y Obras, y Su Miseria y Felicidad

كتاب القدر

حَدَّثَنَا أَبُو بَكْرِ بْنُ أَبِي شَيْبَةَ، وَزُهَيْرُ بْنُ حَرْبٍ، وَأَبُو سَعِيدٍ الأَشَجُّ قَالُوا حَدَّثَنَا وَكِيعٌ، ح وَحَدَّثَنَا ابْنُ نُمَيْرٍ، حَدَّثَنَا أَبِي، حَدَّثَنَا الأَعْمَشُ، ح وَحَدَّثَنَا أَبُو كُرَيْبٍ، - وَاللَّفْظُ لَهُ - حَدَّثَنَا أَبُو مُعَاوِيَةَ، حَدَّثَنَا الأَعْمَشُ، عَنْ سَعْدِ بْنِ عُبَيْدَةَ، عَنْ أَبِي عَبْدِ الرَّحْمَنِ السُّلَمِيِّ، عَنْ عَلِيٍّ، قَالَ كَانَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ذَاتَ يَوْمٍ جَالِسًا وَفِي يَدِهِ عُودٌ يَنْكُتُ بِهِ فَرَفَعَ رَأْسَهُ فَقَالَ ‏"‏ مَا مِنْكُمْ مِنْ نَفْسٍ إِلاَّ وَقَدْ عُلِمَ مَنْزِلُهَا مِنَ الْجَنَّةِ وَالنَّارِ ‏"‏ ‏.‏ قَالُوا يَا رَسُولَ اللَّهِ فَلِمَ نَعْمَلُ أَفَلاَ نَتَّكِلُ قَالَ ‏"‏ لاَ ‏.‏ اعْمَلُوا فَكُلٌّ مُيَسَّرٌ لِمَا خُلِقَ لَهُ ‏"‏ ‏.‏ ثُمَّ قَرَأَ ‏{‏ فَأَمَّا مَنْ أَعْطَى وَاتَّقَى * وَصَدَّقَ بِالْحُسْنَى‏}‏ إِلَى قَوْلِهِ ‏{‏ فَسَنُيَسِّرُهُ لِلْعُسْرَى‏}‏
Nos narraron Abu Bakr ibn Abi Shayba, Zuhayr ibn Harb y Abu Sa‘id al-Ashajj; dijeron: nos narró Waki‘. Y nos narró Ibn Numayr: nos narró mi padre; nos narró al-A‘mash. Y nos narró Abu Kurayb —y la formulación es la suya—: nos narró Abu Mu‘awiya; nos narró al-A‘mash, de Sa‘d ibn ‘Ubayda, de Abu ‘Abd al-Rahman al-Sulami, de ‘Ali (ra), quien dijo: El Mensajero de Allah ﷺ estaba un día sentado, y en su mano tenía una vara con la que hacía marcas; entonces levantó la cabeza y dijo: “No hay entre vosotros alma alguna sin que ya se haya conocido su morada en el Paraíso y en el Fuego”. Dijeron: “¡Oh, Mensajero de Allah! Entonces, ¿para qué hemos de obrar? ¿Acaso no hemos de confiar en ello?”. Dijo: “No. Obrad, pues a cada cual se le facilita aquello para lo que fue creado”. Luego recitó: “En cuanto a quien da y teme, y tiene por verdadera la más bella promesa”, hasta Sus palabras: “y le facilitaremos lo más difícil”.
Referencia: Sahih Muslim 2647c
Referencia en el libro: Libro 46, Hadith 11
Referencia USC-MSA: Libro 33, Hadith 6400
Nos narraron Abu Bakr ibn Abi Shayba, Zuhayr ibn Harb y Abu Sa‘id al-Ashajj; dijeron: nos narró Waki‘. Y nos narró Ibn Numayr: nos narró mi padre; nos narró al-A‘mash. Y nos narró Abu Kurayb —y la formulación es la suya—: nos narró Abu Mu‘awiya; nos narró al-A‘mash, de Sa‘d ibn ‘Ubayda, de Abu ‘Abd al-Rahman al-Sulami, de ‘Ali (ra), quien dijo: El Mensajero de Allah ﷺ estaba un día sentado, y en su mano tenía una vara con la que hacía marcas; entonces levantó la cabeza y dijo: “No hay entre vosotros alma alguna sin que ya se haya conocido su morada en el Paraíso y en el Fuego”. Dijeron: “¡Oh, Mensajero de Allah! Entonces, ¿para qué hemos de obrar? ¿Acaso no hemos de confiar en ello?”. Dijo: “No. Obrad, pues a cada cual se le facilita aquello para lo que fue creado”. Luego recitó: “En cuanto a quien da y teme, y tiene por verdadera la más bella promesa”, hasta Sus palabras: “y le facilitaremos lo más difícil”.
Sahih Muslim
Hadith 2647c — El Libro del Destino
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