Sahih Muslim - Hadith 2357

Libro: El Libro de las Virtudes
Capítulo: La Obligación de Seguirle (SAW)

كتاب الفضائل

حَدَّثَنَا قُتَيْبَةُ بْنُ سَعِيدٍ، حَدَّثَنَا لَيْثٌ، ح وَحَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ رُمْحٍ، أَخْبَرَنَا اللَّيْثُ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ عُرْوَةَ بْنِ الزُّبَيْرِ، أَنَّ عَبْدَ اللَّهِ بْنَ الزُّبَيْرِ، حَدَّثَهُ أَنَّ رَجُلاً مِنَ الأَنْصَارِ خَاصَمَ الزُّبَيْرَ عِنْدَ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فِي شِرَاجِ الْحَرَّةِ الَّتِي يَسْقُونَ بِهَا النَّخْلَ فَقَالَ الأَنْصَارِيُّ سَرِّحِ الْمَاءَ ‏.‏ يَمُرُّ فَأَبَى عَلَيْهِمْ فَاخْتَصَمُوا عِنْدَ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فَقَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم لِلزُّبَيْرِ ‏"‏ اسْقِ يَا زُبَيْرُ ثُمَّ أَرْسِلِ الْمَاءَ إِلَى جَارِكَ ‏"‏ ‏.‏ فَغَضِبَ الأَنْصَارِيُّ فَقَالَ يَا رَسُولَ اللَّهِ أَنْ كَانَ ابْنَ عَمَّتِكَ فَتَلَوَّنَ وَجْهُ نَبِيِّ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ثُمَّ قَالَ ‏"‏ يَا زُبَيْرُ اسْقِ ثُمَّ احْبِسِ الْمَاءَ حَتَّى يَرْجِعَ إِلَى الْجَدْرِ ‏"‏ ‏.‏ فَقَالَ الزُّبَيْرُ وَاللَّهِ إِنِّي لأَحْسِبُ هَذِهِ الآيَةَ نَزَلَتْ فِي ذَلِكَ ‏{‏ فَلاَ وَرَبِّكَ لاَ يُؤْمِنُونَ حَتَّى يُحَكِّمُوكَ فِيمَا شَجَرَ بَيْنَهُمْ ثُمَّ لاَ يَجِدُوا فِي أَنْفُسِهِمْ حَرَجًا‏}‏
Nos narró Qutayba ibn Sa‘id: nos narró Layth. Y nos narró Muhammad ibn Rumh: nos informó al-Layth, de Ibn Shihab, de ‘Urwa ibn al-Zubayr, que ‘Abd Allah ibn al-Zubayr le narró que un hombre de los Ansar litigó con al-Zubayr ante el Mensajero de Allah ﷺ acerca de los canales de al-Harra con los que regaban las palmeras. El ansarí dijo: “Deja correr el agua para que pase”. Pero él se negó a ello en perjuicio de ellos, y litigaron ante el Mensajero de Allah ﷺ. Entonces el Mensajero de Allah ﷺ dijo a al-Zubayr: “Riega, oh Zubayr, y luego envía el agua a tu vecino”. El ansarí se enojó y dijo: “¡Oh Mensajero de Allah!, ¿porque es hijo de tu tía?”. El rostro del Profeta de Allah ﷺ cambió de color; luego dijo: “Oh Zubayr, riega y luego retén el agua hasta que vuelva a los muros”. Al-Zubayr dijo: “Por Allah, ciertamente creo que esta aleya descendió a propósito de eso: ‘Pero no, por tu Señor, no creerán hasta que te tomen por juez en aquello en que discrepen entre sí; luego no hallen en sí mismos estrechez’”.
Referencia: Sahih Muslim 2357
Referencia en el libro: Libro 43, Hadith 170
Referencia USC-MSA: Libro 30, Hadith 5817
Nos narró Qutayba ibn Sa‘id: nos narró Layth. Y nos narró Muhammad ibn Rumh: nos informó al-Layth, de Ibn Shihab, de ‘Urwa ibn al-Zubayr, que ‘Abd Allah ibn al-Zubayr le narró que un hombre de los Ansar litigó con al-Zubayr ante el Mensajero de Allah ﷺ acerca de los canales de al-Harra con los que regaban las palmeras. El ansarí dijo: “Deja correr el agua para que pase”. Pero él se negó a ello en perjuicio de ellos, y litigaron ante el Mensajero de Allah ﷺ. Entonces el Mensajero de Allah ﷺ dijo a al-Zubayr: “Riega, oh Zubayr, y luego envía el agua a tu vecino”. El ansarí se enojó y dijo: “¡Oh Mensajero de Allah!, ¿porque es hijo de tu tía?”. El rostro del Profeta de Allah ﷺ cambió de color; luego dijo: “Oh Zubayr, riega y luego retén el agua hasta que vuelva a los muros”. Al-Zubayr dijo: “Por Allah, ciertamente creo que esta aleya descendió a propósito de eso: ‘Pero no, por tu Señor, no creerán hasta que te tomen por juez en aquello en que discrepen entre sí; luego no hallen en sí mismos estrechez’”.
Sahih Muslim
Hadith 2357 — El Libro de las Virtudes
sunnah.es