Sahih al-Bukhari - Hadith 163

Libro: Abluciones (Wudu')
Capítulo: Lavado de ambos pies, y no es suficiente pasar las manos húmedas sobre los pies

كتاب الوضوء

حَدَّثَنَا مُوسَى، قَالَ حَدَّثَنَا أَبُو عَوَانَةَ، عَنْ أَبِي بِشْرٍ، عَنْ يُوسُفَ بْنِ مَاهَكَ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عَمْرٍو، قَالَ تَخَلَّفَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم عَنَّا فِي سَفْرَةٍ سَافَرْنَاهَا، فَأَدْرَكَنَا وَقَدْ أَرْهَقْنَا الْعَصْرَ، فَجَعَلْنَا نَتَوَضَّأُ وَنَمْسَحُ عَلَى أَرْجُلِنَا، فَنَادَى بِأَعْلَى صَوْتِهِ ‏ "‏ وَيْلٌ لِلأَعْقَابِ مِنَ النَّارِ ‏"
Nos relató Musa, quien dijo: Nos relató Abu Awana, de Abu Bishr, de Yusuf ibn Mahak, de Abdullah ibn Amr (ra), quien dijo: El Profeta ﷺ se quedó rezagado respecto a nosotros durante un viaje que emprendimos. Después nos alcanzó cuando la oración de la tarde se nos había echado encima. Comenzamos a hacer la ablución y a pasarnos las manos por los pies, y él exclamó con la voz en alto: «¡Ay de los talones por el Fuego!»
Referencia: Sahih al-Bukhari 163
Referencia en el libro: Libro 4, Hadith 29
Referencia USC-MSA: Vol. 1, Libro 4, Hadith 164
Nos relató Musa, quien dijo: Nos relató Abu Awana, de Abu Bishr, de Yusuf ibn Mahak, de Abdullah ibn Amr (ra), quien dijo: El Profeta ﷺ se quedó rezagado respecto a nosotros durante un viaje que emprendimos. Después nos alcanzó cuando la oración de la tarde se nos había echado encima. Comenzamos a hacer la ablución y a pasarnos las manos por los pies, y él exclamó con la voz en alto: «¡Ay de los talones por el Fuego!»
Sahih al-Bukhari
Hadith 163 — Abluciones (Wudu')
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