Los Rebaños
الأنعام Al-An'amVersículo (Español)
[6:31] Los desventurados serán quienes hayan desmentido el encuentro con Dios. Y cuando les llegue por sorpresa la hora [de la Resurrección] dirán: "¡Qué desventurados! ¡Cómo desperdiciamos nuestra vida!" Cargarán con sus pecados sobre sus espaldas. ¡Con que pésima carga irán [al Juicio]!
Tafsir de Ibn Kathir
{Ciertamente han perdido quienes desmintieron el encuentro con Allah; hasta que, cuando les llegue la Hora de improviso, dirán: «¡Ay de nuestra desgracia por lo que descuidamos respecto de ella!», mientras cargan sus cargas sobre sus espaldas. ¡Qué pésimo es lo que cargan!} (31)
Dice el Altísimo, informando acerca de la pérdida de quien desmintió el encuentro con Allah y de su frustración cuando le llegue la Hora de improviso, y de su arrepentimiento por lo que descuidó de las obras y por lo que adelantó de acciones reprobables.
[10636] Por ello dijo:
{Hasta que, cuando les llegue la Hora de improviso, dirán: «¡Ay de nuestra desgracia por lo que descuidamos respecto de ella!»}
Y este pronombre admite que su referencia sea a la vida [mundana][10637], y a las obras, y a la Morada del Más Allá; es decir: en lo concerniente a ella.
Y Su dicho:
{mientras cargan sus cargas sobre sus espaldas. ¡Qué pésimo es lo que cargan!}
es decir: cargan.
Y dijo Qatāda: obran.
[ y ] [10638] Dijo Ibn Abī Ḥātim: nos narró Abū Saʿīd al-Ashajj; nos narró Abū Khālid, de ʿAmr ibn Qays,
de Abū Marzūq, quien dijo:
Al incrédulo —o: al libertino—[10639], al salir de su tumba, se le sale al encuentro la figura más repugnante que haya visto y el más fétido[10640] olor.
Entonces dice: «¿Quién eres tú?»
Él responde: «¿Acaso no me reconoces?»
Dice: «¡No, por Allah!, salvo que Allah [ ha ] [10641] afrentado tu rostro y ha hecho hediondo tu olor».
Dice: «Yo soy tu obra malvada: así eras en el mundo, de obra malvada y hedionda; cuánto tiempo[10642] me montaste en el mundo; ven, que yo te montaré».
Y ello es Su dicho:
{mientras cargan sus cargas sobre sus espaldas
[ ¡Qué pésimo es lo que cargan! ]}
[10643][10644]
Y dijo Asbāṭ:
de al-Suddī, que dijo: no hay hombre injusto que muera y entre en su tumba sin que le llegue un hombre de rostro repugnante, de color negro, de olor fétido[10645], con ropas sucias, hasta que entra con él en su tumba.
Cuando lo ve, dice: «¡Qué repugnante es tu rostro!» Dice: «Así era tu obra: repugnante».
Dice: «¡Qué fétido[10646] es tu olor!» Dice: «Así era tu obra: hedionda[10647]».
Dice: «¡Qué sucias son tus ropas!»
Dice: «Tu obra era sucia».
Le dice: «¿Quién eres tú?»
Dice: «Yo soy tu obra».
Así permanece con él en su tumba.
Y cuando sea resucitado el Día de la Resurrección, le dice: «Yo te cargaba en el mundo con placeres y deseos, y hoy tú me cargas a mí».
Dice: entonces monta sobre su espalda y lo conduce hasta hacerlo entrar en el Fuego.
Y ello es Su dicho:
{mientras cargan sus cargas sobre sus espaldas. ¡Qué pésimo es lo que cargan!}
Notas y Referencias
[10636] En A: «la acción».
[10637] Adición de M.
[10638] Adición de A.
[10639] En A: «y el libertino».
[10640] En A: «la más repugnante que hayamos visto y el más fétido».
[10641] Adición de M, A.
[10642] En A: «pues cuánto tiempo».
[10643] Adición de M, A.
[10644] Esto es mursal, y Abū Marzūq al-Tujībī; dijo Ibn Ḥibbān: no es lícito tomar como prueba aquello en lo que él se singulariza. Este relato ha sido transmitido también mawqūf sobre ʿAmr ibn Qays al-Malāʾī sin mencionar a Abū Marzūq. Y al-Ṭabarī lo transmitió en su Tafsīr (11/327) de Ibn Ḥumayd, de al-Ḥakam ibn Bashīr, de ʿAmr, con él.
[10645] En A: «el olor».
[10646] En A: «repugnante», y es un error.
[10647] En A: «qué eres».
[10648] En A: «hediondo».