52

El Monte

الطور At-Tur
Aya 8

Versículo (Español)

[52:8] y no hay quién lo pueda impedir.

Tafsir de Ibn Kathir

{مَّا لَهُۥ مِن دَافِعٖ} (8) Es decir: no hay quien lo rechace ni lo aparte de ellos cuando Allah quiere eso para ellos.

Dijo el háfiz Abū Bakr Ibn Abī ad-Dunyā: Nos narró mi padre; nos narró Mūsā ibn Dāwūd; de Ṣāliḥ al-Murrī; de Ja‘far ibn [27492] Zayd al-‘Abdī, quien dijo: ‘Umar salió a rondar la ciudad una noche, y pasó junto a la casa de un hombre de los musulmanes, y lo encontró de pie orando; se detuvo a escuchar su recitación, y recitó: { Y por el Monte } hasta que llegó a: { Ciertamente, el castigo de tu Señor ha de acontecer; no hay quien lo rechace } Dijo: «Un juramento —¡por el Señor de la Ka‘bah!—, es verdad». Entonces bajó de su montura y se apoyó en un muro, y permaneció un buen rato; luego regresó a su casa, y permaneció un mes, durante el cual la gente lo visitaba sin saber qué enfermedad tenía, que Allah esté complacido con él [27493]

Y el imām Abū ‘Ubayd dijo en «Las virtudes del Corán»: Nos narró Muḥammad ibn Ṣāliḥ; nos narró Hišām ibn Ḥassān; de al-Ḥasan: que ‘Umar recitó: { Ciertamente, el castigo de tu Señor ha de acontecer; no hay quien lo rechace } [27494], y se vio sobrecogido por ello con un estremecimiento, a consecuencia del cual estuvo enfermo veinte días [27495]

Notas y Referencias

[27492] - (9) En A: «de».

[27493] - (10) El autor lo mencionó en Musnad ‘Umar (2/608) por la transmisión de Ibn Abī ad-Dunyā, y en su cadena de transmisión está Ṣāliḥ al-Murrī; y en Musnad ‘Umar aparece «al-Madanī»; si se trata de al-Murrī, entonces es débil.

[27494] - (11) Adición de M.

[27495] - (12) Faḍā’il al-Qur’ān de Abū ‘Ubayd (p. 64).