El Monte
الطور At-TurVersículo (Español)
[52:8] y no hay quién lo pueda impedir.
Tafsir de Ibn Kathir
{مَّا لَهُۥ مِن دَافِعٖ} (8)
Es decir:
no hay quien lo rechace ni lo aparte de ellos cuando Allah quiere eso para ellos.
Dijo el háfiz Abū Bakr Ibn Abī ad-Dunyā:
Nos narró mi padre; nos narró Mūsā ibn Dāwūd; de Ṣāliḥ al-Murrī; de Ja‘far ibn
[27492] Zayd al-‘Abdī, quien dijo: ‘Umar salió a rondar la ciudad una noche, y pasó junto a la casa de un hombre de los musulmanes, y lo encontró de pie orando; se detuvo a escuchar su recitación, y recitó:
{ Y por el Monte }
hasta que llegó a:
{ Ciertamente, el castigo de tu Señor ha de acontecer; no hay quien lo rechace }
Dijo: «Un juramento —¡por el Señor de la Ka‘bah!—, es verdad». Entonces bajó de su montura y se apoyó en un muro, y permaneció un buen rato; luego regresó a su casa, y permaneció un mes, durante el cual la gente lo visitaba sin saber qué enfermedad tenía, que Allah esté complacido con él
[27493]
Y el imām Abū ‘Ubayd dijo en
«Las virtudes del Corán»:
Nos narró Muḥammad ibn Ṣāliḥ; nos narró Hišām ibn Ḥassān;
de al-Ḥasan:
que ‘Umar recitó:
{ Ciertamente, el castigo de tu Señor ha de acontecer; no hay quien lo rechace }
[27494], y se vio sobrecogido por ello con un estremecimiento, a consecuencia del cual estuvo enfermo veinte días
[27495]
Notas y Referencias
[27492] - (9) En A: «de».
[27493] - (10) El autor lo mencionó en Musnad ‘Umar (2/608) por la transmisión de Ibn Abī ad-Dunyā, y en su cadena de transmisión está Ṣāliḥ al-Murrī; y en Musnad ‘Umar aparece «al-Madanī»; si se trata de al-Murrī, entonces es débil.
[27494] - (11) Adición de M.
[27495] - (12) Faḍā’il al-Qur’ān de Abū ‘Ubayd (p. 64).