El Humo
الدخان Ad-DukhanVersículo (Español)
[44:37] ¿Acaso ellos son mejores que los pueblos que he destruido, como el pueblo de Tubba’ y los que los precedieron? Todos ellos fueron criminales.
Tafsir de Ibn Kathir
{¿Acaso son ellos mejores, o el pueblo de Tubba‘ y quienes fueron antes de ellos? Los destruimos; ciertamente, eran criminales} (37)
Luego, el Altísimo dijo, amenazándolos, advirtiéndoles y previniéndoles de Su castigo —que no puede ser rechazado—, tal como sobrevino a sus semejantes [26240] y a sus pares entre los idólatras y los que negaban la resurrección; y como el pueblo de Tubba‘ —que son Saba’—, a quienes Allah destruyó, arrasó sus tierras, los dispersó por las comarcas y los desmembró en total dispersión, tal como ya se expuso en la sura Saba’, la cual se abre con la negación de los idólatras respecto al retorno (a la otra vida). Asimismo aquí los asemejó a aquellos. Y ellos eran árabes de Qahtán, del mismo modo que estos son árabes de ‘Adnán. Y los Himyar —que son Saba’—, cada vez que reinaba entre ellos un hombre lo llamaban Tubba‘,
como se dice:
Kisrá para quien reina sobre los persas, César para quien reina sobre los romanos, y Faraón para quien reina sobre Egipto siendo incrédulo, y el Negus para quien reina sobre Abisinia, y otros nombres genéricos semejantes. Pero ocurrió que uno de sus tubba‘ salió del Yemen y recorrió las tierras hasta llegar a Samarcanda, y se fortaleció [26241] su reino, se engrandecieron su autoridad y su ejército, se ensanchó su dominio y su territorio, y se multiplicaron sus súbditos. Él fue quien fundó (mássara) al-Híra. Sucedió que pasó por la Ciudad Profética (Medina) en los días de la ignorancia preislámica; quiso combatir a sus habitantes, pero ellos se le opusieron y lo combatieron de día, y por la noche lo hospedaban. Se avergonzó de ellos y desistió, y se llevó consigo a dos rabinos de entre los rabinos judíos que lo habían aconsejado y le habían informado que no tenía modo de imponerse sobre esta ciudad, pues es el lugar de emigración de un Profeta que aparecerá al final de los tiempos. Así, se apartó de ella y se los llevó consigo a las tierras del Yemen. Cuando pasó por La Meca, quiso demoler la Ka‘ba, pero se lo prohibieron [por ello] [26242] también, y le informaron de la grandeza de esta Casa, y de que es de la construcción de Abraham, el Amigo íntimo (de Allah), y de que tendrá un asunto inmenso por mano de
aquel Profeta enviado al final de los tiempos. Entonces la engrandeció, circunvaló en torno a ella [26243], y la cubrió con telas (al-milā’), con paños (al-waṣā’il) y con brocado (al-ḥabīr). Luego regresó de vuelta al Yemen e invitó a su gente a judaizar con él; y en aquel entonces era la religión de Moisés —la paz sea con él—, en la cual se hallaba quien estaba sobre la guía antes del envío del Mesías —la paz sea con él—. Así, la mayoría de la gente del Yemen judaizó con él. El imán Muhammad ibn Isḥāq mencionó la historia extensamente en su libro de la Sīra [26244]
Y el ḥāfiẓ Ibn ‘Asākir la tradujo (biografió) en su Tārīkh con una biografía copiosa, en la que consignó muchas cosas de lo que hemos mencionado y de lo que no hemos mencionado [26245] Y mencionó que reinó sobre Damasco, y que cuando pasaba revista a los caballos se le alineaban desde Damasco hasta el Yemen. Luego transmitió por la vía de ‘Abd al-Razzāq, de Ma‘mar, de Ibn Abī Ḏi’b [26246], de al-Maqburī, de Abū Hurayra —Allah esté complacido con él—,
del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«No sé si los ḥudūd son una purificación para quienes se les aplican o no; y no sé si Tubba‘ fue un maldito [26247] o no; y no sé si Ḏū l-Qarnayn fue un profeta o un rey».
Y otro dijo:
«(Y no sé) si ‘Uzayr fue un profeta o no».
Y así lo transmitió también Ibn Abī Ḥātim, de Muhammad ibn Ḥammād al-Ẓuhrānī, [26248] de ‘Abd al-Razzāq [26249]
Dijo al-Dāraquṭnī:
Solo ‘Abd al-Razzāq lo transmitió en solitario [26250] Luego Ibn ‘Asākir transmitió por la vía de Muhammad ibn Kurayb, de su padre, de Ibn ‘Abbās —Allah esté complacido con ambos—, elevado (marfū‘):
«‘Uzayr: no sé si fue profeta o no; y no sé si Tubba‘ fue maldito o no» [26251]
Luego citó lo que ha llegado acerca de la prohibición de injuriarlo y maldecirlo, como vendrá. Y parece —y Allah sabe más— que fue incrédulo y luego abrazó el Islam y siguió la religión del Interlocutor (de Allah) [26252] por mano de quienes, entre los rabinos judíos de aquel tiempo, estaban sobre la verdad antes del envío del Mesías —la paz sea con él—. Peregrinó a la Casa en tiempos de los Jurhumíes, y la cubrió con telas (al-milā’) y paños (al-waṣā’il) de seda y brocado, y sacrificó junto a ella seis mil camellos, y la engrandeció y la honró. Luego volvió al Yemen. El ḥāfiẓ Ibn ‘Asākir relató su historia extensamente, por múltiples vías largas [26253] y detalladas, de Ubayy ibn Ka‘b, ‘Abd Allāh ibn Salām, ‘Abd Allāh ibn ‘Abbās y Ka‘b al-Aḥbār. A él se remite todo ello, y también a ‘Abd Allāh ibn Salām, pues es más firme, mayor y más sabio. Asimismo relató su historia Wahb ibn Munabbih y Muhammad ibn Isḥāq en la Sīra, como es conocido en ella. Se le confundió al ḥāfiẓ Ibn ‘Asākir, en algunos pasajes, la biografía de este Tubba‘ con la de otro posterior a él por un largo tiempo. Pues este Tubba‘ aludido en el Corán hizo que su pueblo abrazara el Islam por su mano; luego, cuando murió [26254], volvieron tras él a la adoración de ídolos y fuegos, y Allah —Altísimo— los castigó como lo mencionó en la sura Saba’. Ya hemos expuesto su historia allí, y a Allah pertenece la alabanza y el favor.
Dijo Sa‘īd ibn Jubayr:
Tubba‘ cubrió la Ka‘ba, y Sa‘īd prohibía injuriarlo.
Este Tubba‘ es el Tubba‘ intermedio; su nombre es As‘ad Abū Kurayb ibn Malkīkرب [26255] al-Yamaní. Mencionaron que reinó sobre su pueblo trescientos años y veintiséis años [26256], y no hubo en Himyar quien permaneciera más tiempo que él. Murió aproximadamente setecientos años antes del envío del Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—. Y mencionaron que, cuando los dos rabinos de los judíos de Medina le hablaron de que esta ciudad es el lugar de emigración de un Profeta al final de los tiempos [26257], cuyo nombre es Aḥmad, compuso sobre ello versos y los depositó en custodia entre la gente de Medina. Ellos los heredaban y los transmitían de generación en generación. Entre quienes los memorizaban estaba Abū Ayyūb Jālid ibn Zayd, en cuya casa se alojó el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz—, y son:
«Doy testimonio acerca de Aḥmad: ciertamente él es *** un Mensajero de Allah, el Creador de las almas.
Si mi vida se prolongara hasta su tiempo, *** sería para él ministro y primo.
Y combatiría con la espada a sus enemigos, *** y aliviaría de su pecho toda aflicción».
Ibn Abī al-Dunyā mencionó que se excavó una tumba en Ṣan‘ā’ en el Islam, y hallaron en ella a dos mujeres incorruptas; y junto a sus cabezas había una lámina de plata escrita en oro:
«Esta es la tumba de Ḥabī y Lamīs —
y se narró:
Ḥabī y Tamāḍir—, hijas de Tubba‘. Murieron dando testimonio de que no hay divinidad sino Allah y sin asociarle nada; y sobre ello murieron los justos antes que ellas.
Ya mencionamos en “la sura Saba’” la poesía de Saba’ sobre ello también.
Dijo Qatāda:
Se nos mencionó que Ka‘b solía decir acerca de Tubba‘: se le describió con la descripción del hombre recto; Allah —Altísimo— censuró a su pueblo y no lo censuró a él.
Dijo:
Y ‘Ā’isha solía decir: no injuriéis a Tubba‘, pues ciertamente fue un hombre recto.
Dijo Ibn Abī Ḥātim:
Nos narró Abū Zur‘a; nos narró Ṣafwān; nos narró al-Walīd; nos narró ‘Abd Allāh ibn Lahī‘a, de Abū Zur‘a —es decir, ‘Amr ibn Jābir al-Ḥaḍramī—,
dijo:
Oí a Sahl ibn Sa‘d al-Sā‘idī decir: el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «No injuriéis a Tubba‘, pues ciertamente había abrazado el Islam».
Y lo transmitió el imán Aḥmad en su Musnad, de Ḥasan ibn Mūsā, de Ibn Lahī‘a, con ello [26259]
Dijo al-Ṭabarānī:
Nos narró Aḥmad ibn ‘Alī al-Abbār; nos narró Aḥmad ibn Muhammad ibn Abī Bazza; nos narró Mu’ammal ibn Ismā‘īl; nos narró Sufyān, de Sammāk ibn Ḥarb, de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās,
del Profeta —Allah le bendiga y le conceda paz—, que dijo:
«No injuriéis a Tubba‘, pues ciertamente había abrazado el Islam»
[26260]
Dijo ‘Abd al-Razzāq:
Nos informó Ma‘mar, de Ibn Abī Ḏi’b, de al-Maqburī, de Abū Hurayra —Allah esté complacido con él—,
dijo:
El Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— dijo: «No sé si Tubba‘ fue profeta o no profeta»
[26261]
Y ya pasó con esta cadena, en la transmisión de Ibn Abī Ḥātim, como lo citó Ibn ‘Asākir: «No sé si Tubba‘ fue un maldito [26262] o no». Allah sabe más.
Y lo transmitió Ibn ‘Asākir por la vía de Zakariyyā ibn Yaḥyā al-Badī [26263], de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, detenido (mawqūf).
Dijo ‘Abd al-Razzāq:
Nos informó ‘Imrān Abū al-Huḏayl;
me informó Tamīm ibn ‘Abd al-Raḥmān, que dijo:
‘Aṭā’ ibn Abī Rabāḥ dijo: no injuriéis a Tubba‘, pues el Mensajero de Allah —Allah le bendiga y le conceda paz— prohibió [26264] injuriarlo [26265]
Notas y Referencias
[26240] - (5) En ت: «con sus partidarios».
[26241] - (6) En أ: «y pidió refuerzos».
[26242] - (7) Adición de أ.
[26243] - (1) En ت: «Entonces engrandeció la Ka‘ba y circunvaló en torno a ella».
[26244] - (2) Véase: La Sīra profética de Ibn Hišām (1/19).
[26245] - (3) Tārīkh Dimašq (3/500, «la sección manuscrita»).
[26246] - (4) En ت, أ: «Ḏu’ayb».
[26247] - (5) En ت: «seguro».
[26248] - (6) En م: «al-Ṭabarānī».
[26249] - (7) También lo transmitió al-Ḥākim en al-Mustadrak (1/36) por la vía de ‘Abd al-Razzāq con ello; y lo transmitió Abū Dāwūd en su Sunan con el número (4674) por la vía de ‘Abd al-Razzāq con ello, salvo que dijo: «‘Azīz» en lugar de: «Ḏū l-Qarnayn».
[26250] - (8) Dijo el ḥāfiẓ Ibn ‘Abd al-Barr en Jāmi‘ Bayān al-‘Ilm wa-Faḍlih (2/50): «Y el hadiz de ‘Ubāda ibn al-Ṣāmit: “Ciertamente los ḥudūd son expiación para quienes se les aplican” es más auténtico y de cadena más firme», luego lo citó por la vía de al-Buḫārī con su cadena hasta ‘Ubāda ibn al-Ṣāmit.
[26251] - (9) Tārīkh Dimašq (3/501, «la sección manuscrita»).
[26252] - (10) En ت, م, أ: «al-Jalīl».
[26253] - (11) En م: «larga».
[26254] - (12) En ت, م, أ: «murió».
[26255] - (1) En ت: «ibn».
[26256] - (2) En م: «Mulaykرب».
[26257] - (3) En ت, م, أ: «y seis».
[26258] - (4) En ت, م, أ: «un Profeta al final de los tiempos».
[26259] - (5) Al-Musnad (5/340). Dijo el ḥāfiẓ Ibn Ḥaǧar en Taḫrīǧ al-Kaššāf: «En él están Ibn Lahī‘a y ‘Amr ibn Ǧābir, y ambos son débiles».
[26260] - (6) Al-Mu‘ǧam al-Kabīr (11/296). Y dijo al-Hayṯamī en al-Maǧma‘ (8/769): «En él está Aḥmad ibn Abī Bazza al-Makkī, y no lo conozco; y el resto de sus transmisores son fiables».
[26261] - (7) También lo transmitió al-Ṯa‘labī en su Tafsīr, como en Taḫrīǧ al-Kaššāf de al-Zayla‘ī (3/270), por la vía de ‘Abd al-Razzāq con esta formulación.
[26262] - (1) En أ: «profeta».
[26263] - (2) En أ: «al-Madanī».
[26264] - (3) En ت, أ: «ciertamente prohibió».
[26265] - (4) Tafsīr ‘Abd al-Razzāq (2/171).