3

La Familia de Imran

آل عمران Ali 'Imran
Aya 61

Versículo (Español)

[3:61] Si te disputan acerca de esta verdad [la historia de Jesús] después de haberte llegado el conocimiento, diles: "¡Vengan! Convoquemos a nuestros hijos y a los suyos, a nuestras mujeres y a las suyas, y presentémonos todos. Luego invoquemos que la maldición de Dios caiga sobre los que mienten".

Tafsir de Ibn Kathir

{فَمَنۡ حَآجَّكَ فِيهِ مِنۢ بَعۡدِ مَا جَآءَكَ مِنَ ٱلۡعِلۡمِ فَقُلۡ تَعَالَوۡاْ نَدۡعُ أَبۡنَآءَنَا وَأَبۡنَآءَكُمۡ وَنِسَآءَنَا وَنِسَآءَكُمۡ وَأَنفُسَنَا وَأَنفُسَكُمۡ ثُمَّ نَبۡتَهِلۡ فَنَجۡعَل لَّعۡنَتَ ٱللَّهِ عَلَى ٱلۡكَٰذِبِينَ} (61) Luego dijo el Altísimo —ordenando a Su Mensajero, صلى الله عليه وسلم, que practicara la mubāhala con quien se obstinase en la verdad respecto al asunto de ‘Īsā, tras haberse manifestado la aclaración—: { فَمَنْ حَاجَّكَ فِيهِ مِنْ بَعْدِ مَا جَاءَكَ مِنَ الْعِلْمِ فَقُلْ تَعَالَوْا نَدْعُ أَبْنَاءَنَا وَأَبْنَاءَكُمْ وَنِسَاءَنَا وَنِسَاءَكُمْ وَأَنْفُسَنَا وَأَنْفُسَكُمْ } Es decir: los hacemos comparecer en el momento de la mubāhala. { ثُمَّ نَبْتَهِلْ فَنَجْعَلْ لَعْنَةَ اللَّهِ عَلَى الْكَاذِبِينَ } Es decir: nos maldecimos. { فَنَجْعَلْ لَعْنَةَ اللَّهِ عَلَى الْكَاذِبِينَ } Es decir: sobre nosotros o sobre vosotros.

Y la causa de la revelación de esta mubāhala —y de lo anterior, desde el comienzo de la sura hasta aquí— fue la delegación de Naŷrān: que los cristianos, cuando llegaron, se pusieron a disputar acerca de ‘Īsā, y a pretender respecto a él lo que pretenden de filiación y divinidad; entonces Allah reveló el inicio de esta sura como refutación contra ellos, tal como lo mencionó el imām Muḥammad ibn Isḥāq ibn Yasār y otros.

Dijo Ibn Isḥāq en su célebre Sīra y otros: Llegó [5095] a el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, la delegación de los cristianos de Naŷrān: sesenta jinetes, entre ellos catorce hombres de sus notables, en quienes recaía su autoridad; y eran: al-‘Āqib —cuyo nombre era ‘Abd al-Masīḥ—, y as-Sayyid —que era al-Ayham—, y Abū Ḥāriṯa ibn ‘Alqama, hermano de Bakr ibn Wā’il, y Uways al-Ḥāriṯ [5096] y Zayd, y Qays, y Yazīd, y Nabīh, y Ḫuwaylid, y ‘Amr, y Ḫālid, y ‘Abd Allāh, y Yuḥannas.

Y el asunto de estos recaía en tres de ellos: al-‘Āqib —que era el jefe del grupo, el de su criterio y el dueño de su consulta, y no se decidían sino conforme a su opinión—; y as-Sayyid —que era su erudito, el responsable de su caravana y su punto de reunión—; y Abū Ḥāriṯa ibn ‘Alqama —que era su obispo, su doctor, su imām y el responsable de sus escuelas—. Era un hombre de los árabes, de Banū Bakr ibn Wā’il, pero se cristianizó; los romanos y sus reyes lo engrandecieron y lo honraron, le construyeron iglesias, lo financiaron y le asignaron servidores, por lo que conocían de su firmeza en su religión. Y él conocía bien el asunto del Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, su condición y su descripción, por lo que había aprendido de los libros anteriores; pero su ignorancia lo llevó a persistir en el cristianismo por lo que veía [ de ] [5097] su engrandecimiento en él y su prestigio entre su gente.

Dijo Ibn Isḥāq: Y me narró Muḥammad ibn Ŷa‘far ibn az-Zubayr, quien dijo: Llegaron al Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, a Medina y entraron a su mezquita cuando él había rezado el ‘aṣr. Llevaban vestiduras de ḥibarāt: jubbas y mantos, con la gallardía de los hombres de Banū al-Ḥāriṯ ibn Ka‘b. Dijo: Algunos de los Compañeros del Profeta, صلى الله عليه وسلم, que los vieron decían: no hemos visto, después de ellos, una delegación como la suya. Y había llegado la hora de su oración; se levantaron en la mezquita del Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, para rezar. Entonces el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, dijo: «Dejadlos», y rezaron hacia el oriente.

Dijo: Quien habló con el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, de entre ellos fue Abū Ḥāriṯa ibn ‘Alqama, y al-‘Āqib ‘Abd al-Masīḥ, o as-Sayyid al-Ayham; y ellos, dentro del cristianismo, seguían la religión del rey, pese a la divergencia de su asunto. Dicen: «Él es Allah»; y dicen: «Él es el hijo de Allah»; y dicen: «Él es el tercero de tres». Exaltado sea Allah [ por encima de ello con una elevación inmensa ] [5098] Y así es la afirmación del cristianismo. Ellos argumentan para su dicho «Él es Allah» que él resucitaba a los muertos, curaba las enfermedades, informaba de lo oculto y creaba del barro una figura semejante a un ave; luego soplaba en ella y se convertía en un ave [5099]—y todo ello por orden de Allah— para convertirlo en un signo para la gente.

Y argumentan para su dicho de que es el hijo de Allah, diciendo: no tuvo padre conocido; y habló en la cuna con algo que nadie de los hijos de Adán había hecho antes que él.

Y argumentan en [5100] su dicho de que es el tercero de tres, con la palabra de Allah, Altísimo: «Hicimos», «ordenamos», «creamos» y «decretamos»; y dicen: si fuera uno, no diría sino «hice», «decreté», «ordené» y «creé»; sino que es él, ‘Īsā y Maryam. Y sobre todo ello, de [5101] su dicho, ha descendido el Corán.

Cuando los dos doctores hablaron con él, el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, les dijo: «Hacedos musulmanes». Dijeron: ya nos hemos hecho musulmanes. Dijo: «En verdad, vosotros dos no os habéis hecho musulmanes; haceos musulmanes». Dijeron: sí; ya nos hicimos musulmanes antes que tú. Dijo: «Mentís: os impide el islam vuestra atribución [5102] a Allah de un hijo, vuestra adoración de la cruz y vuestro comer cerdo». Dijeron: entonces, ¿quién es su padre, oh Muḥammad? El Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, guardó silencio respecto a ellos y no les respondió. Entonces Allah reveló, acerca de ello —de su dicho y de la divergencia de su asunto— el inicio de la sura Āl ‘Imrān hasta unas ochenta y tantas aleyas de ella.

Luego Ibn Isḥāq habló sobre la exégesis [5103] hasta que dijo: cuando llegó al Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, la noticia de Allah y la decisión definitiva del juicio entre él y ellos, y se ordenó lo que se ordenó respecto a maldecirse mutuamente si rechazaban aquello, los llamó a ello. Entonces dijeron: oh Abū al-Qāsim, déjanos considerar nuestro asunto; luego vendremos a ti con lo que queramos hacer [5104] respecto a lo que nos has llamado. Se apartaron de él; luego se reunieron a solas con al-‘Āqib —que era el de su criterio— y dijeron: oh ‘Abd al-Masīḥ, ¿qué opinas? Dijo: por Allah, oh grupo de cristianos, ciertamente habéis sabido que Muḥammad es un profeta enviado; y ciertamente os ha traído la decisión definitiva acerca de la noticia de vuestro compañero; y ciertamente sabéis que ningún pueblo ha hecho mubāhala con un profeta sin que su mayor quedara con vida, ni su menor creciera; y que ello es la aniquilación [5105] para vosotros si lo hacéis. Así pues, si [ habéis ] [5106] rehusado todo salvo la familiaridad con vuestra religión y permanecer en lo que estáis —en lo que decís acerca de vuestro compañero—, entonces pactad con el hombre y regresad a vuestras tierras.

Acudieron al Profeta, صلى الله عليه وسلم, y dijeron: oh Abū al-Qāsim, hemos visto que no haremos mubāhala contigo; te dejaremos en tu religión y regresaremos a la nuestra. Pero envía con nosotros a un hombre de tus Compañeros, que te complazca para nosotros, para que juzgue entre nosotros en asuntos en los que discrepamos de nuestros bienes; pues vosotros [5107] sois, para nosotros, de agrado.

Dijo Muḥammad ibn Ŷa‘far: El Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, dijo: «Venid a mí al atardecer; enviaré con vosotros al fuerte, al digno de confianza». Entonces [5108]‘Umar ibn al-Ḫaṭṭāb decía: jamás amé el mando como lo amé aquel día, con la esperanza de ser el designado. Fui temprano al ẓuhr, en el calor del mediodía; cuando el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, rezó el ẓuhr, hizo el taslīm; luego miró a su derecha y a su izquierda. Yo me estiraba para que me viera; y no dejó de buscar con la mirada hasta que vio a Abū ‘Ubayda ibn al-Ŷarrāḥ. Lo llamó y dijo: «Sal con ellos y juzga entre ellos con la verdad en aquello en lo que discrepen». Dijo ‘Umar: se la llevó Abū ‘Ubayda, que Allah esté complacido con él. [5109]

Ibn Mardawayh narró, por la vía de Muḥammad ibn Isḥāq, de ‘Āṣim ibn ‘Umar ibn [5110] Qatāda, de Maḥmūd ibn Labīd, de Rāfi‘ ibn Ḫudayŷ: que la delegación de la gente de Naŷrān llegó al Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, y mencionó algo semejante; salvo que dijo respecto a los notables: eran doce. Y mencionó el resto con un relato más extenso que este encadenamiento, y otras adiciones.

Dijo al-Buḫārī: Nos narró ‘Abbās ibn al-Ḥusayn; nos narró Yaḥyā ibn Ādam, de Isrā’īl, de Abū Isḥāq, de Ṣila ibn Ẓufar, de Ḥuḏayfa, quien dijo: Vinieron al-‘Āqib y as-Sayyid, los dos jefes de Naŷrān, al Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, queriendo hacer mubāhala con él. Dijo: Entonces uno de ellos dijo a su compañero: no lo hagas; por Allah, si [5111] fuera un profeta y hacemos mubāhala con él, no prosperaremos ni nosotros ni nuestra descendencia después de nosotros. Dijeron: te daremos lo que nos has pedido; envía con nosotros a un hombre digno de confianza, y no envíes con nosotros sino a alguien digno de confianza. Entonces dijo: «Ciertamente enviaré con vosotros a un hombre digno de confianza, [5112] verdaderamente digno de confianza». Los Compañeros del Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, se alzaron en expectativa por ello. Entonces dijo: «Levántate, oh Abū ‘Ubayda ibn al-Ŷarrāḥ». Cuando se levantó, el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, dijo: «Este es el digno de confianza de esta comunidad».

[ Y ] [5113] Al-Buḫārī también lo narró, y Muslim, y at-Tirmiḏī, y an-Nasā’ī, e Ibn Māŷa [5114] por vías de Abū Isḥāq as-Sabī‘ī, de Ṣila, de Ḥuḏayfa, con un sentido semejante.

Aḥmad, an-Nasā’ī e Ibn Māŷa lo narraron, del ḥadiz de Isrā’īl, de Abū Isḥāq, de Ṣila, de Ibn Mas‘ūd, con un sentido semejante. [5115]

Dijo al-Buḫārī: Nos narró Abū al-Walīd; nos narró Šu‘ba, de Ḫālid, de Abū Qilāba, de Anas, del Profeta, صلى الله عليه وسلم, que dijo: «Cada comunidad tiene un digno de confianza; y el digno de confianza de esta comunidad es Abū ‘Ubayda ibn al-Ŷarrāḥ». [5116]

Dijo el imām Aḥmad: Nos narró Ismā‘īl ibn Yazīd ar-Raqqī, Abū Yazīd; nos narró Furāt, de ‘Abd al-Karīm ibn Mālik al-Ŷazarī, «de ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās, quien dijo: Dijo Abū Ŷahl: si veo al Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, rezando junto a la Ka‘ba, iré a él hasta pisarle el cuello. Dijo: Entonces dijo: “Si lo hiciera, los ángeles lo tomarían a la vista; y si los judíos desearan la muerte, morirían y verían sus asientos en el Fuego; y si salieran quienes hacen mubāhala con el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, regresarían sin encontrar ni bienes ni familia”». [5117]

At-Tirmiḏī y an-Nasā’ī lo narraron, del ḥadiz de ‘Abd ar-Razzāq, de Ma‘mar, de ‘Abd al-Karīm, con ello. Y at-Tirmiḏī dijo: [ ḥadiz ] [5118]ḥasan ṣaḥīḥ. [5119]

Al-Bayhaqī narró en Dalā’il an-Nubuwwa la historia de la delegación de Naŷrān de manera muy extensa; la mencionaremos, pues contiene muchos beneficios, y en ella hay rareza y conveniencia para este lugar. Dijo al-Bayhaqī:

Nos narró Abū ‘Abd Allāh al-Ḥāfiẓ y Abū Sa‘īd Muḥammad ibn Mūsā ibn al-Faḍl; dijeron: nos narró Abū al-‘Abbās Muḥammad ibn Ya‘qūb; nos narró Aḥmad ibn ‘Abd al-Ŷabbār; nos narró Yūnus ibn Bukayr, de Salama ibn ‘Abd Yasū‘, de su padre, de su abuelo. Dijo Yūnus —y era cristiano y se hizo musulmán—: El Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, escribió a la gente de Naŷrān antes de que descendiera sobre él Ṭs Sulaymān: «En el nombre del Dios de Ibrāhīm, e Isḥāq y Ya‘qūb. De Muḥammad, el Profeta, Mensajero de Allah, al obispo de Naŷrān y a la gente de Naŷrān: paz [5120] sea con vosotros. En verdad, alabo ante vosotros al Dios de Ibrāhīm, e Isḥāq y Ya‘qūb. En cuanto a lo que sigue: os llamo a la adoración de Allah en lugar de la adoración de los siervos; y os llamo a la lealtad a Allah en lugar de la lealtad a los siervos. Si rehusáis, entonces la yizya; y si rehusáis [5121] os anuncio guerra. Y la paz».

Cuando el obispo recibió la carta y la leyó, se espantó por ella y se aterrorizó con un terror intenso. Envió a buscar a un hombre de la gente de Naŷrān llamado Šuraḥbīl ibn Wadā‘a —era de Hamdān, y no se convocaba a nadie antes que a él cuando sobrevenía un asunto difícil: ni al-Ayham, ni al-Sayyid, ni al-‘Āqib—. El obispo entregó la carta del Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, a Šuraḥbīl; él la leyó. Entonces el obispo dijo: oh Abū Maryam, ¿qué opinas [5122]? Dijo Šuraḥbīl: ya sabes lo que Allah prometió a Ibrāhīm en la descendencia de Ismā‘īl respecto a la profecía; no es imposible que este sea aquel hombre. No tengo opinión en materia de profecía; si fuera un asunto de los asuntos mundanos, te aconsejaría en ello con mi opinión y me esforzaría por ti. El obispo le dijo: apártate y siéntate. Šuraḥbīl se apartó y se sentó a un lado. El obispo envió a buscar a un hombre de la gente de Naŷrān llamado ‘Abd Allāh ibn Šuraḥbīl, de Ḏī Aṣbaḥ de Ḥimyar; le hizo leer la carta y le pidió opinión sobre ella; y le dijo lo mismo que Šuraḥbīl. El obispo le dijo: siéntate. Se apartó y se sentó a un lado. El obispo envió a buscar a un hombre de la gente de Naŷrān llamado Ŷabbār ibn Fayḍ, de Banū al-Ḥāriṯ ibn Ka‘b, uno de Banū al-Ḥamās; le hizo leer la carta y le pidió opinión sobre ella. Le dijo lo mismo que Šuraḥbīl y ‘Abd Allāh. El obispo le ordenó apartarse y se sentó a un lado.

Cuando la opinión de todos ellos coincidió en esa misma afirmación, el obispo ordenó tocar la campana; se alzaron los fuegos y los hábitos de lana en las ermitas. Así solían hacer cuando se alarmaban de día; y cuando su alarma era de noche, tocaban la campana y alzaban los fuegos en las ermitas. Se reunieron [5123] cuando se tocó la campana y se alzaron los hábitos de lana, la gente del valle, de su parte alta y baja —y la longitud del valle era la marcha de un día para el jinete veloz; en él había setenta y tres aldeas y ciento veinte mil combatientes—. Les leyó la carta del Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, y les pidió opinión sobre ella. La opinión de los hombres de criterio entre ellos se unificó en enviar a Šuraḥbīl ibn Wadā‘a al-Hamdānī, y a ‘Abd Allāh ibn Šuraḥbīl al-Aṣbaḥī, y a Ŷabbār ibn Fayḍ al-Ḥāriṯī, para que les trajeran [5124] noticia del Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم. La delegación partió; cuando llegaron a Medina, se quitaron sus ropas de viaje y se vistieron con túnicas que arrastraban, de ḥibra, y anillos de oro. Luego fueron hasta llegar al Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم; lo saludaron, pero él no les devolvió [5125] el saludo. Se dispusieron a hablarle durante un largo día, pero él no les habló mientras llevaban aquellas túnicas y anillos de oro. Se marcharon siguiendo a ‘Uṯmān ibn ‘Affān y a ‘Abd ar-Raḥmān ibn ‘Awf —a quienes conocían—. Los encontraron en una reunión con gente de los muhāŷirūn y los anṣār. Dijeron: oh ‘Uṯmān, oh ‘Abd ar-Raḥmān: vuestro Profeta nos escribió una carta; vinimos respondiéndole; llegamos a él y lo saludamos, pero no nos devolvió el saludo; nos dispusimos a hablarle durante un largo día y nos agotó que no nos hablara. ¿Qué opinión tenéis? ¿Creéis que debemos regresar? Entonces ambos dijeron a ‘Alī ibn Abī Ṭālib —que estaba entre la gente—: ¿qué opinas, oh Abū al-Ḥasan, sobre esta gente? ‘Alī dijo a ‘Uṯmān y a ‘Abd ar-Raḥmān: opino que se quiten estas túnicas y anillos, y se pongan sus ropas de viaje; luego vuelvan a él. Lo hicieron; lo saludaron y él les devolvió el saludo. Luego dijo: «Por Aquel que me envió con la verdad: ciertamente vinieron a mí la primera vez, y ciertamente Iblīs estaba con ellos». Luego él les preguntó y ellos le preguntaron; no cesaron las preguntas entre él y ellos hasta que dijeron: ¿qué dices acerca de ‘Īsā? Pues regresamos a nuestra gente siendo cristianos; nos alegraría, si eres profeta, escuchar lo que dices sobre él [5126] El Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, dijo: «No tengo sobre ello nada hoy; quedaos hasta que os informe de lo que [5127] mi Señor me diga acerca de ‘Īsā». A la mañana siguiente, Allah —Poderoso y Majestuoso— reveló esta aleya: { إِنَّ مَثَلَ عِيسَى عِنْدَ اللَّهِ كَمَثَلِ آدَمَ [ خَلَقَهُ مِنْ تُرَابٍ ثُمَّ قَالَ لَهُ كُنْ فَيَكُونُ . الْحَقُّ مِنْ رَبِّكَ فَلا تَكُنْ مِنَ الْمُمْتَرِينَ . فَمَنْ حَاجَّكَ فِيهِ مِنْ بَعْدِ مَا جَاءَكَ مِنَ الْعِلْمِ فَقُلْ تَعَالَوْا نَدْعُ أَبْنَاءَنَا وَأَبْنَاءَكُمْ وَنِسَاءَنَا وَنِسَاءَكُمْ وَأَنْفُسَنَا وَأَنْفُسَكُمْ ثُمَّ نَبْتَهِلْ فَنَجْعَلْ لَعْنَةَ اللَّهِ عَلَى ] [5128]الْكَاذِبِينَ } Rehusaron reconocerlo. Cuando amaneció el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, al día siguiente, tras haberles informado de la noticia, se presentó envuelto llevando a al-Ḥasan y al-Ḥusayn en un manto de lana, y Fāṭima caminaba detrás de él para la mubāhala. Aquel día tenía varias esposas. Entonces Šuraḥbīl dijo a sus dos compañeros: ya sabéis que, cuando se reúne la parte alta y la parte baja del valle, no vuelven ni parten sino conforme a mi opinión [5129] Y, por Allah, veo un asunto grave: por Allah, si este hombre fuera un rey enviado, y nosotros fuéramos los primeros árabes en herir sus ojos [5130] y rechazar su mandato, no se nos iría de su pecho ni del pecho de sus compañeros hasta que nos alcanzaran con una calamidad; y somos los árabes más cercanos a ellos en vecindad. Y si este hombre fuera un profeta enviado y hacemos mubāhala con él, no quedará sobre la faz de la tierra de nosotros ni cabello ni uña sin perecer. Entonces [5131] sus dos compañeros le dijeron: oh Abū Maryam, ¿cuál es la opinión? Dijo: opino [5132] que lo hagamos árbitro; pues veo a un hombre que jamás juzga con injusticia. Le dijeron: tú decides. Entonces [5133]Šuraḥbīl se encontró con el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, y le dijo: he visto algo mejor que hacer mubāhala contigo. Él dijo: «¿Y qué es?». Dijo: que tu juicio sea sobre nosotros desde hoy hasta la noche, y tu noche hasta la mañana; lo que juzgues sobre nosotros será válido. El Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, dijo: «¿Acaso hay detrás de ti alguien que te reproche?». Dijo Šuraḥbīl: pregunta a mis dos compañeros. Les preguntó y dijeron: el valle no vuelve ni parte sino conforme a la opinión de Šuraḥbīl. El Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, regresó y no hizo mubāhala con ellos. Cuando fue el día siguiente, vinieron a él y les escribió esta carta: «En el nombre de Allah, el Compasivo, el Misericordioso. Esto es lo que escribió Muḥammad, el Profeta, Mensajero de Allah, para Naŷrān —si sobre ellos recae su juicio—: en toda fruta, y todo oro y plata, y negro, y esclavo, y excedente [5134] que haya sobre ellos; y dejar todo ello para ellos, a cambio de dos mil túnicas: en cada Raŷab, mil túnicas, y en cada Ṣafar, mil túnicas». Y mencionó el resto de las condiciones y la continuación del relato. [5135]

El propósito es que su llegada en delegación [5136] fue en el año nueve; porque az-Zuhrī dijo: la gente de Naŷrān fue la primera en pagar la yizya al Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم; y la aleya de la yizya no fue revelada sino después de la Conquista, y es la palabra del Altísimo: { قَاتِلُوا الَّذِينَ لا يُؤْمِنُونَ بِاللَّهِ وَلا بِالْيَوْمِ الآخِرِ [ وَلا يُحَرِّمُونَ مَا حَرَّمَ اللَّهُ وَرَسُولُهُ وَلا يَدِينُونَ دِينَ الْحَقِّ مِنَ الَّذِينَ أُوتُوا الْكِتَابَ حَتَّى يُعْطُوا الْجِزْيَةَ عَنْ يَدٍ وَهُمْ صَاغِرُون ] َ[5137]} [At-Tawba: 29].

Dijo Abū Bakr ibn Mardawayh: Nos narró Sulaymān ibn Aḥmad; nos narró Aḥmad ibn Dāwūd al-Makkī; nos narró Bišr ibn Mihrān; nos informó Muḥammad ibn Dīnār, de Dāwūd ibn Abī Hind, de aš-Ša‘bī, de Ŷābir, quien dijo: Llegaron al Profeta, صلى الله عليه وسلم, al-‘Āqib y aṭ-Ṭayyib; los llamó a la mubāhala y acordaron con él hacer mubāhala [5138] a la mañana. Dijo: El Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, salió por la mañana; tomó de la mano a ‘Alī, a Fāṭima, a al-Ḥasan y a al-Ḥusayn; luego envió a buscarlos, pero rehusaron venir [5139] y aceptaron el tributo. Dijo: Entonces el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, dijo: «Por Aquel que me envió con la verdad: si hubieran dicho “no”, el valle habría llovido sobre ellos [5140] fuego». Dijo Ŷābir: sobre ellos descendió: { نَدْعُ أَبْنَاءَنَا وَأَبْنَاءَكُمْ وَنِسَاءَنَا وَنِسَاءَكُمْ وَأَنْفُسَنَا وَأَنْفُسَكُمْ } Dijo Ŷābir: { وَأَنْفُسَنَا وَأَنْفُسَكُمْ } son el Mensajero de Allah, صلى الله عليه وسلم, y ‘Alī ibn Abī Ṭālib. { وَأَبْنَاءَنَا } son al-Ḥasan y al-Ḥusayn. { وَنِسَاءَنَا } es Fāṭima. [5141]

Así lo narró al-Ḥākim en su Mustadrak, de ‘Alī ibn ‘Īsā, de Aḥmad ibn Muḥammad al-Azharī [5142] de ‘Alī ibn Ḥuŷr, de ‘Alī ibn Mushir, de Dāwūd ibn Abī Hind, con su sentido. Luego dijo: auténtico según la condición de Muslim, y no lo incluyeron. [5143]

Así dijo. Y lo narró Abū Dāwūd aṭ-Ṭayālisī, de Šu‘ba, de al-Muġīra [5144] de aš-Ša‘bī, de forma mursal; y esto es más correcto. [5145] Y se ha narrado de Ibn ‘Abbās y de al-Barā’ algo semejante.

Notas y Referencias

[5095] En ر: «وفد».

[5096] En جـ, ر: «وأوس بن الحارث».

[5097] Adición de جـ, ر, أ, و.

[5098] Adición de جـ, أ.

[5099] En جـ, ر, أ, و: «طائرا».

[5100] En جـ, ر, أ, و: «على».

[5101] En جـ, ر: «في».

[5102] En جـ, أ, و: «ادعاؤكما».

[5103] En جـ, ر, أ, و: «تفسيرها».

[5104] En جـ, ر: «تريد أن تفعل».

[5105] En جـ, ر: «الاستئصال».

[5106] Adición de أ, و.

[5107] En جـ, أ: «وإنكم».

[5108] En جـ: «وكان».

[5109] La Sīra profética de Ibn Hišām (1/573-575); y lo narró aṭ-Ṭabarī en su Tafsīr (6/151) por la vía de Salama ibn al-Faḍl, de Ibn Isḥāq, con ello.

[5110] En أ: « عن».

[5111] En أ, و: «لأن».

[5112] En أ: «أمينا خير أمين».

[5113] Adición de أ, و.

[5114] Ṣaḥīḥ al-Buḫārī, núm. (3745) (7254) (4380, 4381); Ṣaḥīḥ Muslim, núm. (2420); Sunan at-Tirmiḏī, núm. (3796); an-Nasā’ī en as-Sunan al-Kubrā, núm. (8197); y Sunan Ibn Māŷa, núm. (135).

[5115] Al-Musnad (1/414); an-Nasā’ī en as-Sunan al-Kubrā, núm. (8196); y Sunan Ibn Māŷa, núm. (3136).

[5116] Al-Buḫārī, núm. (3744), (4382), (7255); y lo narró Muslim en su Ṣaḥīḥ, núm. (690), del ḥadiz de Anas ibn Mālik.

[5117] En جـ: «أهلا ولا مالا».

[5118] Adición de جـ.

[5119] Al-Musnad (1/248); Sunan at-Tirmiḏī, núm. (3348); y an-Nasā’ī en as-Sunan, núm. (11685).

[5120] En جـ, ر, أ, و: «أسلم».

[5121] En جـ, ر, أ, و: «أبيتم فقد».

[5122] En جـ: «ما رأيك يا أبا مريم».

[5123] En جـ, ر: «فاجتمع».

[5124] En أ: «فيأتوهم».

[5125] En جـ: «عليه السلام»; y en أ: «عليهم السلام».

[5126] En جـ: «فيه ما تقول».

[5127] En أ: «ما».

[5128] Adición de جـ, ر, أ, و; y en هـ: «إلى قوله».

[5129] En ر: «رأي».

[5130] En جـ, ر: «عينه».

[5131] En أ: «فقالا».

[5132] En ر: «رأيي».

[5133] En جـ: «فتلقى»; y en ر: «فيلقى».

[5134] En و: «فافضل».

[5135] Dalā’il an-Nubuwwa de al-Bayhaqī (5/385).

[5136] En أ: «ورودهم».

[5137] Adición de جـ, أ, ر, و; y en هـ: «الآية».

[5138] En جـ, أ, و: «يعاوداه». Y en ر: «يعاديه».

[5139] En أ: «يجيبا».

[5140] En جـ: «الوادي عليهم».

[5141] En ر: «وابنانا».

[5142] En ر: «الأزهر»; y en أ, و: «الزهري».

[5143] Al-Mustadrak (2/593, 594); y lo narró Abū Nu‘aym en Dalā’il an-Nubuwwa (2/593) por la vía de Dāwūd ibn Abī Hind, de aš-Ša‘bī, de Ŷābir, con ello.

[5144] En جـ, ر, أ, و: «مغيرة».

[5145] Lo narró Ibn Abī Ḥātim en su Tafsīr (2/310) por la vía de Šu‘ba, con ello; y lo narró Ibn Abī Šayba en al-Muṣannaf (14/549), y aṭ-Ṭabarī en su Tafsīr (6/468) por la vía de Ŷarīr, de Muġīra, de aš-Ša‘bī, con ello, de forma mursal; y lo narró Sa‘īd ibn Manṣūr en as-Sunan, núm. (500), por la vía de Hušaym, de Muġīra, de aš-Ša‘bī, con ello, de forma mursal.