Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:80] ¡Oh, Hijos de Israel! [Recuerden cuando] los salvé de sus enemigos, los cité en la ladera derecha del monte [para que pudieran presenciar Mis milagros], y les envié el maná y las codornices.
Tafsir de Ibn Kathir
{¡Oh hijos de Israel! Ciertamente os hemos salvado de vuestro enemigo, y os citamos en la ladera derecha del Monte, e hicimos descender sobre vosotros el maná y las codornices} (80)
Menciona el Altísimo Sus inmensas mercedes sobre los Hijos de Israel, y Sus enormes favores, pues los salvó de su enemigo Faraón, y les dio el consuelo de verlo —mientras ellos lo contemplaban a él y a sus huestes— ahogarse en una sola mañana; no se salvó ninguno de ellos, tal como dijo el [Altísimo]:
[19451]{Y ahogamos a la gente de Faraón mientras vosotros mirabais} [al-Baqara: 50].
Y dijo al-Bujari:
Nos narró Ya‘qub ibn Ibrahim; nos narró Rawh ibn ‘Ubadah; nos narró Shu‘bah; nos narró Abu Bishr, de Sa‘id ibn Yubayr,
de Ibn ‘Abbas, quien dijo:
Cuando el Mensajero de Allah —la paz y las bendiciones de Allah sean con él— llegó a Medina y los judíos ayunaban ‘Ashura’,
les preguntó y dijeron:
«Este es el día en que Allah dio la victoria a Moisés sobre Faraón».
Entonces dijo:
«Nosotros tenemos más derecho sobre Moisés; así pues, ayunadlo».
También lo transmitió Muslim en su Sahih
[19452]
Luego, ciertamente, el Altísimo citó a Moisés y a los Hijos de Israel, tras la destrucción de Faraón, en la ladera derecha del Monte: es aquel en el que el Altísimo le habló, y en el que pidió la visión, y allí se le entregó la Torá.
[19453] Y en el transcurso de ello, los Hijos de Israel adoraron el becerro, como lo relata el Altísimo más adelante.
En cuanto al maná y las codornices, ya se trató lo relativo a ello en la sura «al-Baqara»
[19454] y en otras.
El maná:
era un dulce que descendía sobre él desde el cielo.
Y las codornices:
un ave que caía sobre ellos, y tomaban de cada una la cantidad necesaria hasta el día siguiente, por gentileza de Allah, misericordia para con ellos y beneficencia hacia ellos;
por ello dijo el Altísimo:
{Comed de las cosas buenas que os hemos proveído y no os excedáis en ello, no sea que caiga sobre vosotros Mi ira}