La Humanidad
الناس An-NasVersículo (Español)
[114:1] Di: "Me refugio en el Señor de los seres humanos,
Tafsir de Ibn Kathir
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»} (1)
Introducción de la sura:
Tafsir de las dos suras protectoras (al-Mu‘awwidhatayn)
Y ambas son medinenses.
Dijo el Imán Ahmad:
Nos narró ‘Affán; nos narró Hammād ibn Salama; nos informó ‘Āsim ibn Bahdala,
de Zirr ibn Hubaysh, quien dijo:
Dije a Ubayy ibn Ka‘b: En verdad Ibn Mas‘ūd [solía] [1] no escribir las dos protectoras en su muṣḥaf.
Entonces dijo:
Doy testimonio de que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me informó que Yibrīl —la paz sea con él—
le dijo:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y yo la dije.
Dijo:
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}
y yo la dije. Así pues, nosotros decimos lo que dijo el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz—
[2]
[3]
Y lo روایتó Abū Bakr al-Ḥumaydī en su Musnad, de Sufyān ibn ‘Uyayna: nos narró ‘Abda ibn Abī Lubāba, y ‘Āsim ibn Bahdala,
que ambos oyeron a Zirr ibn Hubaysh decir:
Pregunté a Ubayy ibn Ka‘b acerca de las dos protectoras, y dije:
Oh Abū al-Mundhir, en verdad tu hermano Ibn Mas‘ūd las raspa del muṣḥaf.
Entonces dijo:
Yo pregunté al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—, y dijo:
«Se me dijo
[4]: “Di”, y yo dije».
Así pues, nosotros decimos como dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—
[5]
Y dijo Ahmad:
Nos narró Wakī‘; nos narró Sufyān, de ‘Āsim,
de Zirr, quien dijo:
Pregunté a Ibn Mas‘ūd acerca de las dos protectoras y dijo: Pregunté al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de ambas y dijo:
«Se me dijo, y yo os dije; así que decid».
Dijo Ubayy:
Así pues, el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— nos dijo, y nosotros decimos
[6]
Y dijo al-Bujārī:
Nos narró ‘Alī ibn ‘Abd Allāh; nos narró Sufyān; nos narró ‘Abda ibn Abī Lubāba, de Zirr ibn Hubaysh —y nos narró ‘Āsim de Zirr—,
quien dijo:
Pregunté a Ubayy ibn Ka‘b y dije: Oh Abū al-Mundhir, en verdad tu hermano Ibn Mas‘ūd dice tal y tal.
Entonces dijo:
Yo pregunté al Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y dijo:
«Se me dijo, y yo dije».
Así pues, nosotros decimos como dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—
[7]
Y también lo روایتó al-Bujārī y al-Nasā’ī, de Qutayba, de Sufyān ibn ‘Uyayna, de ‘Abda y ‘Āsim ibn Abī al-Nuyūd, de Zirr ibn Hubaysh, de Ubayy ibn Ka‘b, con él
[8]
Y dijo el ḥāfiẓ Abū Ya‘lā:
Nos narró al-Azraq ibn ‘Alī; nos narró Ḥassān ibn Ibrāhīm; nos narró al-Ṣalt ibn Bahrām, de Ibrāhīm,
de ‘Alqama, quien dijo:
‘Abd Allāh solía raspar las dos protectoras del muṣḥaf,
y decía:
En verdad
al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solo se le ordenó buscar refugio mediante ambas, y ‘Abd Allāh no las recitaba
[9]
Y lo روایتó ‘Abd Allāh ibn Ahmad a partir del ḥadiz de al-A‘mash, de Abū Isḥāq, de ‘Abd al-Raḥmān
[10] ibn Yazīd, quien dijo: ‘Abd Allāh solía raspar las dos protectoras de sus maṣāḥif,
y decía:
En verdad no son del Libro de Allah.
Dijo al-A‘mash:
Y nos narró ‘Āsim, de Zirr ibn Hubaysh,
de Ubayy ibn Ka‘b, quien dijo:
Le preguntamos al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de ambas,
y dijo:
«Se me dijo, y yo dije»
[11]
Y esto es conocido entre muchos recitadores y juristas:
que Ibn Mas‘ūd no escribía las dos protectoras en su muṣḥaf; quizá no las oyó del Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— y no le llegaron por transmisión masiva (tawātur); luego quizá se retractó de esa opinión y adoptó la de la comunidad, pues los Compañeros —Allah esté complacido con ellos— las escribieron
[12] en los muṣḥaf de referencia, y los hicieron llegar a todos los horizontes de ese modo. Y a Allah pertenecen la alabanza y el favor.
Y مسلم dijo en su Ṣaḥīḥ:
Nos narró Qutayba; nos narró Jarīr, de Bayān, de Qays ibn Abī Ḥāzim,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
Dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«¿Acaso no has visto aleyas que han sido reveladas esta noche, como jamás se ha visto nada semejante a ellas:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}
[13]
Y lo روایتó Ahmad, y también Muslim, y al-Tirmidhī y al-Nasā’ī, a partir del ḥadiz de Ismā‘īl ibn Abī Khālid, de Qays ibn Abī Ḥāzim, de ‘Uqba, con él
[14]
Y dijo al-Tirmidhī:
Bueno, auténtico.
Otra vía:
Dijo el Imán Ahmad: nos narró al-Walīd ibn Muslim; nos narró Ibn Jābir, de al-Qāsim Abū ‘Abd al-Raḥmān,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
Mientras yo guiaba al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— por un paso de montaña de aquellos pasos,
me dijo:
«Oh ‘Uqba, ¿no montas?».
Dijo: [Tuve por demasiado grande al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— como para montar su montura.
Luego dijo:
«Oh ‘Uqayb, ¿no montas?».
Dijo] [15] Temí que fuese una desobediencia.
Dijo:
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— descendió y yo monté un rato; luego él montó.
Después dijo:
«Oh ‘Uqayb, ¿acaso no he de enseñarte dos suras, de las mejores dos suras con las que la gente recita?».
Dije:
Sí, oh Mensajero de Allah.
Entonces me recitó:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}.
Luego se estableció la oración; el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— se adelantó y recitó con ambas.
Después pasó junto a mí y dijo:
«¿Qué te parecieron, oh ‘Uqayb
[16]? Recita con ambas cada vez que duermas y cada vez que te levantes».
Y lo روایتó al-Nasā’ī a partir del ḥadiz de al-Walīd ibn Muslim y ‘Abd Allāh ibn al-Mubārak, ambos de Ibn Jābir, con él
[17]
Y lo روایتó Abū Dāwūd y también al-Nasā’ī, a partir del ḥadiz de Ibn Wahb, de Mu‘āwiya ibn Ṣāliḥ, de al-‘Alā’ ibn al-Ḥārith, de al-Qāsim ibn ‘Abd al-Raḥmān, de ‘Uqba, con él
[18]
Otra vía:
Dijo Ahmad: nos narró Abū ‘Abd al-Raḥmān; nos narró Sa‘īd ibn Abī Ayyūb; me narraron Yazīd ibn ‘Abd al-‘Azīz al-Ru‘aynī y Abū Marḥūm, de Yazīd ibn Muḥammad al-Qurashī, de ‘Alī ibn Rabāḥ,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
El Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— me ordenó recitar las protectoras al final de cada oración.
Y lo روایتaron Abū Dāwūd, al-Tirmidhī y al-Nasā’ī, por vías, de ‘Alī ibn Abī Rabāḥ
[19]
Y dijo al-Tirmidhī:
Extraño.
Otra vía:
Dijo Ahmad: nos narró Yaḥyā
[20] ibn Isḥāq; nos narró Ibn Lahī‘a, de Musharraḥ ibn Hā‘ān,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
Me dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—: «Recita las dos protectoras, pues no recitarás nada semejante a ellas».
Solo Ahmad lo transmitió
[21]
Otra vía:
Dijo Ahmad: nos narró Ḥaywa ibn Shurayḥ; nos narró Baqiyya; nos narró Baḥīr ibn Sa‘d, de Khālid ibn Ma‘dān, de Jubayr ibn Nufayr,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, que dijo:
Al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— se le regaló una mula torda; la montó y ‘Uqba la guiaba para él. Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo
[22]: Recita
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}.
Y me la repitió hasta que la recité; y comprendió que yo no me había alegrado mucho con ella.
Entonces dijo:
«Quizá la has menospreciado; pues no te has puesto en pie a orar con nada semejante a ella».
Y lo روایتó al-Nasā’ī de ‘Amr ibn ‘Uthmān, de Baqiyya, con él
[23] Y también lo روایتó al-Nasā’ī a partir del ḥadiz de al-Thawrī, de Mu‘āwiya ibn Ṣāliḥ, de ‘Abd al-Raḥmān ibn Jubayr ibn Nufayr, de su padre,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir:
que preguntó al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— acerca de las dos protectoras, y mencionó algo semejante
[24]
Otra vía:
Dijo al-Nasā’ī: nos informó Muḥammad ibn ‘Abd al-A‘lā; nos narró al-Mu‘tamir; oí a al-Nu‘mān, de Ziyād Abū al-Asad, de ‘Uqba ibn ‘Āmir;
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«La gente no ha buscado refugio con nada semejante a estas dos:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}
[25]
Otra vía:
Dijo al-Nasā’ī: nos informó Qutayba; nos narró al-Layth, de Abū ‘Ajlān, de Sa‘īd al-Maqburī,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
Yo caminaba con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y me dijo:
«Oh ‘Uqba, di».
Dije:
¿Qué he de decir? Y guardó silencio conmigo.
Luego dijo:
«Di».
Dije:
¿Qué he de decir, oh Mensajero de Allah? Y guardó silencio conmigo.
Entonces dije:
¡Oh Allah, haz que me lo repita!
Y dijo:
«Oh ‘Uqba, di».
Dije:
¿Qué he de decir, oh Mensajero de Allah?
Dijo:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}; y la recité hasta llegar a su final.
Luego dijo:
«Di».
Dije:
¿Qué he de decir, oh Mensajero de Allah?
Dijo:
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}; y la recité hasta llegar a su final.
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo en ese momento:
«Ningún suplicante ha pedido con algo semejante a ambas, ni ningún buscador de refugio se ha refugiado con algo semejante a ambas»
[26]
Otra vía:
Dijo al-Nasā’ī: nos informó Muḥammad ibn Yasār; nos narró ‘Abd al-Raḥmān; nos narró Mu‘āwiya, de al-‘Alā’ ibn al-Ḥārith, de Makhūl,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir:
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— recitó con ambas en la oración del alba
[27]
Otra vía:
Dijo al-Nasā’ī: nos informó Qutayba; nos narró al-Layth, de Yazīd ibn Abī Ḥabīb, de Abū ‘Imrān Aslam,
de ‘Uqba ibn ‘Āmir, quien dijo:
Seguí
[28] al Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— mientras iba montado, y puse mi mano sobre su pie
[29] y dije: Enséñame a recitar la sura Hūd o la sura Yūsuf.
Dijo:
«No recitarás nada más beneficioso
[30] ante Allah que
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
[31]
Otro ḥadiz
[32]: Dijo al-Nasā’ī: nos informó Maḥmūd ibn Khālid; nos narró al-Walīd; nos narró Abū ‘Amr al-Awzā‘ī, de Yaḥyā ibn Abī Kathīr, de Muḥammad ibn Ibrāhīm ibn al-Ḥārith, de Abū ‘Abd Allāh, de Ibn ‘Ā’ish
[33] al-Juhanī: que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— le dijo: «Oh Ibn ‘Ā’ish, ¿acaso no te guío —o: no te informo— de lo mejor con lo que buscan refugio quienes buscan refugio?».
Dijo:
Sí, oh Mensajero de Allah.
Dijo:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}; estas dos suras»
[34]
Estas son vías de ‘Uqba, casi como mutawātir de él, que aportan certeza, según muchos investigadores del ḥadiz.
Y ya se mencionó en la narración de Ṣudayy ibn ‘Ajlān y Farwa ibn Mujāhid,
de él:
«¿Acaso no he de enseñarte tres suras, semejantes a las cuales no descendió nada en la Torá, ni en el Evangelio, ni en los Salmos, ni en el Furqān
[35]?
{Di: “Él es Allah, Uno”}
y
{Di: “Me refugio en el Señor del alba”}
y
{Di: “Me refugio en el Señor de los hombres”}.
Otro ḥadiz:
Dijo el Imán Ahmad: nos narró Ismā‘īl; nos narró al-Jarīrī,
de Abū al-‘Alā’, quien dijo:
Dijo un hombre: Estábamos con el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— en un viaje, y la gente se turnaba, y en el mediodía había escasez; entonces llegó el momento del descanso del Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— y de mi descanso. Me alcanzó y golpeó [por detrás] [36] mi hombro,
y dijo:
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}; y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— la recitó y yo la recité con él.
Luego dijo:
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}; y el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— la recitó y yo la recité con él.
Entonces dijo:
«Cuando ores, recita con ambas»
[37]
Lo aparente es que este hombre es ‘Uqba ibn ‘Āmir; y Allah sabe más.
Y lo روایتó al-Nasā’ī de Ya‘qūb ibn Ibrāhīm, de Ibn ‘Ulayya, con él
[38]
Otro ḥadiz:
Dijo al-Nasā’ī: nos informó Muḥammad ibn al-Muthannā; nos narró Muḥammad ibn Ja‘far, de ‘Abd Allāh ibn Sa‘īd; me narró Yazīd ibn Rumān, de ‘Uqba ibn ‘Āmir, de ‘Abd Allāh al-Aslamī —es Ibn Unays—:
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— puso su mano sobre su pecho y luego dijo:
«Di».
Y no supe qué decir.
Luego me dijo:
«Di».
Dije:
{Di: «Él es Allah, Uno»}.
Luego me dijo:
«Di».
Dije:
{Me refugio en el Señor del alba, del mal de lo que Él creó} hasta que terminé.
Luego me dijo:
«Di».
Dije:
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»} hasta que terminé.
Entonces el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo:
«Así, pues, busca refugio
[39]; jamás los que buscan refugio se han refugiado con algo semejante a ellas»
[40]
Otro ḥadiz:
Dijo al-Nasā’ī: nos informó ‘Amr ibn ‘Alī Abū Ḥafṣ; nos narró Badal; nos narró Shaddād ibn Sa‘īd Abū Ṭalḥa, de Sa‘īd al-Jurayrī; nos narró Abū Naḍra,
de Jābir ibn ‘Abd Allāh, quien dijo:
Me dijo el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz—:
«Recita, oh Jābir».
Dije:
¿Qué he de recitar, que mi padre y mi madre sean tu rescate?
Dijo:
«Recita
{Di: «Me refugio en el Señor del alba»}
y
{Di: «Me refugio en el Señor de los hombres»}».
Entonces las recité.
Y dijo:
«Recita con ambas, y no recitarás nada semejante a ambas»
[41]
Y ya se mencionó el ḥadiz de ‘Ā’isha: que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solía recitar con ellas, soplar en sus palmas y pasarlas por su cabeza y su rostro, y por lo que alcanzaba de su cuerpo.
Y dijo el Imán Mālik:
de Ibn Shihāb, de ‘Urwa,
de ‘Ā’isha:
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— cuando enfermaba se recitaba a sí mismo las dos protectoras y soplaba; y cuando su dolor se intensificó, yo le recitaba y le pasaba su mano sobre él, esperando su bendición.
Y lo روایتó al-Bujārī de ‘Abd Allāh ibn Yūsuf; y Muslim de Yaḥyā ibn Yaḥyā; y Abū Dāwūd de al-Qa‘nabī; y al-Nasā’ī de Qutayba —y a partir del ḥadiz de Ibn al-Qāsim y ‘Īsā ibn Yūnus—; e Ibn Mājah a partir del ḥadiz de Ma‘n y Bishr ibn ‘Umar: los ocho de Mālik, con él
[42]
Y ya se mencionó al final de la sura: «ن» el ḥadiz de Abū Naḍra,
de Abū Sa‘īd:
que el Mensajero de Allah —que Allah le bendiga y le conceda paz— solía buscar refugio de los ojos de los yinn y del ojo del ser humano; y cuando descendieron las dos protectoras, se aferró a ambas y dejó lo demás. Lo روایتaron al-Tirmidhī, al-Nasā’ī e Ibn Mājah.
Y dijo al-Tirmidhī:
ḥadiz bueno.
Estas son tres cualidades
[30906] de las cualidades del Señor —Glorificado y Exaltado sea—: la señoría (rubūbiyya), la realeza (mulk) y la divinidad (ilāhiyya); pues Él es el Señor de toda cosa, su Rey y su Dios. Así, todas las cosas son creadas por Él, poseídas, siervos suyos. Por ello se ordenó al que busca refugio que se refugie en Aquel que está descrito con estas cualidades.
Notas y Referencias
[1] Adición de A.
[2] Y lo روایتaron Ibn Mardawayh y Abū al-Shaykh, como en al-Durr (3/270).
[3] En D: «وأديت».
[4] En D: «إنهم قالوا».
[5] En D: «تكفروهما».
[6] Tafsir de al-Ṭabarī (11/228).
[7] En D: «ومال».
[8] En D: «أن يعذب».
[9] En D: «اللهم إني أعوذ بك».
[10] En D: «لا يحتسبون».
[11] En D: «وجلس».
[12] En D: «فإذا هو بسمكة».
[13] En D: «الغالبة».
[14] En D: «وضربوهما».
[15] En F, A: «زاكية».
[16] En F: «قد بلغت مني», y es un error.
[17] En su isnād está ‘Āsim, sobre el cual se ha hablado, y su shaykh es desconocido. Y lo روایتó al-Bujārī en su Ṣaḥīḥ con el número (4569) y Muslim en su Ṣaḥīḥ con el número (763), por la vía de Kurayb, de Ibn ‘Abbās, con un sentido semejante.
[18] Ṣaḥīḥ al-Bujārī con el número (4725).
[19] En J, R, A y W: «بيضاء».
[20] En T, F, A: «فذكره بنحوه».
[21] En T, F, A: «عن».
[22] En T: «قال: فأصاب».
[23] En A: «وسباق».
[24] Ṣaḥīḥ al-Bujārī con el número (4727).
[25] En A: «فقال وقال».
[26] En T: «هل على الأرض», y en F: «هل في الناس».
[27] En T: «فبينما».
[28] En F, A: «يريان».
[29] En W: «Otra vía: dijo ‘Abd ibn Ḥumayd en su tafsir: nos informó».
[30] Adición de F, A y al-Bujārī.
[31] En F, A: «قال لى».
[32] En T: «كبده».
[33] En A: «أما يكفيك», y en T: «ألا تكفيك».
[34] En F: «أما يكفيك أن التوراة».
[35] Adición de F, A y al-Bujārī.
[36] En T: «فحمد».
[37] En T, A: «إلى أهل».
[38] Adición de A y W.
[39] En T: «كقوله».
[40] Adición de F, A y al-Bujārī.
[41] En T: «المقصود».
[42] En A: «حيسون».
[30906] En H: «صفة», y lo establecido es lo de M, A.