1

La Apertura

الفاتحة Al-Fatiha
Aya 2

Versículo (Español)

[1:2] Todas las alabanzas son para Dios, Señor de todo cuanto existe,

Tafsir de Ibn Kathir

{ٱلۡحَمۡدُ لِلَّهِ رَبِّ ٱلۡعَٰلَمِينَ} (2) { الْحَمْدُ لِلَّهِ رَبِّ الْعَالَمِينَ }

Los siete lectores (al-qurrā’ as-sab‘a) recitan con ḍamma en la dāl de Su dicho: { الحمدُ لِله } y ello es مبتدأ (mubtada’) y خبر (jabar). Y se transmitió de Sufyān ibn ‘Uyayna y de Ru’ba ibn al-‘Aŷŷāŷ que ambos dijeron: « الحمدَ لِله » con naṣb, y ello es sobre la elipsis (iḍmār) de un verbo. Y leyó Ibn Abī

‘Abla: « الحمدُ لُله » con ḍamma en la dāl y en la lām, por asimilación (ittibā‘an) del segundo al primero; tiene testimonios, pero es شاذّ (šāḏḏ). Y de al-Ḥasan y Zayd ibn ‘Alī: « الحمدِ لِله » con kasra en la dāl, por asimilación del primero al segundo.

Dijo Abū Ŷa‘far ibn Ŷarīr: el significado de { الحمد لله } es el agradecimiento (aš-šukr) a Allah, puro, sin (dirigirlo) a cuanto se adora fuera de Él, y sin (dirigirlo) a todo lo que Él ha creado de Sus criaturas, por lo que ha colmado a Sus siervos de mercedes que el número no puede enumerar, y cuya cantidad nadie, fuera de Él, puede abarcar: al disponer correctamente los medios para obedecerle, y al capacitar los miembros corporales de los responsables (al-mukallafīn) para cumplir Sus obligaciones; junto con lo que les ha extendido en su vida mundana de sustento, y con lo que los ha nutrido de bienestar en la existencia, sin que ellos tuvieran derecho alguno sobre Él a ello; y junto con lo que les ha señalado y a lo que los ha llamado, de causas que conducen a la permanencia eterna en la Morada de la Estancia, en el deleite perdurable. Así pues, para nuestro Señor es la alabanza por todo ello, al principio y al final.

[ Y dijo Ibn Ŷarīr: { الحمد لله } es una alabanza con la que Él se alabó a Sí mismo, y en su interior hay una orden a Sus siervos para que Le alaben; como si dijera: decid: { الحمد لله } ] [879]

Dijo: y se ha dicho que la expresión del que dice: «al-ḥamdu lillāh», «es una alabanza a Él por Sus nombres y Sus atributos bellos [880]; y la expresión: “aš-šukru lillāh” es una alabanza a Él por Sus mercedes y Sus favores»; luego procedió a refutar eso, en suma, afirmando que todos los conocedores de la lengua árabe emplean tanto ḥamd como šukr en lugar [881] del otro.

[ Y as-Sulamī transmitió esta doctrina —que ambos son equivalentes— de Ŷa‘far aṣ-Ṣādiq e Ibn ‘Aṭā’ de entre los sufíes. Y dijo Ibn ‘Abbās: { الحمد لله } es la palabra de todo agradecido. Y al-Qurṭubī adujo, en favor de Ibn Ŷarīr, la corrección de que alguien diga: { الحمد لله } como agradecimiento [882]] [883]

Y lo que afirmó Ibn Ŷarīr en esto es discutible; porque se ha difundido entre muchos sabios tardíos que el ḥamd es la alabanza verbal al alabado por sus atributos inherentes y transitivos; y que el šukr no es sino por los transitivos, y se realiza con el corazón, la lengua y los miembros, como dijo el poeta:

«Me han otorgado las mercedes de mí tres cosas: *** mi mano, mi lengua y la conciencia velada»

Pero ellos [884] discreparon: ¿cuál de los dos es más general, el ḥamd o el šukr? según dos opiniones. Y lo verificado es que entre ambos hay generalidad y especificidad: el ḥamd es más general que el šukr en cuanto a aquello sobre lo que recaen, pues se da respecto de los atributos inherentes y los transitivos; dices: “lo alabé por su caballería” y “lo alabé por su generosidad”. Y es más específico porque no es sino con la palabra. En cambio, el šukr es más general en cuanto a aquello sobre lo que recaen [885], pues se da con la palabra, la obra [886] y la intención, como se ha mencionado; y es más específico porque no es sino por los atributos transitivos: no se dice “le agradecí por su caballería”, y sí dices: “le agradecí por su generosidad y su beneficencia hacia mí”. Esto es, en suma, lo que han precisado algunos tardíos. Y Allah sabe más.

Y dijo Abū Naṣr Ismā‘īl ibn Ḥammād al-Ŷawharī: el ḥamd es el contrario del vituperio; dices: “ḥamidtu al-raŷul aḥmaduhu ḥamdan wa maḥmada” [887]; y él es ḥamīd y maḥmūd. Y at-taḥmīd es más enfático que al-ḥamd; y el ḥamd es más general que el šukr. Y dijo sobre el šukr: es la alabanza al benefactor por el bien que te ha concedido; se dice: “šakartuhu” y “šakartu lahu”; y con la lām es más elocuente [888]

[ En cuanto al madḥ, es más general que el ḥamd; porque se da para el vivo, para el muerto y para lo inanimado también —como se elogia la comida, el dinero y cosas semejantes—; y se da antes del favor y después de él, y respecto de los atributos transitivos e inherentes también; por tanto, es más general ] [889]

Mención de las palabras de los salaf acerca del ḥamd

Dijo Ibn Abī Ḥātim: nos narró Abū Ma‘mar al-Qaṭī‘ī; nos narró Ḥafṣ; de Ḥaŷŷāŷ; de Ibn Abī Mulayka; de Ibn ‘Abbās —Allah esté complacido con ambos—, dijo: dijo ‘Umar: ya sabemos “subḥān Allāh” y “lā ilāha illā Allāh”; pero ¿qué es “al-ḥamdu lillāh”? Entonces ‘Alī dijo: una palabra que Allah se complació para Sí mismo [890]

Y lo narró otro distinto de Abū Ma‘mar, de Ḥafṣ, y dijo: ‘Umar dijo a ‘Alī —y sus compañeros estaban con él—: “lā ilāha illā Allāh”, “subḥān Allāh” y “Allāhu akbar”: ya las conocemos; pero ¿qué es “al-ḥamdu lillāh”? [891] Dijo ‘Alī: una palabra que [ Allah ] [892] amó para Sí mismo, y se complació para Sí mismo, y amó que se dijera [893]

Y dijo ‘Alī ibn Zayd ibn Ŷud‘ān, de Yūsuf ibn Mihrān, dijo: Ibn ‘Abbās dijo: “al-ḥamdu lillāh” es la palabra del agradecimiento; y cuando el siervo dice: “al-ḥamdu lillāh”, Él dice: “Mi siervo Me ha agradecido”. Lo narró Ibn Abī Ḥātim.

Y narró —también— él e Ibn Ŷarīr, del ḥadiz de Bišr ibn ‘Umāra, de Abū Rūq, de aḍ-Ḍaḥḥāk, de Ibn ‘Abbās: que dijo: “al-ḥamdu lillāh” es el agradecimiento a Allah, la humillación ante Él, y el reconocimiento de Sus mercedes, Su guía, Su iniciativa y otras cosas.

Y dijo Ka‘b al-Aḥbār: “al-ḥamdu lillāh” es la alabanza de Allah. Y dijo aḍ-Ḍaḥḥāk: “al-ḥamdu lillāh” es el manto del Misericordioso. Y ha llegado un ḥadiz con un sentido semejante.

Dijo Ibn Ŷarīr: me narró Sa‘īd ibn ‘Amr as-Sakūnī; nos narró Baqiyya ibn al-Walīd; me narró ‘Īsā ibn Ibrāhīm; de Mūsā ibn Abī Ḥabīb; de al-Ḥakam ibn ‘Umayr —y tuvo compañía (ṣuḥba)—, dijo: el Profeta ﷺ dijo: «Cuando dices: “al-ḥamdu lillāhi rabbi l-‘ālamīn”, has agradecido a Allah, y Él te aumenta» [894]

Y el imām Aḥmad ibn Ḥanbal narró: nos narró Rūḥ; nos narró ‘Awf; de al-Ḥasan; de al-Aswad ibn Sarī‘, dijo: dije: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿No he de recitarte alabanzas con las que he alabado a mi Señor —Bendito y Altísimo—? Dijo: «Ciertamente, tu Señor ama la alabanza» [895]

Y lo narró an-Nasā’ī, de ‘Alī ibn Ḥuŷr, de Ibn ‘Ulayya, de Yūnus ibn ‘Ubayd, de al-Ḥasan, de al-Aswad ibn Sarī‘, con ello [896]

Y at-Tirmiḏī, an-Nasā’ī e Ibn Māŷa narraron, del ḥadiz de Mūsā ibn Ibrāhīm ibn Kaṯīr, de Ṭalḥa ibn Ḫarrāš, de Ŷābir ibn ‘Abd Allāh, dijo: el Mensajero de Allah ﷺ dijo: «El mejor recuerdo (ḏikr) es “lā ilāha illā Allāh”, y la mejor súplica (du‘ā’) es “al-ḥamdu lillāh”» [897] Y dijo at-Tirmiḏī: حسن غريب (ḥasan ġarīb).

Y Ibn Māŷa narró de Anas ibn Mālik, dijo: el Mensajero de Allah ﷺ dijo: «Allah no concede a un siervo una merced y este dice: “al-ḥamdu lillāh”, sin que lo que dio sea mejor que lo que tomó» [898] Y al-Qurṭubī dijo en su tafsīr, y en Nawādir al-Uṣūl, de Anas, del Profeta ﷺ, dijo: «Si el mundo entero, con todo lo que contiene, estuviera en la mano de un hombre de mi comunidad y luego dijera: “al-ḥamdu lillāh”, “al-ḥamdu lillāh” sería mejor que eso» [899] Dijo al-Qurṭubī y otros: es decir, que el haber sido inspirado a decir “al-ḥamdu lillāh” es una merced mayor para él que las mercedes del mundo; porque la recompensa del ḥamd no se extingue, mientras que el deleite del mundo no permanece. Dijo Allah, Altísimo: { المال وَالْبَنُونَ زِينَةُ الْحَيَاةِ الدُّنْيَا وَالْبَاقِيَاتُ الصَّالِحَاتُ خَيْرٌ عِنْدَ رَبِّكَ ثَوَابًا وَخَيْرٌ أَمَلا } [al-Kahf: 46]. Y en las Sunan de Ibn Māŷa, de Ibn ‘Umar: que el Mensajero de Allah ﷺ les relató: «Que un siervo de entre los siervos de Allah dijo: “¡Señor mío! A Ti la alabanza como corresponde a la majestad de Tu Rostro y a la grandeza de Tu poder”. Y ello dejó perplejos a los dos ángeles, y no supieron cómo escribirlo. Entonces ascendieron al cielo y dijeron: “¡Señor nuestro! Un siervo ha dicho una expresión que no sabemos cómo escribir”. Dijo Allah —y Él sabe mejor lo que dijo Su siervo—: “¿Qué dijo Mi siervo?”. Dijeron: “¡Señor nuestro! Ha dicho: ‘¡Señor mío! A Ti la alabanza como corresponde a la majestad de Tu Rostro y a la grandeza de Tu poder’”. Entonces Allah les dijo: “Escribidla tal como la dijo Mi siervo, hasta que Me encuentre y Yo le recompense por ella”» [900] Y al-Qurṭubī transmitió de un grupo que dijeron: la expresión del siervo “al-ḥamdu lillāhi rabbi l-‘ālamīn” es mejor que la expresión “lā ilāha illā Allāh”, porque “al-ḥamdu lillāhi rabbi l-‘ālamīn” incluye el tawḥīd junto con la alabanza. Y otros dijeron: “lā ilāha illā Allāh” es mejor porque es la separación entre la fe y la incredulidad, y por ella se combate a la gente hasta que digan: “lā ilāha illā Allāh”, como está establecido en el ḥadiz acordado (muttafaq ‘alayh). Y en otro ḥadiz en las Sunan: «Lo mejor que he dicho yo y los profetas antes de mí: “lā ilāha illā Allāh waḥdahu lā šarīka lah”» [901] Y ya pasó, de Ŷābir, elevado (marfū‘): «El mejor ḏikr es “lā ilāha illā Allāh”, y la mejor súplica es “al-ḥamdu lillāh”». Y at-Tirmiḏī lo consideró ḥasan.

Y el alif y la lām en “al-ḥamd” son para abarcar (li-stiġrāq) todos los géneros de alabanza y sus clases, para Allah, Altísimo, como ha venido en el ḥadiz: «Allāhumma laka l-ḥamdu kulluhu, wa laka l-mulku kulluhu, wa bi-yadika l-ḫayru kulluhu, wa ilayka yarŷi‘u l-amru kulluhu». El ḥadiz [902]

{ رَبِّ الْعَالَمِينَ } Y ar-Rabb es: el Dueño que dispone. Y en la lengua se aplica al señor, y al que administra para la rectificación; y todo ello es verdadero respecto de Allah, Altísimo.

[ Y no se usa “ar-rabb” para otro que Allah; sino que, con iḍāfa, dices: “rabb ad-dār”, “rabb de tal cosa”. En cuanto a “ar-Rabb”, no se dice sino de Allah, Poderoso y Majestuoso. Y se ha dicho: ciertamente, es el Nombre Supremo ] [903] Y “al-‘ālamīn” es el plural de ‘ālam, [ y es todo lo existente aparte de Allah, Poderoso y Majestuoso ] [904]; y ‘ālam es un plural colectivo que no tiene singular de su misma forma; y los ‘awālim son las clases de las criaturas [ en los cielos y en la tierra ] [905], en tierra y mar; y cada generación y linaje de ellas se llama también ‘ālam.

Dijo Bišr ibn ‘Umāra, de Abū Rūq, de aḍ-Ḍaḥḥāk, de Ibn ‘Abbās: { الْحَمْدُ لِلَّهِ رَبِّ الْعَالَمِينَ } [al-Fātiḥa: 2] La alabanza es para Allah, a Quien pertenece toda la creación: los cielos y las tierras, y quienes están en ellos y lo que hay entre ambos, de lo que sabemos y de lo que no sabemos.

Y en una transmisión de Sa‘īd ibn Ŷubayr y ‘Ikrima, de Ibn ‘Abbās: “Señor de los yinn y de los seres humanos”. Y así lo dijeron Sa‘īd ibn Ŷubayr, Muŷāhid e Ibn Ŷurayŷ; y se transmitió de ‘Alī [ algo semejante ] [906] Y [907] dijo Ibn Abī Ḥātim: con una cadena en la que no se confía.

Y al-Qurṭubī adujo como prueba para esta opinión Su dicho: { لِيَكُونَ لِلْعَالَمِينَ نَذِيرًا } [al-Furqān: 1] —y ellos son los yinn y los seres humanos—. Y al-Farrā’ y Abū ‘Ubayda dijeron: “al-‘ālam” es una expresión para lo que posee intelecto, y ellos son los seres humanos, los yinn, los ángeles y los demonios; y no se dice de las bestias: ‘ālam. Y de Zayd ibn Aslam y Abū ‘Amr ibn al-‘Alā’ [908]: todo lo que tiene espíritu y se sustenta. Y el ḥāfiẓ Ibn ‘Asākir mencionó, en la biografía de Marwān ibn Muḥammad ibn Marwān ibn al-Ḥakam —el último de los califas omeyas, conocido como al-Ŷa‘d y apodado “al-Ḥimār”—, que dijo: Allah creó diecisiete mil mundos: los habitantes de los cielos y los habitantes de la tierra son un solo mundo, y el resto no lo conoce [909] sino Allah, Poderoso y Majestuoso.

Y dijo Qatāda: “Rabb al-‘ālamīn”: cada clase es un ‘ālam. Y dijo Abū Ŷa‘far ar-Rāzī, de ar-Rabī‘ ibn Anas, de Abū al-‘Āliya, acerca de Su dicho, Altísimo: { رب العالمين } dijo: los seres humanos son un ‘ālam, y los yinn son un ‘ālam; y lo que hay aparte de eso son dieciocho mil mundos, o catorce mil mundos —duda—, de ángeles sobre la tierra. Y la tierra tiene cuatro esquinas; en cada esquina hay tres mil mundos y quinientos mundos, a quienes [ Allah ] [911] creó para Su adoración. Lo narraron Ibn Ŷarīr e Ibn Abī Ḥātim.

[ Y estas palabras son extrañas; algo semejante requiere una prueba auténtica ] [912]

Y dijo Ibn Abī Ḥātim: nos narró mi padre; nos narró Hišām ibn Ḫālid; nos narró al-Walīd ibn Muslim; nos narró al-Furāt —es decir, Ibn al-Walīd—, de Mu‘tab [913] ibn Sumayy, de Tubay‘ —es decir, al-Ḥimyarī—, acerca de Su dicho: { رب العالمين } dijo: “al-‘ālamīn” son mil comunidades: seiscientas en el mar y cuatrocientas en la tierra.

[ Y se ha transmitido algo semejante de Sa‘īd ibn al-Musayyib ] [914]

Y se ha narrado algo parecido a esto en forma elevada (marfū‘), como dijo el ḥāfiẓ Abū Ya‘lā Aḥmad ibn ‘Alī ibn al-Muṯannā en su Musnad:

Nos narró Muḥammad ibn al-Muṯannā; nos narró ‘Ubayd ibn Wāqid al-Qaysī, Abū ‘Abbād; me narró Muḥammad ibn ‘Īsā ibn Kaysān; nos narró Muḥammad ibn al-Munkadir, de Ŷābir ibn ‘Abd Allāh, dijo: escaseó la langosta en un año de los años de ‘Umar en los que gobernó, y preguntó por ella, pero no se le informó de nada; y se afligió por ello. Entonces envió un jinete hacia el Yemen, otro hacia el Šām y otro hacia el ‘Irāq, preguntando: “¿Se ha visto algo de langosta o no?”. Dijo: le llegó el jinete que venía del Yemen con un puñado de langostas, y lo arrojó ante él. Cuando la vio, pronunció el takbīr, y luego dijo: oí al Mensajero de Allah ﷺ decir: «Allah creó mil comunidades: seiscientas en el mar y cuatrocientas en la tierra. Y lo primero que perece de estas comunidades es la langosta; cuando [915] perece, se suceden (las demás) como un collar cuando se corta su hilo» [916] Este Muḥammad ibn ‘Īsā —y es al-Hilālī— es débil.

Y al-Baġawī transmitió de Sa‘īd ibn al-Musayyib que dijo: Allah tiene mil mundos: seiscientos en el mar y cuatrocientos en la tierra. Y Wahb ibn Munabbih dijo: Allah tiene dieciocho mil mundos; el mundo (ad-dunyā) es uno de ellos. Y Muqātil dijo: los mundos son ochenta mil. Y Ka‘b al-Aḥbār dijo: nadie conoce el número de los mundos sino Allah, Poderoso y Majestuoso. Todo ello lo transmitió al-Baġawī. Y al-Qurṭubī transmitió de Abū Sa‘īd al-Ḫudrī que dijo: ciertamente Allah tiene cuarenta mil mundos; el mundo, desde su oriente hasta su occidente, es un solo mundo de ellos. Y az-Zaŷŷāŷ dijo: el ‘ālam es todo lo que Allah creó en el mundo y en la otra vida. Dijo al-Qurṭubī: y esto es lo correcto: que abarca a todos los mundos; como Su dicho: { قال فِرْعَوْنُ وَمَا رَبُّ الْعَالَمِينَ * قَالَ رَبُّ السَّمَاوَاتِ وَالأرْضِ وَمَا بَيْنَهُمَا إِنْ كُنْتُمْ مُوقِنِينَ } Y ‘ālam deriva de ‘alāma. (Digo): porque es un signo que indica la existencia de su Creador y su Hacedor, y Su unicidad, como dijo Ibn al-Mu‘tazz:

«¡Qué asombro! ¿Cómo se desobedece a Dios? *** ¿O cómo lo niega el que lo niega?

Y en toda cosa hay para Él un signo *** que indica que Él es Uno»

Notas y Referencias

[879] Adición de ŷـ, ṭ, a, w.

[880] En ŷـ, ṭ, a, w: «por Sus nombres bellos y Sus atributos sublimes».

[881] En ŷـ: «lugar».

[882] Tafsīr de al-Qurṭubī (1/134).

[883] Adición de ŷـ, ṭ, a, w.

[884] En ŷـ, ṭ, b, a, w: «pero».

[885] En ŷـ, ṭ, b, a, w: «en ello».

[886] En ṭ, b: «y la acción».

[887] En ŷـ: «ḥamdan wa maŷdatahu»; en ṭ: «ḥamdan fa-huwa ḥamīd».

[888] Véase Lisān al-‘Arab de Ibn Manẓūr, voz «ḥmd».

[889] Adición de ŷـ, ṭ, a, w.

[890] Tafsīr de Ibn Abī Ḥātim (1/14).

[891] En ṭ, b: «entonces dijo».

[892] Adición de ŷـ, ṭ.

[893] Lo narró al-Ašajj de Ḥafṣ, pero discrepó con él en ello; y el proceder del ḥāfiẓ aquí indica que no hay discrepancia. Dijo Ibn Abī Ḥātim en su Tafsīr (1/15): «Así lo narró Abū Ma‘mar al-Qaṭī‘ī de Ḥafṣ; y nos lo transmitió al-Ašajj, y dijo: nos narró Ḥafṣ —y discrepó con él en ello—, y dijo en él: ‘Umar dijo a ‘Alī —Allah esté complacido con ambos—, y sus compañeros estaban con él: “lā ilāha illā Allāh”, “al-ḥamdu lillāh” y “Allāhu akbar”: ya las conocemos; pero ¿qué es “subḥān Allāh”?”. Entonces ‘Alī dijo: “una palabra que Él amó para Sí mismo, y se complació para Sí mismo, y amó que se dijera”». Y las palabras del ḥāfiẓ indican que no hay discrepancia; quizá lo vio en otra transmisión, o fue un descuido de lectura. Y Allah sabe más.

[894] Tafsīr de aṭ-Ṭabarī (1/136). En su isnād está ‘Īsā ibn Ibrāhīm; al-Buḫārī dijo: «munkar al-ḥadīṯ». Y su šayḫ, Mūsā, fue declarado débil por Abū Ḥātim y otros. Y sobre al-Ḥakam ibn ‘Umayr, Abū Ḥātim dijo: «Se narró de él del Profeta ﷺ; no menciona audición ni encuentro; (son) aḥādīṯ munkara, por la transmisión de su sobrino Mūsā ibn Abī Ḥabīb, y él es un šayḫ débil en ḥadīṯ. Y de Mūsā ibn Abī al-Ḥabīb narra ‘Īsā ibn Ibrāhīm, y él es muy débil en ḥadīṯ. Oí a mi padre decir eso». Fin. Tomado de la glosa del erudito Aḥmad Šākir al Tafsīr de aṭ-Ṭabarī.

[895] Al-Musnad (3/435). Y al-Hayṯamī dijo en al-Maŷma‘ (10/95): «Sus transmisores son los del Ṣaḥīḥ». Pero es munqaṭi‘, pues al-Ḥasan no oyó de al-Aswad —Allah esté complacido con él—.

[896] Sunan an-Nasā’ī al-Kubrā, n.º (7745).

[897] Sunan at-Tirmiḏī, n.º (3380); Sunan an-Nasā’ī al-Kubrā, n.º (10667); y Sunan Ibn Māŷa, n.º (3800).

[898] Sunan Ibn Māŷa, n.º (3805), por la vía de Abū ‘Āṣim, de Šabīb ibn Bišr, de Anas. Y al-Būṣīrī dijo en az-Zawā’id (3/192): «Este isnād es ḥasan; Šabīb ibn Našr es discutido».

[899] Al-Albānī dijo en as-Silsila aḍ-Ḍa‘īfa (2/267): «mawḍū‘». Y lo narró Ibn ‘Asākir (15/276/2) de Abū al-Mufaḍḍal —Muḥammad ibn ‘Abd Allāh ibn Muḥammad ibn Hammām ibn al-Muṭṭalib aš-Šaybānī—: me narró Muḥammad ibn ‘Abd al-Ḥayy ibn Suwayd al-Ḥarbī al-ḥāfiẓ; nos narró Zurayq; nos narró ‘Imrān ibn Mūsā al-Ŷundaysābūrī —residente en Barda‘a—; nos narró Sūra ibn Zuhayr al-Ġāmirī —de la gente de Baṣra—; me narró Hušaym, de az-Zubayr ibn ‘Adī, de Anas ibn Mālik, elevado (marfū‘). Esto es mawḍū‘; su defecto es este Abū al-Mufaḍḍal. Al-Ḫaṭīb dijo (5/467, 166): «Solía narrar rarezas de ḥadīṯ y cuestiones a los šuyūḫ; la gente escribió de él, por selección de ad-Dāraquṭnī; luego se evidenció su mentira, y rompieron sus ḥadīṯ, invalidaron su transmisión; y después se puso a inventar aḥādīṯ para los rāfiḍa. Ḥamza ibn Muḥammad ibn Ṭāhir ad-Daqqāq dijo: “Solía inventar ḥadīṯ; y tenía porte y gravedad”. Y al-Azharī me dijo: “Abū al-Mufaḍḍal era un embaucador mentiroso”». E Ibn ‘Asākir lo narró de él en la biografía de este Abū al-Mufaḍḍal. De los que median entre él y Hušaym no conozco a ninguno salvo Zurayq; y, al parecer, es Ibn Muḥammad al-Kūfī, que narró de Ḥammād ibn Zayd. Aḏ-Ḏahabī dijo: «al-Amīr ibn Mākūlā lo declaró débil».

[900] Sunan Ibn Māŷa, n.º (3801), por la vía de Ṣadaqa ibn Bašīr, de Qudāma ibn Ibrāhīm, de Ibn ‘Umar —Allah esté complacido con ambos—. Al-Būṣīrī dijo en az-Zawā’id (3/191): este isnād tiene observaciones: «Este isnād tiene observaciones: Qudāma ibn Ibrāhīm fue mencionado por Ibn Ḥibbān en aṯ-Ṯiqāt; y de Ṣadaqa ibn Bašīr no he visto a quien lo critique ni a quien lo declare fiable; y el resto de los hombres del isnād son fiables».

[901] Lo narró at-Tirmiḏī en as-Sunan, n.º (3585), por la vía de Ḥammād ibn Abī Ḥamīd, de ‘Amr ibn Šu‘ayb, de su padre, de su abuelo, con ello. Y at-Tirmiḏī dijo: «Este ḥadīṯ es ġarīb por esta vía; y Ḥammād ibn Abī Ḥamīd —y es Abū Ibrāhīm al-Anṣārī al-Madanī— no es fuerte según la gente del ḥadīṯ».

[902] Ha venido por el ḥadīṯ de Abū Sa‘īd y de Sa‘d ibn Abī Waqqāṣ —Allah esté complacido con ambos—. En cuanto al ḥadīṯ de Abū Sa‘īd, lo narró al-Bayhaqī en Šu‘ab al-Īmān, n.º (4400), por la vía de Ḫālid ibn Yazīd, de Ibn Abī Ḏi’b, de Zayd ibn Abī Aslam, de ‘Aṭā’, de Abū Sa‘īd al-Ḫudrī. Y en cuanto al ḥadīṯ de Sa‘d, lo narró al-Bayhaqī en Šu‘ab al-Īmān, n.º (4399), por la vía de Abū Balj, de Muṣ‘ab ibn Sa‘d, de su padre Sa‘d ibn Abī Waqqāṣ.

[903] Adición de ŷـ, ṭ, a, w.

[904] Adición de ŷـ, ṭ, a, w.

[905] Adición de ŷـ, ṭ.

[906] Adición de ŷـ, ṭ, b, a, w.

[907] En ṭ, b: «lo dijo».

[908] En w: «Abī Muḥayṣin al-‘ālim».

[909] En w: «los conoce».

[910] En ŷـ: «y lo que no sea».

[911] Adición de ŷـ.

[912] Adición de ŷـ, ṭ.

[913] Así aparece en las copias y en el original del Tafsīr de Ibn Abī Ḥātim; y en los libros de rijāl aparece «Muġīṯ».

[914] Adición de ŷـ, ṭ.

[915] En ŷـ, ṭ, b: «pereció».

[916] Y lo narró Ibn ‘Adī en al-Kāmil (2/245) y (5/352), y al-Ḫaṭīb en su Tārīḫ (11/218), por la vía de ‘Ubayd ibn Wāqid, con un sentido semejante. Ibn ‘Adī dijo: «‘Amr ibn ‘Alī dijo: Muḥammad ibn ‘Īsā, baṣrī, compañero de Muḥammad ibn al-Munkadir, es débil, munkar al-ḥadīṯ; narró de Muḥammad ibn al-Munkadir, de Ŷābir, de ‘Umar, del Profeta ﷺ, sobre “la langosta”». Y también dijo Ibn ‘Adī: «‘Ubayd ibn Wāqid no es seguido en ello».