89

El Alba

الفجر Al-Fajr
Aya 27

Versículo (Español)

[89:27] [Le será dicho al creyente:] "¡Oh, alma que estás en paz con tu Señor!

Tafsir de At-Tabari

{¡Oh alma sosegada!} (27) Y Su dicho: «¡Oh alma sosegada! Regresa a tu Señor, complacida y complaciente»; el Altísimo —glorificado sea Su recuerdo— dice, informando acerca de lo que los ángeles dirán a Sus aliados el Día de la Resurrección: «¡Oh alma sosegada!». Con “sosegada” quiere decir: la que se aquietó ante la promesa de Dios con la que prometió a la gente de la fe, en la vida mundanal, la nobleza en la Otra Vida, y lo tuvo por verdadero.

Los exégetas han discrepado respecto a la interpretación de ello. Algunos dijeron algo semejante a lo que nosotros hemos dicho. Relato de quienes dijeron eso:

Me narró ‘Alī; dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ; dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās: «¡Oh alma sosegada!», dice: la que tiene por veraz (la promesa).

Nos narró Bišr; dijo: nos narró Yazīd; dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «¡Oh alma sosegada!»: es el creyente; su alma se aquietó ante lo que Dios ha prometido.

Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā; dijo: nos narró Ibn Ṯawr, de Ma‘mar, de Qatāda y al-Ḥasan, acerca de Su dicho: «¡Oh alma sosegada!», dijeron: la que se aquieta ante lo que Dios ha dicho, y la que tiene por veraz lo que ha dicho.

Otros dijeron: Más bien el sentido de ello es: la que tiene por veraz, la que está cierta de que Dios es su Señor, la que se somete a Su mandato respecto de lo que Él vaya a hacer con ella. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: «¡Oh alma sosegada!», dijo: el alma que tuvo certeza de que Dios es su Señor, y cobró ánimo para Su mandato y Su obediencia.

Nos narró Ibn Baššār; dijo: nos narró ‘Abd al-Raḥmān; dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid: «¡Oh alma sosegada!», dijo: tuvo certeza de que Dios es su Señor, y cobró ánimo para Su mandato.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid: «¡Oh alma sosegada!», dijo: la que se vuelve (a Dios), la humilde y recogida, que ya tuvo certeza de que Dios es su Señor, y cobró ánimo para Su mandato.

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid: «¡Oh alma sosegada!», dijo: tuvo certeza de que Dios es su Señor, y cobró ánimo para Su mandato.

Me narró Muḥammad b. ‘Amr; dijo: nos narró Abū ‘Āṣim; dijo: nos narró ‘Īsā. Y me narró al-Ḥāriṯ; dijo: nos narró al-Ḥasan; dijo: nos narró Warqā’, todos ellos de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: «sosegada», dijo: la humilde y recogida, y la que se aquieta hacia Dios.

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Wakī‘, de Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid: «¡Oh alma sosegada!», dijo: la que ya tuvo certeza de que Dios es su Señor, y cobró ánimo para Su mandato.

Me narró Ya‘qūb; dijo: nos narró Ibn ‘Ulayya; dijo: nos narró Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid, acerca de Su dicho: «¡Oh alma sosegada!», dijo: la humilde y recogida.

Me narró Sa‘īd b. al-Rabī‘ al-Rāzī; dijo: nos narró Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid: «¡Oh alma sosegada!», dijo: la que tuvo certeza del encuentro con Dios, y cobró ánimo para Él.

Y se mencionó que, en la recitación de Ubayy, es: «¡Oh alma segura!». Relato transmitido acerca de ello:

Nos narró Ḫallād b. Aslam; dijo: nos informó al-Naḍr, de Hārūn al-Qāri’; dijo: me narró Hilāl, de Abū Šayḫ al-Hanā’ī: en la recitación de Ubayy: «¡Oh alma segura, sosegada!». Y al-Kalbī dijo: “segura” en este lugar, con ello quiere decir: la creyente.

Y se dijo: que eso es la palabra del ángel al siervo cuando sale su alma, dándole la buena nueva de la complacencia de su Señor con él, y de lo que le ha preparado de nobleza junto a Él. Relato de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Ibn Yamān, de Ǧa‘far, de Sa‘īd; dijo: se recitó: «¡Oh alma sosegada! Regresa a tu Señor, complacida y complaciente» ante el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—, y Abū Bakr dijo: “Esto es, ciertamente, hermoso”. Entonces el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo: «En verdad, el ángel te lo dirá a ti en el momento de la muerte».

Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Ismā‘īl b. Abī Ḫālid, de Abū Ṣāliḥ: «Regresa a tu Señor, complacida y complaciente», dijo: esto es en el momento de la muerte; y «Entra, pues, entre Mis siervos», dijo: esto es el Día de la Resurrección.

Y otros dijeron al respecto que:

Nos lo narró Abū Kurayb; dijo: nos narró Ibn Yamān, de Usāma b. Zayd, de su padre, acerca de Su dicho: «¡Oh alma sosegada!», dijo: se le dio la buena nueva del Paraíso en el momento de la muerte, y el día de la congregación, y en el momento de la resurrección.

Notas y Referencias

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