La Envolvente
الغاشية Al-GhashiyahVersículo (Español)
[88:11] en el que no oirán palabras vanas.
Tafsir de At-Tabari
{لَّا تَسۡمَعُ فِيهَا لَٰغِيَةٗ} (11)
Y Su dicho:
«No oirás en ella كلامًا لاغيةً», es decir: no oirán estos rostros —esto es, sus moradores— en el Jardín elevado كلامًا لاغية.
Con «al-lāghiya» se refiere a:
una palabra de لغو.
Y el لغو es:
lo vano; por ello se llamó «lāghiya» a la palabra que es لغو,
como se dijo del que porta una cota de malla:
«dāriʿ»,
y del que posee un caballo:
«fāris»,
y del que dice poesía: «shāʿir». Y como dijo al-Ḥuṭayʾa:
«Me engañaste y afirmaste que *** eres lechero en verano, datilero»
es decir:
poseedor de leche y poseedor de dátiles.
Y algunos de los kufíes sostuvieron que el sentido de ello es:
no oirás en ella a quien jure en mentira; y por eso se dijo «lāghiya». Y lo que dijeron tiene escuela y fundamento, de no ser porque la gente de la interpretación, de entre los Compañeros y los Seguidores, está en contra de ello; y no es lícito para nadie contradecirlos en aquello sobre lo que estaban unánimemente de acuerdo. Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los أهل التأويل.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad ibn Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo:
me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
sobre Su dicho:
«No oirás en ella كلامًا لاغيةً», dijo: no oirás daño ni falsedad.
Me narró Muḥammad ibn ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā. Y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, todos ellos de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
sobre Su dicho:
«No oirás en ella كلامًا لاغيةً», dijo: insulto.
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
sobre Su dicho:
«No oirás en ella كلامًا لاغيةً»: no oirás en ella falsedad, ni a un insultador.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda, lo mismo.
Y los recitadores discreparon respecto a la lectura de ello: la recitó la mayoría de los recitadores de Kufa y algunos de los recitadores de Medina —y es Abū Jaʿfar— «لا تَسْمَعُ», con apertura de la tāʾ,
con el sentido de:
«no oyen los rostros».
Y lo recitaron Ibn Kathīr, Nāfiʿ y Abū ʿAmr:
«لا تُسْمَعُ»,
con ḍamma en la tāʾ, con el sentido de la forma pasiva (sin mencionar el agente); y se feminiza «tasmaʿ» por la feminidad de «lāghiya». E Ibn Muḥayṣin lo recitó también con ḍamma, pero lo recitaba con yāʾ, en forma masculina.
Y lo correcto, en mi opinión, respecto a ello, es que todas esas son lecturas conocidas, correctas en su sentido; así pues, cualquiera de ellas que recite el recitador, acierta.
Notas y Referencias
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