La Noticia
النبأ An-NabaVersículo (Español)
[78:21] El Infierno estará al acecho,
Tafsir de At-Tabari
{إِنَّ جَهَنَّمَ كَانَتۡ مِرۡصَادٗا} (21)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ إِنّ جَهَنّمَ كَانَتْ مِرْصَاداً * لّلطّاغِينَ مَآباً * لاّبِثِينَ فِيهَآ أَحْقَاباً * لاّ يَذُوقُونَ فِيهَا بَرْداً وَلاَ شَرَاباً * إِلاّ حَمِيماً وَغَسّاقاً }
Quiere decir —Exaltado sea Su recuerdo— con Su dicho:
«Ciertamente, el Infierno era un lugar de acecho»: que el Infierno era poseedor de vigilancia para sus moradores, aquellos que en la vida mundanal lo desmentían, y (desmentían) el retorno a Dios en la Otra Vida, y (lo era) también para otros, de entre quienes lo confirmaban.
Y el sentido del discurso es:
que el Infierno era poseedor de expectación: aguarda a quien lo atraviesa y los acecha. Y en el mismo sentido que hemos dicho se expresaron los especialistas en interpretación.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Zakariyyā ibn Yaḥyā ibn Abī Zāʾida,
dijo:
nos narró Muslim ibn Ibrāhīm, de ʿAbd Allāh ibn Bakr ibn ʿAbd Allāh al-Māzinī,
dijo:
Al-Ḥasan, cuando recitaba esta aleya: «Ciertamente, el Infierno era un lugar de acecho», decía: «Sabed que en la puerta hay centinelas; quien venga con salvoconducto, pasa; y quien no venga con salvoconducto, queda retenido».
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ismāʿīl ibn ʿUlayya, de Abī Rajāʾ, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho: «Ciertamente, el Infierno era un lugar de acecho», dijo:
«Nadie entra en el Paraíso hasta que atraviese el Fuego».
Nos narró Bishr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
(sobre) Su dicho:
«Ciertamente, el Infierno era un lugar de acecho»: nos informa de que no hay camino hacia el Paraíso hasta que se cruce el Fuego.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān,
de Sufyān: «Ciertamente, el Infierno era un lugar de acecho», dijo:
«Sobre él hay tres puentes».
Notas y Referencias
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