El Acontecimiento
الواقعة Al-Waqi'ahVersículo (Español)
[56:55] como beben los camellos sedientos que no pueden saciar su sed".
Tafsir de At-Tabari
{فَشَٰرِبُونَ شُرۡبَ ٱلۡهِيمِ} (55)
Y Su dicho:
{فَشَٰرِبُونَ شُرۡبَ ٱلۡهِيمِ} (55)
En cuanto a Su dicho: «y beberéis como beben los hīm», los recitadores discreparon respecto a su lectura. La mayoría de los recitadores de Medina y de Kufa lo leyeron «شُرْبَ ٱلْهِيمِ» con ḍamma en la šīn; y lo leyeron algunos recitadores de La Meca, Basora y el Šām: «شَرْبَ ٱلْهِيمِ», aduciendo como justificación que el Profeta —que Allah le bendiga y le conceda paz— dijo acerca de los días de Minā: «En verdad, son días de comer y de beber».
Y lo correcto, en nuestra opinión, es decir: que son dos lecturas, cada una de las cuales ha sido recitada por sabios entre los recitadores, con proximidad de sus significados; así pues, cualquiera de las dos que recite el recitador, acierta en su recitación. Ello se debe a que, en su apertura (fatḥ) y su ḍamm, es análogo a la apertura del dicho de ellos: «al-ḍaʿf» y «al-ḍuʿf» con su ḍamm. En cuanto a «al-hīm», es el plural de «ahyam»; y el femenino es «haymāʾ». Y «al-hīm» son los camellos a los que les sobreviene una dolencia por la cual no se sacian de agua. Entre los árabes hay quienes dicen «hāʾim», y el femenino «hāʾima», y luego lo pluralizan como «hīm», tal como dijeron: «ʿāʾiṭ» y «ʿīṭ», y «ḥāʾil» y «ḥūl». Y se dice: que «al-hīm» es la arena, en el sentido de que la gente del Fuego beberá el agua hirviente como la arena bebe el agua.
Se ha transmitido de quienes dijeron que con «al-hīm» se quiso decir los camellos sedientos:
Me narró ʿAlī; dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ; dijo: me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «شُرْبَ ٱلْهِيمِ», dijo: «como beben los camellos sedientos».
Me narró Muḥammad b. Saʿd; dijo: me narró mi padre; dijo: me narró mi tío; dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho: «فَشَارِبُونَ شُرْبَ ٱلْهِيمِ», dijo: «los camellos sedientos».
Me narró Yaʿqūb; dijo: nos narró Ibn ʿUlayya, de ʿImrān b. Ḥudayr, de ʿIkrima, acerca de Su dicho: «فَشَارِبُونَ شُرْبَ ٱلْهِيمِ», dijo: «son los camellos enfermos: sorben el agua sorbo tras sorbo y no se sacian».
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Yaḥyā b. Wāḍiḥ; dijo: nos narró al-Ḥusayn, de Yazīd, de ʿIkrima, acerca de Su dicho: «فَشَارِبُونَ شُرْبَ ٱلْهِيمِ», dijo: «son camellos a los que les sobreviene la sed intensa, y no cesan de beber hasta perecer».
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Khuṣayf, de ʿIkrima: «فَشَارِبُونَ شُرْبَ ٱلْهِيمِ», dijo: «son camellos a los que les sobreviene la sed intensa».
Dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān, de Ibn ʿAbbās; dijo: «son los camellos sedientos».
Nos narró Muḥammad b. ʿAmr; dijo: nos narró Abū ʿĀṣim; dijo: nos narró ʿĪsā. Y me narró al-Ḥārith; dijo: nos narró al-Ḥasan; dijo: nos narró Warqāʾ, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, acerca de Su dicho: «شُرْبَ ٱلْهِيمِ», dijo: «los camellos hīm».
Se me narró de al-Ḥusayn; dijo: oí a Abū Muʿādh decir: nos narró ʿUbayd; dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «فَشَارِبُونَ شُرْبَ ٱلْهِيمِ»: «al-hīm» son los camellos sedientos; beben y no se sacian; les sobreviene una dolencia llamada «al-huyām».
Nos narró Bišr; dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, acerca de Su dicho: «فَشَارِبُونَ شُرْبَ ٱلْهِيمِ», dijo: «una dolencia en los camellos por la cual no se sacian».
Se ha transmitido de quienes dijeron que es la arena:
Nos narró Ibn Ḥumayd; dijo: nos narró Mihrān, de Sufyān: «فَاشْرِبُونَ شَرْبَ ٱلْهِيمِ», dijo: «la llanura arenosa».
Notas y Referencias
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