El Acontecimiento
الواقعة Al-Waqi'ahVersículo (Español)
[56:24] En recompensa por las obras buenas que solían hacer.
Tafsir de At-Tabari
{«Como recompensa por lo que solían hacer»} (24)
Y Su dicho:
«Como recompensa por lo que solían hacer»: dice —exaltado sea Su recuerdo—: como retribución para ellos, de parte de Dios, por las obras que realizaban en la vida mundanal, y como compensación por su obediencia a Él. Y en el sentido que hemos mencionado se expresaron los intérpretes.
Relación de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Hishām al-Rifāʿī,
dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Ibn ʿUyayna, de ʿAmr,
de al-Ḥasan: y «ḥūr ʿīn», dijo:
intensamente negras: la negrura del ojo,
intensamente blancas:
la blancura del ojo.
Dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de un hombre,
de al-Ḍaḥḥāk: y «ḥūr ʿīn», dijo:
blancas, de grandes ojos,
dijo:
de ojos muy grandes.
Nos narró Ibn ʿAbbās al-Dūrī,
dijo:
nos narró Ḥajjāj,
dijo:
dijo Ibn Jurayj, de ʿAṭāʾ al-Khurāsānī, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
las ḥūr: de pupilas negras.
Nos narró al-Ḥasan b. ʿArafa,
dijo:
nos narró Ibrāhīm b. Muḥammad al-Aslamī, de ʿAbbād b. Manṣūr al-Bājī,
que oyó a al-Ḥasan al-Baṣrī decir:
las ḥūr: las virtuosas de entre las mujeres de los hijos de Adán.
Dijo:
nos narró Ibrāhīm b. Muḥammad, de Layth b. Abī Sulaym,
dijo:
me ha llegado que las ḥūr ʿīn fueron creadas del azafrán.
Nos narró al-Ḥasan b. Yazīd al-Ṭaḥḥān,
dijo:
nos narró ʿĀʾisha, la esposa de Layth, de Layth, de Mujāhid,
dijo:
las ḥūr ʿīn fueron creadas del azafrán.
Me narró Muḥammad b. ʿUbayd al-Muḥāribī,
dijo:
nos narró ʿAmr b. Saʿd,
dijo:
oí a Layth, que me informó, de Mujāhid,
dijo:
las ḥūr ʿīn fueron creadas del azafrán.
Y otros dijeron:
antes bien, el sentido de Su dicho «ḥūr» es que la mirada queda perpleja ante ellas.
Relación de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Hishām,
dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Sufyān, de un hombre,
de Mujāhid: y «ḥūr ʿīn», dijo:
la mirada queda perpleja ante ellas.
Y en un sentido semejante al que hemos mencionado respecto a la interpretación de Su dicho:
«como semejanzas de perlas», se expresaron los intérpretes; y ha llegado una tradición del Enviado de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—.
Nos narró Aḥmad b. ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Aḥmad b. al-Faraj al-Ṣadafī al-Dimyāṭī, de ʿAmr b. Hāshim, de Ibn Abī Karīma, de Hishām b. Ḥassān, de al-Ḥasan, de su madre, de Umm Salama,
dijo:
dije: «¡Oh, Enviado de Dios! Infórmame acerca de la palabra de Dios: “como semejanzas de perla resguardada”». Dijo:
«Su pureza es como la pureza de la perla que está en las conchas, a la que no tocan las manos».
Notas y Referencias
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