El Compasivo
الرحمن Ar-RahmanVersículo (Español)
[55:72] Huríes, retiradas en bellas moradas.
Tafsir de At-Tabari
{حُورٞ مَّقۡصُورَٰتٞ فِي ٱلۡخِيَامِ} (72)
La disertación sobre la interpretación de Su dicho —Exaltado sea—:
{ حُورٌ مّقْصُورَاتٌ فِي الْخِيَامِ * فَبِأَيّ آلآءِ رَبّكُمَا تُكَذّبَانِ * لَمْ يَطْمِثْهُنّ إِنسٌ قَبْلَهُمْ وَلاَ جَآنّ * فَبِأَيّ آلآءِ رَبّكُمَا تُكَذّبَانِ }
Dice —Exaltado sea Su recuerdo— informando acerca de estas buenas y hermosas: «حُورٌ», y con Su dicho «ḥūr» quiere decir: blancas; y es el plural de «ḥawrā’».
Y «ḥawrā’»: la blanca.
Ya hemos aclarado anteriormente el significado de «ḥūr» con sus testimonios, que dispensan de repetirlos en este lugar. Y en el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Hišām,
dijo:
nos narró ʿUbayd Allāh b. Mūsā,
dijo:
nos informó Isrā’īl, de Abū Yaḥyā al-Qattāt,
de Muǧāhid, sobre «حُورٌ», dijo:
blancas.
Dijo:
nos narró Abū Nuʿaym, de Isrā’īl, de Muslim,
de Muǧāhid: «حُورٌ», dijo:
blancas.
Dijo:
nos narró Wakīʿ,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr,
de Muǧāhid: «حُورٌ», dijo:
las mujeres.
Se me transmitió de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿāḏ decir: nos narró ʿUbayd, dijo: oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «حُورٌ مَقْصُورَات»: la ḥawrā’: la de grandes ojos, hermosa.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān,
de Sufyān:
«al-ḥūr»: negrura en blancura.
Dijo:
nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Muǧāhid,
acerca de Su dicho:
«حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo: «al-ḥūr»: blancos sus corazones, sus almas y sus miradas.
En cuanto a Su dicho: «مَقْصُورَاتٌ», los exégetas discreparon respecto de su interpretación.
Unos dijeron:
su interpretación es que han sido restringidas a sus esposos, de modo que no desean sustituto por ellos, ni alzan sus miradas hacia otros hombres.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Hišām,
dijo:
nos narró ʿUbayd Allāh,
dijo:
nos informó Isrā’īl, de Abū Yaḥyā al-Qattāt,
de Muǧāhid:
«مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo: sus miradas y sus almas han sido restringidas a sus esposos.
Nos narró Abū Hišām,
dijo:
nos narró Wakīʿ,
dijo:
nos narró Sufyān, de Manṣūr,
de Muǧāhid: «مَقْصُورَاتٌ», dijo:
sus miradas han sido restringidas a sus esposos, y no desean a otros.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid:
«مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo:
restringieron sus almas y sus miradas a sus esposos, y no desean a otros.
Nos narró Abū Hišām,
dijo:
nos narró ʿUbayd Allāh e Ibn al-Yamān, de Abū Ǧaʿfar,
de al-Rabīʿ: «مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo:
restringieron sus miradas a sus esposos.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ʿAmr, de Manṣūr,
de Muǧāhid: «مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo:
restringieron sus almas, sus corazones y sus miradas a sus esposos, y no desean a otros.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Yaḥyā b. Yamān, de Sufyān, de Manṣūr,
de Muǧāhid: «مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo:
restringieron sus miradas a sus esposos, y no desean a otros.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Muǧāhid,
acerca de Su dicho:
«مَقْصُورَاتٌ», dijo: restringidas a sus esposos, y no desean a otros.
Otros dijeron:
con ello se quiso decir que están recluidas en los pabellones.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Yamān, de Abū Ǧaʿfar, de al-Rabīʿ,
de Abū al-ʿĀliya: «حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo:
recluidas en las tiendas.
Nos narró Ǧaʿfar b. Muḥammad al-Bazūrī,
dijo:
nos narró ʿUbayd Allāh b. Mūsā, de Abū Ǧaʿfar, de al-Rabīʿ, con algo semejante.
Nos narró Abū Hišām al-Rifāʿī,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym, de Isrā’īl, de Muǧāhid,
de Ibn ʿAbbās: «مَقْصُورَاتٌ», dijo:
recluidas.
Nos narró Abū Kurayb,
dijo:
nos narró Ibn Yamān,
dijo:
nos informó Abū Maʿšar al-Sindī, de Muḥammad b. Kaʿb,
dijo:
recluidas en los velos (ḥiǧāl).
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid,
acerca de Su dicho:
«مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيام», dijo: no abandonan las tiendas.
Me narró ʿUbayd b. Ismāʿīl al-Hubārī,
dijo:
nos narró ʿUṯām b. ʿAlī, de Ismāʿīl, de Abū Ṣāliḥ,
acerca de Su dicho:
«حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo: las vírgenes del Paraíso.
Nos narraron Abū Kurayb y Abū Hišām, ambos dijeron:
nos narró ʿUṯām b. ʿAlī, de Ismāʿīl, de Abū Ṣāliḥ, algo semejante.
Se me transmitió de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir acerca de Su dicho: «مَقْصُورَاتٌ», dijo: las recluidas en las tiendas, no salen de ellas.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Abū Raǧā’, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho:
«مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo: recluidas; no son de las que deambulan por los caminos.
Y lo correcto, a nuestro juicio, respecto de ello es decir:
que Dios —Bendito y Exaltado sea— las describió como «restringidas en las tiendas», y «al-qaṣr» es: la reclusión; y no particularizó su descripción como recluidas en uno de los dos sentidos que hemos mencionado, con exclusión del otro, sino que generalizó su descripción con ello. Y lo correcto es generalizar la noticia acerca de ellas: que están restringidas en las tiendas a sus esposos, de modo que no desean a otros, tal como lo generalizó.
Y Su dicho: «فِي الخِيامِ», es decir, por «tiendas» entiende: las casas.
Los árabes llaman «tiendas» a los howdahs (litera) de las mujeres; y de ello es el dicho de Labīd:
شاقَتْكَ ظُعْنُ الحَيّ يَوْمَ تَحَمّلُوا *** فَتَكَنّسُوا قُطُنا تُصِرّ خِيامُها
En cuanto a esta aleya, con ello se quiso decir: las casas. Y en el sentido de lo que hemos dicho se expresaron los exégetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Nos narró Ibn al-Muṯannā,
dijo:
nos narró Yaḥyā, de Saʿīd,
dijo:
nos narró Šuʿba,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Malik b. Maysara, de Abū al-Aḥwaṣ,
de ʿAbd Allāh: «حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo:
la perla ahuecada.
Nos narró al-Ḥasan b. ʿArafa,
dijo:
nos narró Šabāba,
dijo:
nos narró Šuʿba, de ʿAbd al-Malik, de Abū al-Aḥwaṣ, de ʿAbd Allāh, algo semejante.
Me narró Yaḥyā b. Ṭalḥa al-Yarbūʿī,
dijo:
nos narró Fuḍayl b. ʿIyāḍ, de Hišām, de Muḥammad,
de Ibn ʿAbbās, acerca de Su dicho:
«حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo: la tienda es una perla de cuatro farsajs por cuatro farsajs; tiene cuatro mil batientes de oro.
Nos narró Abū Hišām,
dijo:
nos narró Abū Nuʿaym, de Isrā’īl, de Muslim, de Muǧāhid,
de Ibn ʿAbbās: «فِي الخِيامِ», dijo:
casas de perla.
Nos narró Muḥammad b. Ismāʿīl al-Aḥmasī,
dijo:
nos narró Muḥammad b. ʿUbayd,
dijo:
nos narró Idrīs al-Awdī, de Šammar b. ʿAṭiyya, de Abū al-Aḥwaṣ,
dijo:
ʿUmar b. al-Ḫaṭṭāb —que Dios esté complacido con él— dijo: ¿sabéis qué significa «ḥūr restringidas en las tiendas»?
Las tiendas:
perla ahuecada.
Dijo:
nos narró Muḥammad b. ʿUbayd,
dijo:
nos narró Misʿar, de ʿAbd al-Malik, de Abū al-Aḥwaṣ,
acerca de Su dicho:
«حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo: perla ahuecada.
Y por su vía, de Abū al-Aḥwaṣ, dijo:
la tienda: una perla ahuecada, de un farsaj por un farsaj; tiene cuatro mil batientes de oro.
Dijo:
nos narró Abū Dāwūd,
dijo:
nos narró Hammām, de Qatāda, de ʿIkrima, de Ibn ʿAbbās,
dijo:
la tienda en el Paraíso es de una perla ahuecada, de un farsaj por un farsaj; tiene cuatro mil batientes.
Me narró Aḥmad b. al-Miqdām,
dijo:
nos narró al-Muʿtamir,
dijo:
oí a mi padre relatar, de Qatāda,
de Ḫalīd al-ʿAṣrī, dijo:
se me ha mencionado que la tienda es una perla ahuecada que tiene setenta batientes, todo ello de perla.
Nos narró Ibn Baššār,
dijo:
nos narró ʿAbd al-Raḥmān,
dijo:
nos narró Sufyān, de Mūsā b. Abī ʿĀ’iša,
de Saʿīd b. Ǧubayr, que dijo:
las tiendas: perla ahuecada.
Dijo:
nos narró Yaḥyā, de Sufyān, de Manṣūr, de Muǧāhid,
dijo:
las tiendas: perla ahuecada.
Nos narró Abū Hišām al-Rifāʿī,
dijo:
nos narraron Wakīʿ y Yaʿlā, de Manṣūr,
de Muǧāhid:
«en las tiendas», dijo: la perla ahuecada.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Mahrān, de Sufyān, de Manṣūr,
de Muǧāhid: «فِي الخِيامِ», dijo:
tiendas de perla ahuecada.
Dijo:
nos narró Mahrān, de Sufyān, de Manṣūr, de Ḥarb b. Bašīr, de ʿAmr b. Maymūn,
dijo:
las tiendas: la tienda: una perla ahuecada.
Nos narró Abū Hišām,
dijo:
nos narró Wakīʿ, de Salama b. Nubayṭ, de al-Ḍaḥḥāk,
dijo:
la tienda: perla ahuecada.
Nos narró Abū Hišām,
dijo:
nos narró Ibn al-Yamān, de Abū Maʿšar,
de Muḥammad b. Kaʿb: «فِي الخِيامِ»:
en los velos (ḥiǧāl).
Dijo:
nos narraron ʿUbayd Allāh e Ibn al-Yamān, de Abū Ǧaʿfar,
de al-Rabīʿ: «فِي الخِيامِ», dijo:
en los velos (ḥiǧāl).
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ḥakkām, de ʿAmr b. Abī Qays, de Manṣūr,
de Muǧāhid:
«en las tiendas», dijo: tiendas de perla.
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥāriṯ,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Naǧīḥ, de Muǧāhid: «فِي الخِيامِ»: las tiendas son de perla y plata, como se dice; y Dios sabe más.
Nos narró Bišr,
dijo:
nos narró Yazīd,
dijo:
nos narró Saʿīd, de Qatāda,
acerca de Su dicho:
«حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ»: se nos ha mencionado que Ibn ʿAbbās solía decir: la tienda es una perla ahuecada, de un farsaj por un farsaj; tiene cuatro mil puertas de oro.
Y dijo Qatāda:
se decía: la morada del creyente en el Paraíso: el jinete de un corcel veloz recorre en ella tres noches; y sus ríos, sus jardines y lo que Dios le ha preparado de generosidad.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Ṯawr, de Maʿmar, de Qatāda,
dijo:
Ibn ʿAbbās dijo: la tienda: una perla ahuecada, de un farsaj por un farsaj; tiene cuatro mil puertas de oro.
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
acerca de Su dicho:
«مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo: se dice: sus tiendas en el Paraíso son de perla.
Me narró Yaʿqūb,
dijo:
nos narró Ibn ʿUlayya, de Abū Raǧā’, de al-Ḥasan,
acerca de Su dicho:
«مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo: las tiendas: la perla ahuecada.
Nos narró Muḥammad b. al-Muṯannā,
dijo:
me narró Ḥirmī b. ʿImāra,
dijo:
nos narró Šuʿba,
dijo:
me informó ʿImāra,
de Abū Maǧlaz, que el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— dijo acerca de la palabra de Dios:
«حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo:
«perla ahuecada».
Se me transmitió de al-Ḥusayn,
dijo:
oí a Abū Muʿāḏ decir: nos informó ʿUbayd,
dijo:
oí a al-Ḍaḥḥāk decir: Ibn Masʿūd solía relatar,
del Profeta de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz— que dijo:
«ES la perla ahuecada»,
queriendo decir las tiendas en Su dicho: «حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ».
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Ǧarīr, de Manṣūr, de Muǧāhid,
acerca de Su dicho:
«حُورٌ مَقْصُورَاتٌ فِي الخِيامِ», dijo: en tiendas de perla.
Notas y Referencias
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