52

El Monte

الطور At-Tur
Aya 30

Versículo (Español)

[52:30] O te acusan diciendo: "Es un poeta, esperemos a que le llegue la muerte".

Tafsir de At-Tabari

{¿O dicen: «Es un poeta; aguardamos para él los infortunios del destino»} (30) Y Su dicho: {¿O dicen: «Es un poeta; aguardamos para él los infortunios del destino»} (30) Su Majestad dice: Más bien dicen los asociadores: «Oh Muhammad, acerca de ti: es un poeta; aguardamos para él los sucesos del tiempo, que nos bastará con su muerte o con algún accidente destructor». Y en el sentido que hemos mencionado se expresaron los intérpretes, aunque difirieran sus formulaciones al respecto; pues algunos de ellos dijeron sobre ello lo mismo que nosotros. Y algunos dijeron: «Es la muerte». Mención de quienes dijeron: Con Su dicho: «رَيْبَ المَنُونِ»: los sucesos del tiempo.

Me narró Muhammad b. ‘Amr, dijo: nos narró Abū ‘Āṣim, dijo: nos narró ‘Īsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan, dijo: nos narró Warqā’, ambos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, Su dicho: «رَيْبَ المَنُونِ», dijo: los sucesos del tiempo.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mahrān, de Sufyān, dijo: dijo Mujāhid: «رَيْبَ المَنُونِ»: los sucesos del tiempo. Mención de quienes dijeron: Con ello quiso decir la muerte.

Me narró ‘Alī, dijo: nos narró Abū Ṣāliḥ, dijo: me narró Mu‘āwiya, de ‘Alī, de Ibn ‘Abbās, Su dicho: «رَيْبَ المَنُونِ», dice: la muerte.

Me narró Muḥammad b. Sa‘d, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ‘Abbās, Su dicho: «نَتَرَبَصُ بِهِ رَيْبَ المَنُونِ», dijo: aguardan para él la muerte.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Sa‘īd, de Qatāda, Su dicho: {¿O dicen: «Es un poeta; aguardamos para él los infortunios del destino»}, dijo: Eso lo dijeron unos decidores entre la gente: aguardad respecto de Muhammad, el Mensajero de Dios —que Dios le bendiga y le conceda paz—; la muerte os bastará con él, como os bastó con el poeta de tal clan y el poeta de tal clan.

Nos narró Ibn ‘Abd al-A‘lā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Ma‘mar, de Qatāda, acerca de Su dicho: «رَيْبَ المَنُونِ», dijo: es la muerte; aguardamos para él la muerte, como murió el poeta de tal clan y el poeta de tal clan.

Y me narró Sa‘īd b. Yaḥyā al-Umawī, dijo: me narró mi padre, dijo: nos narró Muḥammad b. Isḥāq, de ‘Abd Allāh b. Abī Najīḥ, de Mujāhid, de Ibn ‘Abbās: que Quraysh, cuando se reunieron en Dār al-Nadwa respecto del asunto del Profeta —que Dios le bendiga y le conceda paz—, dijo uno de ellos: «Encarceladlo con ataduras; luego aguardad para él al-manūn hasta que perezca, como perecieron antes que él de los poetas: Zuhayr y al-Nābigha; no es sino como uno de ellos». Entonces Dios hizo descender, acerca de eso, de sus palabras: {¿O dicen: «Es un poeta; aguardamos para él los infortunios del destino»}.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, acerca de Su dicho: «نَتَرَبَّصُ بِهِ رَيْبَ المَنُونِ»: la muerte. Y dijo el poeta:

«Aguarda para ella los infortunios del destino; quizá *** perezca de ella su marido o “sea repudiada”»

Y otros dijeron: El sentido de ello es: los infortunios del mundo. Y dijeron: al-manūn: la muerte. Mención de quienes dijeron eso:

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Mahrān, de Abū Sinān: «رَيْبَ المَنُونِ», dijo: los infortunios del mundo; y al-manūn: la muerte.

Notas y Referencias

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