Los Grupos
الزمر Az-ZumarVersículo (Español)
[39:15] Adoren lo que quieran en lugar de Él. Los desdichados serán los que se descarríen a sí mismos y a su gente el Día de la Resurrección [ingresando al Infierno]. ¿Acaso no es esta la mayor ruina?"
Tafsir de At-Tabari
{فَٱعۡبُدُواْ مَا شِئۡتُم مِّن دُونِهِۦۗ قُلۡ إِنَّ ٱلۡخَٰسِرِينَ ٱلَّذِينَ خَسِرُوٓاْ أَنفُسَهُمۡ وَأَهۡلِيهِمۡ يَوۡمَ ٱلۡقِيَٰمَةِۗ أَلَا ذَٰلِكَ هُوَ ٱلۡخُسۡرَانُ ٱلۡمُبِينُ} (15)
Dice —exaltado sea Su recuerdo— a Su Profeta Muḥammad, Dios le bendiga y le conceda paz: Di, oh Muḥammad, a los idólatras de tu pueblo: «A Dios adoro con sinceridad, consagrando exclusivamente a Él mi obediencia y mi culto; no le atribuyo en ello copartícipe alguno. Antes bien, Lo singularizo en la divinidad y me desentiendo de cuanto hay fuera de Él, de los pares y de las divinidades. Así pues, adorad vosotros, oh gente, lo que queráis: ídolos e imágenes, y cualquier otra cosa de entre el resto de Su creación que adoráis. Ya conoceréis la funesta consecuencia de ese culto cuando os encontréis con vuestro Señor».
Y Sus palabras: «Di: en verdad, los perdedores son quienes se han perdido a sí mismos…». Dice —exaltado sea Su recuerdo—: Di, oh Muḥammad, a ellos: «Ciertamente, los que perecen son aquellos que se han engañado a sí mismos, y sus familias perecieron con ellos por el castigo de Dios; de modo que, cuando entraron en el Fuego, no tuvieron allí familia alguna, pese a que en la vida mundanal sí tenían familias». En el sentido que hemos mencionado se expresaron los exegetas.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró ʿAlī,
dijo:
nos narró Abū Ṣāliḥ,
dijo:
me narró Muʿāwiya, de ʿAlī, de Ibn ʿAbbās,
acerca de Sus palabras: «Di: en verdad, los perdedores son quienes se han perdido a sí mismos y a sus familias el Día de la Resurrección». Dijo: «Son los incrédulos a quienes Dios creó para el Fuego, y creó el Fuego para ellos. La vida mundanal se apartó de ellos y se les vedó el Paraíso». Dijo Dios: «Perdió esta vida y la otra».
Me narró Yūnus,
dijo:
nos informó Ibn Wahb,
dijo:
dijo Ibn Zayd,
respecto de Sus palabras: «Di: en verdad, los perdedores son quienes se han perdido a sí mismos y a sus familias el Día de la Resurrección». Dijo: «Estos son la gente del Fuego: se perdieron a sí mismos en la vida mundanal y perdieron a sus familias; así, no hallaron en el Fuego familia alguna, pese a que en la vida mundanal sí tenían familia».
Se me narró de Ibn Abī Zāʾida, de Ibn Jurayj, de Mujāhid,
que dijo:
«Se engañaron a sí mismos y a sus familias». Dijo: «Pierden a sus familias, de modo que no tendrán familia a la que regresar; y pierden sus propias almas, pues perecen en el Fuego: mueren estando vivos, y así pierden ambas cosas».
Y Sus palabras: «¿Acaso no? Ese es el fracaso manifiesto». Dice —exaltado sea Su recuerdo—: ¿Acaso no es cierto que la pérdida de estos asociadores —de sí mismos y de sus familias— el Día de la Resurrección, y su perdición, es el fracaso manifiesto? Dice —exaltado sea Su recuerdo—: es la perdición que, para quien la presencia y la conoce, se hace evidente que es el fracaso.
Notas y Referencias
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