La Peregrinación
الحج Al-HajjVersículo (Español)
[22:20] que les abrasará el vientre y la piel,
Tafsir de At-Tabari
{يُصۡهَرُ بِهِۦ مَا فِي بُطُونِهِمۡ وَٱلۡجُلُودُ} (20)
Y Su dicho:
{يُصۡهَرُ بِهِۦ مَا فِي بُطُونِهِمۡ وَٱلۡجُلُودُ} (20)
Y Su dicho:
«يُصْهَرُ بِهِ ما فِي بُطُونِهِمْ وَالجُلُودُ», esto es: se derrite, con el agua hirviente que se vierte desde encima de sus cabezas, lo que hay en sus vientres de grasas; y sus pieles se asan con ello y se desprenden.
Y «aṣ-ṣahr»:
es la disolución (derretimiento).
Se dice de ello:
«ṣahartu al-alyah con el fuego»: cuando la derrites; la derrito, derritiéndola (ṣahran). Y de ello es el dicho del poeta.
«TARWĪ LAQAN ULIQIYA FĪ ṢAFṢAFٍ *** TAṢHARUHU ASH-SHAMSُ WA-LĀ YANṢAHIR»
Y de ello es el dicho del rajaz:
«*** SHAKK AS-SAFĀFĪD ASH-SHAWĀ’ AL-MUṢṬAHAR ***»
Y en el sentido de lo que hemos dicho acerca de ello hablaron los especialistas en interpretación.
Mención de quienes dijeron eso:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqā’, todos ellos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
«يُصْهَرُ بِهِ», dijo: se derrite, derritiéndose.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid, lo mismo.
Dijo Ibn Jurayj sobre «يُصْهَرُ بِهِ»:
dijo: lo que se les ha asignado del castigo.
Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā,
dijo:
nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar,
de Qatāda:
«يُصْهَرُ بِهِ ما فِي بُطُونِهِمْ», dijo: se derrite con ello lo que hay en sus vientres.
Nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos informó ʿAbd ar-Razzāq,
dijo:
nos informó Maʿmar, de Qatāda, lo mismo.
Me narró Muḥammad b. Saʿd,
dijo:
me narró mi padre,
dijo:
me narró mi tío,
dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās,
Su dicho:
«فَالّذينَ كَفَرُوا قُطّعَتْ لَهُمْ ثيابٌ منْ نارٍ ...»
hasta Su dicho:
«يُصْهَرُ بهِ ما في بُطُونِهِمْ والجُلُودُ», esto es: se les da de beber aquello que, cuando entra en sus vientres, los derrite, y (derrite) las pieles junto con los vientres.
Nos narró Ibn Ḥumayd,
dijo:
nos narró Yaʿqūb, de Jaʿfar y Hārūn b. ʿAntara, de Saʿīd b. Jubayr,
dijo:
dijo Hārūn: cuando los moradores del Fuego padecen sed; y dijo Jaʿfar: cuando los moradores del Fuego padecen hambre, piden socorro por el árbol de az-Zaqqūm, y comen de él, y se les arrancan las pieles de sus rostros; y si un transeúnte pasara junto a ellos conociéndolos, reconocería en ello las pieles de sus rostros. Luego la sed se derrama sobre ellos, y piden socorro, y se les socorre con un agua como el metal fundido (al-muhl), que es aquella cuyo calor ha llegado a su extremo; y cuando la acercan a sus bocas, por su calor se asa la carne de sus rostros, de la que ya se habían desprendido las pieles; y «يُصْهَرُ بِهِ ما فِي بُطُونِهمْ» significa: sus intestinos; y se les desprenden las pieles. Luego son golpeados con mazas de hierro, y cada miembro cae conservando su estado; claman por la perdición y la ruina.
Notas y Referencias
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