Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:27] suelta el nudo que hay en mi lengua
Tafsir de At-Tabari
{وَٱحۡلُلۡ عُقۡدَةٗ مِّن لِّسَانِي} (27)
Y Su dicho:
«Y desata un nudo de mi lengua»
dice: y libera mi lengua para la elocución; y en ella había —según se ha mencionado— una dificultad de habla, a causa de que se arrojó una brasa en su boca el día en que Faraón intentó matarlo.
Se menciona la transmisión de ello de quienes lo dijeron:
Me narró Muḥammad b. ʿAmr,
dijo:
nos narró Abū ʿĀṣim,
dijo:
nos narró ʿĪsā, de Ibn Abī Najīḥ, de Saʿīd b. Jubayr,
acerca de Su dicho:
«un nudo de mi lengua»,
dijo: una dificultad de habla por una brasa de fuego que introdujo en su boca por indicación de la mujer de Faraón, con la que apartaba de él el castigo de Faraón, cuando Moisés lo tomó de la barba sin comprender,
y él dijo:
este es un enemigo mío,
y ella le dijo:
no comprende.
Me narró al-Ḥārith,
dijo:
nos narró al-Ḥasan,
dijo:
nos narró Warqāʾ, de Ibn Abī Najīḥ:
«Y desata un nudo de mi lengua»:
por una brasa de fuego que introdujo en su boca por indicación de la mujer de Faraón, con la que repelía de él el castigo de Faraón, cuando Moisés lo tomó de la barba sin comprender,
y él dijo:
este es un enemigo mío,
y ella le dijo:
no comprende; esto es el dicho de Saʿīd b. Jubayr.
Nos narró al-Qāsim,
dijo:
nos narró al-Ḥusayn,
dijo:
me narró Ḥajjāj, de Ibn Jurayj, de Mujāhid,
acerca de Su dicho:
«Y desata un nudo de mi lengua»,
dijo: la dificultad de habla [provino] de la brasa: fuego que introdujo en su boca, por indicación de la mujer de Faraón, con la que apartaba de él el castigo de Faraón cuando lo tomó de la barba.
Nos narró Mūsā,
dijo:
nos narró ʿAmr,
dijo:
nos narró Asbāṭ, de al-Suddī,
dijo:
cuando el niño se movió —es decir, Moisés—, su madre lo mostró a Āsiya siendo un infante; y mientras ella lo mecía y jugaba con él, se lo pasó a Faraón,
y dijo:
tómalo. Y cuando lo tomó consigo, Moisés tomó la barba de Faraón y la arrancó,
y Faraón dijo:
¡traedme a los degolladores!
Āsiya dijo:
«No lo matéis; quizá nos beneficie o lo tomemos por hijo; no es sino un niño que no comprende; y lo que ha hecho no es sino por su niñez. Y tú has sabido que no hay entre la gente de Egipto nadie más dulce que yo: yo le pondré joyas de rubí y le pondré brasas; si toma el rubí, entonces comprende: degüéllalo; y si toma la brasa, entonces no es sino un niño».
Entonces sacó para él sus rubíes y le puso una palangana de brasas; y vino Gabriel —la plegaria de Dios sobre él y la paz— y arrojó en su mano una brasa; y Moisés se la metió en la boca, y le quemó la lengua. Y esto es aquello por lo que Dios —poderoso y majestuoso— dice:
«Y desata un nudo de mi lengua, para que comprendan mi palabra»,
y por ello se apartó de Moisés.
Notas y Referencias
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