16

Las Abejas

النحل An-Nahl
Aya 17

Versículo (Español)

[16:17] ¿Es procedente comparar a Quien es capaz de crear con quien no puede crear nada? ¿Acaso no recapacitan?

Tafsir de At-Tabari

{أَفَمَن يَخۡلُقُ كَمَن لَّا يَخۡلُقُۚ أَفَلَا تَذَكَّرُونَ} (17) القول في تأويل قوله تعالى :

{ أَفَمَن يَخْلُقُ كَمَن لاّ يَخْلُقُ أَفَلا تَذَكّرُونَ * وَإِن تَعُدّواْ نِعْمَةَ اللّهِ لاَ تُحْصُوهَآ إِنّ اللّهَ لَغَفُورٌ رّحِيمٌ }

Dice —exaltado sea Su recuerdo— a los adoradores de ídolos y estatuas: ¿Acaso quien crea estas criaturas prodigiosas que os hemos enumerado y os concede estos inmensos favores, es como quien no crea nada y no os concede favor alguno, ni pequeño ni grande? Dice: ¿Asociáis a éste en la adoración de Aquél? Con ello les hace conocer la enormidad de su ignorancia, la mala consideración que tienen de sí mismos y su escasa gratitud hacia quien les ha favorecido con los dones que les ha enumerado, los cuales nadie, fuera de Él, puede contabilizar. Les dijo —glorificado sea— reprochándoles: «أفَلا تَذَكّرُونَ», es decir, ¡oh gentes!, dice: ¿Acaso no recordáis los favores de Dios sobre vosotros, y la grandeza de Su dominio y Su poder sobre lo que quiere, y la incapacidad de vuestros ídolos, su debilidad y su vileza, y que no atraen para sí mismos beneficio alguno ni apartan de sí perjuicio alguno, para que así reconozcáis el error en el que persistís al adorarlos y al afirmar para ellos la divinidad? Como:

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda, sobre Su dicho: «أفَمَنْ يَخْلُقُ كَمَنْ لاَ يخْلُقُ أفَلا تَذَكّرُونَ»: y Dios es el Creador, el Proveedor; y estos ídolos que se adoran fuera de Dios son creados y no crean nada, y no poseen para sus devotos ni perjuicio ni beneficio. Dijo Dios: «أفلا تذكّرون».

Y se dijo: «كَمَنْ لاَ يَخْلُقُ» es el ídolo y la estatua; y «من» es propio exclusivamente de los dotados de discernimiento, pero aquí se empleó para otros por razón de la distinción, puesto que se estableció una diferenciación entre quien es creado y quien no crea. Y se transmite de los árabes: «Se me confundieron el jinete y su camello, y no sé quién es éste y quién es éste», cuando se los reúne y uno de ellos es humano; entonces resulta adecuado «مَنْ» para ambos. Y de ello es la palabra de Dios —poderoso y majestuoso—: «فَمِنْهُمْ مَنْ يَمْشِي على بَطْنِهِ وَمِنْهُمْ مَنْ يَمْشِي على رِجْلَيْنِ وَمِنْهُمْ مَنْ يَمْشِي على أرْبَعٍ».

Notas y Referencias

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