114

La Humanidad

الناس An-Nas
Aya 4

Versículo (Español)

[114:4] de la maldad del [demonio] susurrador que huye [cuando el nombre de Dios es mencionado],

Tafsir de At-Tabari

{DE ENTRE EL MAL DEL SUSURRADOR, EL QUE SE RETIRA} (4) Y Su dicho: {DE ENTRE EL MAL DEL SUSURRADOR} quiere decir: del mal del demonio, el que se retira (al-jannās), que se retira una vez y susurra otra; y sólo se retira —según se ha mencionado— cuando el siervo menciona a su Señor. Se ha transmitido de quienes dijeron eso:

Nos narró Abū Kurayb, dijo: nos narró Yaḥyā ibn ʿĪsā, de Sufyān, de Ḥakīm ibn Jubayr, de Saʿīd ibn Jubayr, de Ibn ʿAbbās, dijo: no hay recién nacido sino que, sobre su corazón, está el susurrador; cuando alcanza el uso de razón y menciona a Dios, se retira; y cuando se descuida, susurra. Dijo: eso es Su dicho: {EL SUSURRADOR, EL QUE SE RETIRA}.

Nos narró Ibn Ḥumayd, dijo: nos narró Jarīr, de Manṣūr, de Sufyān, de Ibn ʿAbbās, a propósito de Su dicho: {EL SUSURRADOR, EL QUE SE RETIRA} dijo: el demonio está agazapado sobre el corazón del hijo de Adán; cuando se distrae y se descuida, susurra; y cuando menciona a Dios, se retira.

Dijo: nos narró Mihrān, de ʿUthmān ibn al-Aswad, de Mujāhid: {EL SUSURRADOR, EL QUE SE RETIRA} dijo: se expande; y cuando menciona a Dios, se retira y se contrae; y cuando se descuida, se expande.

Me narró Muḥammad ibn ʿAmr, dijo: nos narró Abū ʿĀṣim, dijo: nos narró ʿĪsā; y me narró al-Ḥārith, dijo: nos narró al-Ḥasan; dijo: nos narró Waraqāʾ; ambos, de Ibn Abī Najīḥ, de Mujāhid, a propósito de Su dicho: {EL SUSURRADOR, EL QUE SE RETIRA} dijo: el demonio está sobre el corazón del ser humano; cuando menciona a Dios, se retira.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de Maʿmar, de Qatāda: {EL SUSURRADOR} dijo: dijo: es el demonio; y él es también el que se retira; cuando el siervo menciona a su Señor, se retira; y él susurra y se retira.

Nos narró Bishr, dijo: nos narró Yazīd, dijo: nos narró Saʿīd, de Qatāda: {DE ENTRE EL MAL DEL SUSURRADOR, EL QUE SE RETIRA} quiere decir: el demonio; susurra en el pecho del hijo de Adán y se retira cuando menciona a Dios.

Nos narró Ibn ʿAbd al-Aʿlā, dijo: nos narró Ibn Thawr, de su padre: se me mencionó que el demonio, o dijo: el susurrador, insufla en el corazón del ser humano en la tristeza y en la alegría; y cuando menciona a Dios, se retira.

Me narró Yūnus, dijo: nos informó Ibn Wahb, dijo: dijo Ibn Zayd, a propósito de Su dicho: «el que se retira», dijo: el que se retira es aquel que susurra una vez y se retira otra, de entre los genios y los humanos. Y se decía: el demonio de los humanos es más duro para la gente que el demonio de los genios: el demonio de los genios susurra y tú no lo ves, mientras que éste te encara cara a cara.

Y se transmitió de Ibn ʿAbbās —Dios esté complacido con él— que solía decir acerca de ello: {DE ENTRE EL MAL DEL SUSURRADOR} que susurra llamando a obedecerle en los pechos de la gente, hasta que se le responde en aquello a lo que llamó de su obediencia; y cuando se le responde en ello, se retira. Se ha transmitido de quienes dijeron eso:

Me narró Muḥammad ibn Saʿd, dijo: me narró mi padre, dijo: me narró mi tío, dijo: me narró mi padre, de su padre, de Ibn ʿAbbās, a propósito de Su dicho: {EL SUSURRADOR} dijo: es el demonio: le ordena; y cuando se le obedece, se retira.

Y lo correcto de lo que se dice acerca de ello, a mi juicio, es que se diga: que Dios ordenó a Su profeta Muḥammad —que Dios le bendiga y le conceda paz— que buscase refugio en Él del mal de un demonio que susurra una vez y se retira otra; y no restringió su susurro a un tipo entre sus tipos, ni su retirada a una modalidad excluyendo otra. Y puede susurrar llamando a desobedecer a Dios; y cuando se le obedece en ello, se retira. Y puede susurrar prohibiendo obedecer a Dios; y cuando el siervo recuerda lo que se le ha ordenado, lo obedece en ello y desobedece al demonio, éste se retira. Así, en ambos estados, es susurrador y el que se retira; y esta cualidad es su cualidad.

Notas y Referencias

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