84

El Resquebrajamiento

الانشقاق Al-Inshiqaq
Aya 21

Versículo (Español)

[84:21] ¿Qué les impide prosternarse cuando se les recita el Corán?

Tafsir de Al-Qurtubi

{وَإِذَا قُرِئَ عَلَيۡهِمُ ٱلۡقُرۡءَانُ لَا يَسۡجُدُونَۤ۩} (21) "Y cuando se les recita el Corán, no se postran" Es decir: no oran. Y en el Ṣaḥīḥ: que Abū Hurayra recitó: "Cuando el cielo se henda" y se postró en ella; y cuando terminó, les informó que el Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— se había postrado en ella. Y Mālik dijo: que no forma parte de las postraciones obligatorias (ʿazāʾim al-sujūd); porque [el sentido] [15880] no se someten ni obedecen en la práctica de sus obligaciones. Ibn al-ʿArabī: Y lo correcto es que sí forma parte de ellas; y ésta es la transmisión de los medinenses de él; y en ello se han apoyado el Corán y la Sunna. Dijo Ibn al-ʿArabī: Cuando dirigí a la gente como imām, dejé de recitarla; porque si me postraba lo reprobarían, y si la omitía sería una negligencia por mi parte; así que la evité salvo cuando oraba solo. Esto confirma la promesa del Veraz de que lo reconocido como bien llegará a ser reprobable, y lo reprobable, reconocido como bien. Y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— dijo a ʿĀʾisha: ("Si no fuera por la reciente salida de tu gente de la incredulidad, habría demolido la Casa y la habría devuelto a los cimientos de Ibrāhīm"). Y, ciertamente, nuestro shayj Abū Bakr al-Fihri levantaba sus manos al inclinarse (rukūʿ) y al incorporarse de él; y es la doctrina de Mālik y al-Shāfiʿī, y lo practican los chiíes. Un día estuvo conmigo en el puesto de guardia de Ibn al-Shawwāʾ en la frontera —lugar de mi enseñanza— a la hora de la oración del mediodía; entró en la mezquita desde el mencionado puesto de guardia; avanzó hacia la fila mientras yo, en su parte posterior, estaba sentado sobre las troneras que dan al mar, respirando la brisa por la intensidad del calor. Y conmigo, en una misma fila, estaba Abū Thumna, jefe del mar y su comandante, con un grupo de sus compañeros, esperando la oración y observando las embarcaciones del fondeadero del puerto. Cuando el shayj levantó sus manos en el rukūʿ y al alzar la cabeza de él, dijo Abū Thumna y sus compañeros: «¿No veis a este oriental cómo ha entrado en nuestra mezquita? Levantaos contra él, matadlo y arrojadlo al mar, para que nadie os vea». Mi corazón se estremeció dentro de mi pecho y dije: «¡Gloria a Dios! Éste es al-Ṭarṭūshī, el jurista de nuestro tiempo». Entonces me dijeron: «¿Y por qué levanta sus manos?». Dije: «Así lo hacía el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—; y ésta es la doctrina de Mālik, según la transmisión de la gente de Medina de él». Y me puse a calmarlos y a hacerlos callar hasta que terminó su oración. Luego me levanté con él hacia la vivienda del puesto de guardia; vio el cambio en mi rostro, lo desaprobó y me preguntó; y yo se lo hice saber. Se rió y dijo: «¿Y de dónde me vendría que me maten por una Sunna?». Le dije: «Y esto no te es lícito; pues estás entre gente que, si la practicas, se alzarán contra ti, y quizá se derrame tu sangre». Dijo: «Deja estas palabras y pasa a otra cosa».

[15880] :[el sentido]: omitido en A, Ḥ y W.

Notas y Referencias

[15880] :[el sentido]: omitido en A, Ḥ y W.