54

La Luna

القمر Al-Qamar
Aya 34

Versículo (Español)

[54:34] Les envié una tormenta de piedras, salvo a la familia de Lot, a quienes salvé al amanecer

Tafsir de Al-Qurtubi

{Ciertamente, enviamos contra ellos un viento huracanado que arrojaba guijarros, excepto a la familia de Lot; los salvamos al alba} (34) «Ciertamente, enviamos contra ellos un hāṣib». Es decir, un viento que los apedreaba con ḥaṣbā’, que son los guijarros. Dijo al-Naḍr: el hāṣib es la ḥaṣbā’ en el viento. Y dijo Abū ʿUbayda: el hāṣib son las piedras. Y en al-Ṣiḥāḥ: el hāṣib es el viento fuerte que levanta la ḥaṣbā’; y asimismo (se dice) al-ḥaṣba. Dijo Labīd:

«Arrastró sobre ella, cuando quedó desierta de sus moradores, *** sus faldones: todo viento impetuoso, hāṣib»

El viento ʿaṣafat, es decir, se intensificó; por ello es un viento ʿāṣif y ʿaṣūf. Y dijo al-Farazdaq:

«Encarando hacia el norte del Šām, nos golpea *** con un hāṣib, como copos de algodón esparcidos»

«Excepto la familia de Lot». Es decir, quienes lo siguieron en su religión; y no fueron sino sus dos hijas. «Los salvamos al alba». Dijo al-Aḫfaš: solo lo declinó porque es indefinido; si hubiera querido el alba de un día determinado, no lo habría declinado. Y su paralelo es: «Descended a una ciudad [14494]» [al-Baqara: 61] por haberlo indefinido; pero cuando lo determinó en Su dicho: «Entrad en Egipto, si Dios quiere [14495]» [Yūsuf: 99] no lo declinó. Y así lo dijo al-Zajjāj: «saḥar» cuando es indefinido, queriéndose con ello un alba de entre las albas, se declina; dices: “Vine a él al alba”. Pero si quieres el alba de tu día, no lo declinas; dices: “Vine a ti, alba, oh tú”, y “Vine a ti al alba”. Y el saḥar: es lo que hay entre el final de la noche y la salida del alba; y, en el habla de los árabes, es la mezcla de la negrura de la noche con la blancura del comienzo del día; porque en ese tiempo se confunden las apariencias de la noche y las apariencias del día.

[14494] :véase t. 1, p. 329. [14495] :véase t. 9, p. 263.

Notas y Referencias

[14494] Véase t. 1, p. 329.

[14495] Véase t. 9, p. 263.