Sad
ص SadVersículo (Español)
[38:86] Diles [¡oh, Mujámmad!]: "Yo no les pido ninguna remuneración a cambio [de transmitirles el Mensaje], ni soy de los que inventan mentiras.
Tafsir de Al-Qurtubi
{Di: No os pido por ello remuneración alguna, y no soy de los que se fuerzan a sí mismos} (86)
Palabras del Altísimo:
«Di: No os pido por ello remuneración alguna»;
es decir, no [pido] estipendio alguno por transmitir la revelación; y con ello alude, mediante una perífrasis, a algo no mencionado.
Y se ha dicho que remite a Sus palabras:
«¿Acaso se ha hecho descender el Recuerdo sobre él, de entre nosotros?»
[ Ṣād: 8 ].
«Y no soy de los que se fuerzan a sí mismos»;
es decir, no me fuerzo ni fabulo acerca de aquello que no se me ha ordenado.
Y Masrūq transmitió de ʿAbd Allāh b. Masʿūd, quien dijo:
A quien se le pregunte sobre lo que no sabe, que diga: “No lo sé”, y que no se fuerce;
pues su decir: “No lo sé” es conocimiento.
Y ciertamente Dios —Poderoso y Majestuoso— dijo a Su Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«Di: No os pido por ello remuneración alguna, y no soy de los que se fuerzan a sí mismos».
Y del Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz—:
«El que se fuerza a sí mismo tiene tres señales: disputa con quien está por encima de él, se arroga lo que no alcanza, y dice lo que no sabe».
Y al-Dāraquṭnī transmitió, por el hadiz de Nāfiʿ, de Ibn ʿUmar, quien dijo:
El Mensajero de Dios —Dios le bendiga y le conceda paz— salió en uno de sus viajes; caminaron de noche y pasaron junto a un hombre sentado junto a su abrevadero.
Entonces ʿUmar le dijo:
“¡Dueño del abrevadero! ¿Han lamido las fieras esta noche en tu abrevadero?”.
Y el Profeta —Dios le bendiga y le conceda paz— le dijo:
«¡Dueño del abrevadero! No se lo digas: este es un forzado; para ellas lo que han llevado en sus vientres, y para nosotros lo que queda: bebida y purificación».
Y en el Muwaṭṭaʾ, de Yaḥyà b. ʿAbd al-Raḥmān b. Ḥāṭib:
que ʿUmar b. al-Khaṭṭāb salió en una caravana en la que estaba ʿAmr b. al-ʿĀṣ, hasta que llegaron a un estanque.
Entonces ʿAmr b. al-ʿĀṣ dijo:
“¡Dueño del estanque! ¿Acuden las fieras a tu estanque?”.
Dijo ʿUmar:
“¡Dueño del estanque! No nos lo digas, pues nosotros acudimos a las fieras y ellas acuden a nosotros”.
Ya ha precedido lo dicho sobre las aguas en la sura «al-Furqān».
Notas y Referencias
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