20

Ta-Ha

طه Ta-Ha
Aya 96

Versículo (Español)

[20:96] Dijo: "Vi algo que ellos no pudieron ver. Entonces tomé un puñado de tierra de las huellas que dejó el mensajero y lo arrojé [sobre las joyas cuando se fundían]. Así me lo sugirió mi alma".

Tafsir de Al-Qurtubi

{Dijo: «He visto lo que ellos no vieron; tomé entonces un puñado de la huella del Enviado y lo arrojé; y así me lo embelleció mi alma»} (96) ف «Dijo: “He visto lo que ellos no vieron”». «Dijo» el samirí, respondiendo a Moisés. «Dijo: “He visto lo que ellos no vieron”», es decir: vi lo que ellos no vieron; vi a Gabriel —la paz sea con él— sobre el caballo de la Vida, y se me inspiró: tomar un puñado de su huella. No lo arrojé sobre cosa alguna sin que adquiriese espíritu, carne y sangre. Y cuando te pidieron que les hicieras una divinidad, mi alma me lo adornó. Y dijo ‘Alī —Dios esté complacido con él—: cuando Gabriel descendió para hacer ascender a Moisés —la paz sea con él— al cielo, el samirí lo vio entre la gente y tomó un puñado de la huella del caballo. Y se dijo: el samirí dijo: vi a Gabriel sobre el caballo, y este iba dejando sus pisadas hasta donde alcanza la vista; se me inspiró tomar de su huella, y no lo arrojé sobre cosa alguna sin que adquiriese espíritu y sangre. Y se dijo: vio a Gabriel el día en que descendió sobre una yegua [11162] en celo, y los caballos de Faraón avanzaron al entrar en el mar. Y se dice: la madre del samirí, cuando lo dio a luz, lo puso en una cueva por temor a que Faraón lo matase; entonces vino a él Gabriel —la paz sea con él— y puso la palma del samirí en la boca del samirí, y este mamó miel y leche; y Gabriel acudía a él, y por eso lo reconoció desde entonces. Ya ha precedido este sentido en «Al-A‘rāf» [11163] Y se dice: el samirí oyó las palabras de Moisés —la paz sea con él— cuando hizo dos estatuillas de cera: una de toro y otra de caballo; las arrojó al Nilo buscando la tumba de José —la paz sea con él—, que estaba en un arca de piedra en el Nilo, y el toro la sacó sobre su cuerno. Entonces el samirí pronunció aquellas palabras que había oído de Moisés y arrojó el puñado en el interior del becerro, y este bramó. Hamza, al-Kisā’ī, al-A‘mash y Jalaf leyeron: «بما لم تبصروا» con tā’, en forma de apelación; los demás, con yā’, en forma enunciativa.

Palabras del Altísimo: «Entonces tomé un puñado de la huella del Enviado». Ubayy ibn Ka‘b, Ibn Mas‘ūd, al-Hasan y Qatāda leyeron: «فقبصت قبصة» con ṣād no punteada. Y se transmitió de al-Hasan la ḍamma de la qāf en «قبصة», con ṣād no punteada. Los demás: con ḍād punteada. La diferencia entre ambas es que al-qabḍ es con toda la palma, y al-qabṣ con las puntas de los dedos; y semejante a ello al-khaḍm y al-qaḍm. Y al-qubḍa —con ḍamma en la qāf— es la cantidad tomada; lo mencionó al-Mahdawī. Al-Jawharī no mencionó «قبصة» con ḍamma en la qāf y ṣād no punteada; solo mencionó «القبضة» con ḍamma en la qāf y ḍād punteada, y es aquello que se toma de algo; se dice: «le dio un puñado de harina tostada o de dátiles», es decir, una palma de ello; y a veces viene con fatḥa. Dijo: y al-qibḍ —con kasra en la qāf y ṣād no punteada— es el número grande de gente. Dijo al-Kumayt:

ل كم مسجدا الله المُزوران والحَصَى*** لكم قِبْصُهُ من بين أَثْرَى وَأَقْتَرَى [11164]

«Y lo arrojé», es decir, lo eché dentro del becerro. «Y así me lo embelleció mi alma», es decir, lo adornó; así lo dijo al-Akhfash. E Ibn Zayd dijo: mi alma me lo sugirió. El sentido es cercano.

[11162] :الرمكة: الفرس والبرذونة التي تتخذ للنسل، معرب. وهي هنا الفرس. والوديق: التي تشتهي الفحل. [11163] :راجع جـ 7 ص 274. [11164] :أي من بين مثر ومقل.

Notas y Referencias

[11162] الرمكة: la yegua y la brida (o caballo cruzado) que se toma para la cría; es un arabismo (voz tomada). Aquí significa: la yegua. Y «الوديق»: la que desea al semental.

[11163] Véase t. 7, p. 274.

[11164] Es decir: entre «مثر» y «مقل».