Ta-Ha
طه Ta-HaVersículo (Español)
[20:121] Cuando ambos comieron del árbol, advirtieron su desnudez y comenzaron a cubrirse con hojas del Paraíso. Adán desobedeció a su Señor y cometió un pecado.
Tafsir de Al-Qurtubi
{فَأَكَلَا مِنۡهَا فَبَدَتۡ لَهُمَا سَوۡءَٰتُهُمَا وَطَفِقَا يَخۡصِفَانِ عَلَيۡهِمَا مِن وَرَقِ ٱلۡجَنَّةِۚ وَعَصَىٰٓ ءَادَمُ رَبَّهُۥ فَغَوَىٰ} (121)
«Entonces comieron de él y se les hicieron manifiestas sus vergüenzas, y se pusieron a coser sobre sí hojas del Paraíso».
Ya se trató en «Al-A‘rāf» [11190]
Al-Farrā’ dijo: «wa-ṭafiqā» en árabe significa: se dispusieron, se lanzaron (a hacerlo). Dijo: y se ha dicho: comenzaron a pegarse sobre sí hojas de higuera.
En ello hay seis cuestiones:
La primera.— Su dicho, Altísimo: «y desobedeció». Ya se trató en «Al-Baqara» [11191] acerca de los pecados de los profetas. Y dijo uno de nuestros sabios tardíos —y lo que debe decirse es—: que Dios, Altísimo, ha informado de la ocurrencia de pecados por parte de algunos de ellos, y los atribuyó a ellos, y los reprendió por ello; y ellos mismos informaron de ello acerca de sí, y se desentendieron de ello, y pidieron perdón por ello y se arrepintieron. Todo ello ha llegado en numerosos pasajes que, en su conjunto, no admiten interpretación alegórica, aunque la admitan algunos de sus elementos aislados. Y todo ello no menoscaba sus rangos: más bien, esos asuntos que ocurrieron por parte de ellos fueron a título de rareza, y a título de error y olvido, o por una interpretación que condujo a ello. Así, respecto de otros, son buenas obras; pero, en su caso, son malas obras en relación con sus rangos y la elevación de su dignidad; pues puede reprocharse al ministro por aquello por lo que se recompensa al mozo de cuadra. Por eso temieron tal cosa en la escena del Día de la Resurrección, aun sabiendo que hay seguridad, amparo y salvación. Dijo: y esto es la verdad. Y bien hizo al-Ŷunayd cuando dijo: «Las buenas obras de los justos son malas obras de los allegados (a Dios)». Así pues, sobre ellos sean las oraciones de Dios y Su paz: aunque los textos atestigüen la ocurrencia de pecados por parte de ellos, ello no afectó a sus rangos ni impugnó su grado [11192]; antes bien, Él los alcanzó con Su favor, los eligió y los guio, y los elogió, los purificó, los escogió y los prefirió. Sobre ellos sean las oraciones de Dios y Su paz.
La segunda.— Dijo el cadí Abū Bakr b. al-‘Arabī: no le es lícito a ninguno de nosotros hoy informar de ello acerca de Adán sino cuando lo mencionemos en el contexto de la palabra de Dios, Altísimo, acerca de él, o de la palabra de Su Profeta. En cuanto a iniciarlo por cuenta propia, no nos es lícito ni siquiera respecto de nuestros padres más cercanos a nosotros, semejantes a nosotros; ¿cómo, entonces, respecto de nuestro padre más antiguo, el más grande, el más noble, el profeta preeminente, a quien Dios —Glorificado y Altísimo— excusó, aceptó su arrepentimiento y lo perdonó?
Digo: y si esto no es lícito respecto de la criatura, con mayor razón debe prohibirse informar acerca de los atributos de Dios —Poderoso y Majestuoso— como la mano, el pie, el dedo, el costado y el descenso, y otros semejantes; y que no es lícito iniciar nada de ello sino en el contexto de la recitación de Su Libro o de la Sunna de Su Mensajero. Por eso dijo el imán Mālik b. Anas —Dios esté complacido con él—: quien describa algo de la esencia de Dios —Poderoso y Majestuoso— como Su dicho: «Y dijeron los judíos: la mano de Dios está encadenada» [11193][Al-Mā’ida: 64], y señale con su mano hacia su cuello, se le cortará la mano; y asimismo en lo relativo al oído y la vista se le cortará eso de él, porque ha asemejado a Dios, Altísimo, a sí mismo.
La tercera.— Los imames transmitieron —y la formulación es la de Muslim— [11194] de Abū Hurayra, del Profeta —Dios lo bendiga y le dé paz—, que dijo: «Adán y Moisés disputaron. Moisés dijo: “¡Oh Adán! Tú eres nuestro padre: nos has frustrado y nos has hecho salir del Paraíso”. Adán dijo: “¡Oh Moisés! Dios —Poderoso y Majestuoso— te escogió con Su palabra y escribió para ti con Su mano. ¡Oh Moisés! ¿Me reprochas un asunto que Dios decretó para mí antes de crearme, cuarenta años antes?”. Y Adán venció a Moisés con el argumento, tres veces» [11195]
Al-Muhallab dijo sobre su dicho: «y Adán venció a Moisés»: es decir, lo superó con la prueba.
Al-Layth b. Sa‘d dijo: la prueba en esta historia fue válida para Adán frente a Moisés —la paz sea con ambos— porque Dios, Altísimo, ya había perdonado a Adán su falta y aceptado su arrepentimiento; así, no le correspondía a Moisés reprocharle una falta que Dios, Altísimo, ya le había perdonado. Por eso dijo Adán: tú eres Moisés, a quien Dios dio la Torá, y en ella está el conocimiento de toda cosa; y hallaste en ella que Dios había decretado para mí la desobediencia, y decretado para mí el arrepentimiento de ella; y con ello apartó de mí el reproche. ¿Acaso me reprochas tú, cuando Dios no me reprocha? Y con algo semejante argumentó Ibn ‘Umar contra quien le dijo: “En verdad, ‘Uthmān huyó el día de Uḥud”. Ibn ‘Umar dijo: “No hay culpa sobre ‘Uthmān, porque Dios, Altísimo, ya lo absolvió con Su dicho: ‘Y ciertamente Dios los ha perdonado’” [11196][Āl ‘Imrān: 155]. Y se ha dicho: ciertamente Adán —la paz sea con él— es un padre, y no forma parte de la piedad filial reprocharle, aun si fuera algo por lo que se reprocha a otro; pues Dios —Bendito y Altísimo— dice respecto de los dos padres incrédulos: «y acompáñalos en este mundo con benevolencia» [11197][Luqmān: 51]. Por eso, cuando Ibrāhīm —la paz sea con él— le dijo su padre, siendo incrédulo: «Si no cesas, ciertamente te lapidaré; y apártate de mí por largo tiempo». Él dijo: «Paz sobre ti» [11198][Maryam: 46]. ¿Cómo, entonces, con un padre que es profeta, a quien su Señor eligió, aceptó su arrepentimiento y guio?
La cuarta.— En cuanto a quien comete faltas y no le ha llegado el perdón, los sabios están unánimemente de acuerdo en que no le es lícito argumentar con una prueba como la de Adán, diciendo: “¿Me reprochas que maté, o forniqué, o robé, cuando Dios decretó eso para mí?”. Y la comunidad está unánimemente de acuerdo en la licitud de alabar al bienhechor por su bien obrar, y de reprochar al malhechor por su mal obrar, y de enumerarle sus pecados en su contra.
La quinta.— Su dicho, Altísimo: «y se desvió (fa-ġawā)». Es decir: se le corrompió su modo de vida; así lo transmitió an-Naqqāš y lo prefirió al-Qušayrī. Y oí a nuestro shayj, el maestro recitador Abū Ŷa‘far al-Qurṭubī, decir: «fa-ġawā»: se le corrompió su modo de vida por su descenso a la vida mundana; y al-ġayy es la corrupción. Y esta es una interpretación buena, y es más adecuada que la interpretación de quien dice: «fa-ġawā» significa “se extravió”, a partir de al-ġayy que es lo contrario de ar-rušd. Y se dijo: su sentido es que ignoró el lugar de su rectitud; es decir, ignoró que ese árbol era el que se le había prohibido; y al-ġayy es la ignorancia. Y de algunos: «fa-ġawā»: se empachó por la abundancia de comida. Az-Zamaḫšarī dijo: y esto, aun si es correcto según la lengua de quien convierte en alif la yā’ precedida por kasra, diciendo en fanī y baqī: fanā y baqā —y ellos son Banū Ṭayy—, es una exégesis detestable.
La sexta.— Dijo al-Qušayrī Abū Naṣr: un grupo dijo que se dice: “Adán desobedeció y se desvió”, pero no se le dice “desobediente” ni “desviado”; del mismo modo que quien cose una vez se le dice: “costuró”, pero no se le dice “sastre” mientras no se repita de él la costura. Y se dijo: al amo le es lícito aplicar a su siervo, cuando desobedece, lo que no le es lícito a otro aplicarle; pero esto es afectación. Y lo que de esto se atribuye a los profetas, o bien son faltas menores, o bien abandono de lo más preferible, o bien fue antes de la profecía.
Digo: esto es bueno. Dijo el imán Abū Bakr b. Fūrak —Dios, Altísimo, tenga misericordia de él—: esto fue de Adán antes de la profecía.
Notas y Referencias
[11190] Véase t. 7, p. 177 y p. 180.
[11191] Véase t. 1, p. 308 y ss., y p. 305.
[11192] En ب y جـ y و y ز y ط: «su grado».
[11193] Véase t. 6, p. 238.
[11194] En los ejemplares base: «la formulación es la de al-Buḫārī». La corrección es según Ṣaḥīḥ Muslim.
[11195] «Tres veces»: es decir, el Profeta —Dios lo bendiga y le dé paz— dijo «y Adán venció a Moisés» tres veces.
[11196] Véase t. 4, p. 243.
[11197] Véase t. 14, p. 63.
[11198] Véase p. 111 de este tomo.