Jonás
يونس YunusVersículo (Español)
[10:83] No creyeron en Moisés sino unos pocos de su pueblo que temían que el Faraón y su nobleza los persiguieran. El Faraón era un tirano arrogante y transgresor en su propia tierra.
Tafsir de Al-Qurtubi
{فَمَآ ءَامَنَ لِمُوسَىٰٓ إِلَّا ذُرِّيَّةٞ مِّن قَوۡمِهِۦ عَلَىٰ خَوۡفٖ مِّن فِرۡعَوۡنَ وَمَلَإِيْهِمۡ أَن يَفۡتِنَهُمۡۚ وَإِنَّ فِرۡعَوۡنَ لَعَالٖ فِي ٱلۡأَرۡضِ وَإِنَّهُۥ لَمِنَ ٱلۡمُسۡرِفِينَ} (83)
Palabras del Altísimo:
«Así pues, no creyó en Moisés sino una descendencia de su pueblo».
El pronombre (hā’) remite a Moisés.
Dijo Mujāhid: es decir, no creyó de entre ellos nadie; únicamente creyeron los hijos de aquellos a quienes Moisés fue enviado de entre los Hijos de Israel, pues por el largo transcurso del tiempo perecieron los padres y permanecieron los hijos, y entonces creyeron. Esta es la opción preferida por al-Ṭabarī. Y la “descendencia” son los vástagos del ser humano, y puede ser numerosa.
Y se dijo: con “descendencia” quiso decir a los creyentes de los Hijos de Israel.
Dijo Ibn ʿAbbās: eran seiscientos mil; ello porque Jacob —sobre él la paz— entró en Egipto con setenta y dos personas, y se multiplicaron en Egipto hasta alcanzar seiscientos mil.
Y dijo también Ibn ʿAbbās: «de su pueblo», es decir, del pueblo de Faraón: entre ellos el creyente de la familia de Faraón, el tesorero de Faraón, su esposa, la peinadora de su hija y la esposa de su tesorero.
Y se dijo: son gentes cuyos padres eran de los coptos y cuyas madres eran de los Hijos de Israel; por eso se les llamó “descendencia”, del mismo modo que a los hijos de los persas que se multiplicaron en el Yemen y en las tierras de los árabes se les llama “los hijos” (al-abnā’), porque sus madres no eran de la misma estirpe que sus padres; así lo dijo al-Farrā’. Según esto, el pronombre en «su pueblo» vuelve a Moisés por el parentesco por parte de las madres, y a Faraón si eran de los coptos.
Palabras del Altísimo:
«por temor de Faraón».
Porque él tenía dominio sobre ellos, reprendiéndolos.
«y de sus notables».
Y no dijo: “y de sus notables (de él)”.
Y acerca de ello hay seis respuestas:
La primera: que, como Faraón era un tirano, se informó de él con el acto de todos.
La segunda: que, al mencionarse a Faraón, se supo que con él había otros; así, el pronombre volvió a él y a ellos. Esta es una de las dos opiniones de al-Farrā’.
La tercera: que el grupo haya sido denominado “Faraón”, como (se dice) “Ṯamūd”.
La cuarta: que la estimación sea: “por temor de la familia de Faraón”; y sería del tipo de elisión del término regente, como: «y pregunta a la aldea[8556]», [Yūsuf: 82]. Esta es la segunda opinión de al-Farrā’. Pero esta respuesta, según la escuela de Sībawayh y al-Jalīl, es errónea: para ambos no es lícito decir “se levantó Hind” queriendo decir “su esclavo”.
La quinta: la doctrina de al-Aḫfaš Saʿīd: que el pronombre vuelva a la descendencia, es decir, “los notables de la descendencia”; y es la opción preferida por al-Ṭabarī.
La sexta: que el pronombre vuelva a “su pueblo”.
Dijo al-Naḥḥās: esta respuesta parece ser la más elocuente.
«que los tentase».
Se singularizó «que los tentase» por informar acerca de Faraón; es decir, apartarlos de su religión mediante castigos. Está en posición de genitivo por ser un badal de inclusión (badal ištimāl). Y es posible que esté en posición de acusativo por (regirse de) «temor». Y “Faraón” no declina (no toma tanwīn) porque es un nombre extranjero y es definido.
«Y, ciertamente, Faraón es altivo en la tierra».
Es decir, insolente, soberbio.
«y ciertamente es de los derrochadores».
Es decir, de quienes sobrepasan el límite en la incredulidad; pues era un siervo y pretendió la señoría divina.
[8556]
: véase t. 9, p. 245 y siguientes.
Notas y Referencias
[8556] Véase t. 9, p. 245 y siguientes.